martes, 1 de abril de 2008

Castillo de Villamalefa - Cedramán - El Chorrador - Castillo de Villamalefa

Castillo de Villamalefa es un municipio de la provincia de Castellón, Comunidad Valenciana (España), perteneciente a la comarca del Alto Mijares, en la margen izquierda del río Villahermosa y sobre la falda de una colina coronada por un viejo castillo que preside la escena en un paisaje predominantemente montañoso.
En árabe "malefa" significa hermosa.

Esta situado en la comarca del Alto Mijares, en una zona montañosa, rodeado de bosques principalmente pinares, aunque también abundan las carrascas. Desde el pueblo se puede acceder a Peñagolosa por la pista del Mas Quemao.

Cruza su término el río Villahermosa.

Intentamos localizar las dispersas fuentes de su término pero no fue posible ya que los vecinos a los que preguntamos nos informaron que estaban muy escondidas cuando no perdidas, a saber: Fuente de San Juan, de Picas, de la Tosca, Olmos y Fuente Morrón.

Castillo de Villamalefa converge con Villahermosa del Río (linde NO), Vistabella y Chodos (linde NE), además por Sur, con Ludiente, Este con Lucena y Oeste, con Zucaina y Villahermosa del Río.

A unos 44 Km desde Onda, bien por la CV-194 o por la CV-190.

Aparcamos nuestro vehículo y nos dirigimos al pueblo, hacia la Iglesia de San Pedro Apóstol (Siglo XVII), no hemos podido acceder al templo, por lo que no disponemos de fotografías que nos permitirían conocer y compartir - con los visitantes de este Blog - una sencilla pero digna y orgullosa iglesia, de un estilo barroco rural y que consta de una sola nave con capillas sin decoración. Además, conserva una cruz parroquial del siglo XVI.

Paseamos por la plaza de la iglesia y por sus placenteras y amables calles, para ir desplazándonos hacia el Castillo, muy próximo a la población y ubicado en la parte superior del casco urbano.

Al ir subiendo hacia el Castillo, observamos que éste ha desaparecido en su mayor parte y sólo se pueden apreciar algunos restos de murallas, los basamentos de algunas torres y vestigios de lo que fue un aljibe. Desde arriba apreciamos una magnífica vista panorámica que nos permite divisar en toda su extensión el "Vía Crucis" y la ermita del Santo Cristo del Calvario, así como el casco urbano.

El Castillo perteneció al último rey de Valencia Zeit Abú Zeit y en 1236, perdida la esperanza de recuperar Valencia, Zeit abjura de su religión y se cristianiza en Albarracín tomando el nombre de Vicente. No se establece en un lugar fijo, pero pasa largas temporadas en Villamalefa llegando a contraer matrimonio con la noble Dominga Pérez y recibiendo el apellido Bellvis de la orden de Santiago a la cual favoreció.


De este matrimonio nacieron dos hijos Alda y Omahet que casaron con el hijo e hija de Ximen Perez de Tarazona, noble fiel al Rey Cristiano. Uno de estos hijos nació en Cedramán, razón por la cuál, concedió Zeit, a los habitantes del lugar privilegios que llegaron a disfrutar durante siglos.
Con fecha fatídica de 25 de Octubre de 1838, y con la primera guerra civil carlista, esta bella población sufrió y padeció sangrientos episodios y como consecuencia de los mismos directamente sobre la vida de muchas personas y sobre la fortaleza del Castillo, por lo que de simbólico tenía sobre la población.

La desaparición del Castillo se debe a que el general Espartero ordenó su demolición, tarea que se llevó con sistemática y especial meticulosidad. Muchos de sus restos fueron utilizados en la construcción de diversos edificios.

Una vez visitado el Castillo, descendemos hacia unos corrales y hacia un largo ribazo que nos conducirá a una senda pedregosa entre pinos y con un desnivel considerable, pronto podremos observar unos montoncitos de piedras (balizas) que nos confirman que nuestro duro descenso es el correcto, hasta que cortamos por la carretera, en dirección a Villahermosa del Río, y junto a un puente encontramos la señalización hacia Cedramán, que es nuestro próximo objetivo.

Cedramán (desconocida para muchos) se encuentra a unos 4 km, desde este punto mencionado, y a 6 km del Castillo de Villamalefa. Se le llamaba "La Paridera" pues es donde iban a dar a luz las mujeres, en la época de Zeit, de hecho uno de sus hijos, como se ha mencionado anteriormente, nació en el palacio que tenía en esta pedanía.

Pedanía que forma parte del Macizo de Peñagolosa, situada a una altitud de 600 msnm, en la margen derecha del río Villahermosa y protegida por el monte Blanco, la Peña Parda, la Moleta, la Cadena, la Silleta, la Cuesta y el Bojar.
Cedramán está formado por cuatro pequeños núcleos muy cercanos entre sí, es decir - están bien diferenciados físicamente, pero se accede a cada uno de ellos con relativa facilidad - y que son: el Barrio Bruno, Casa Flor, La Plaza y Los Corrales.
Seguimos la señal, para cruzar el puente, vemos la "Cueva de las Charradas" y por la carretera llegamos a Cedramán. A nuestro paso, podemos observar la disposición de los núcleos que conforman la pedanía. Una explotación de ganado vacuno a la derecha y abajo de la carretera y mas adelante llegamos a lo que fue en su día el palacio moro del rey Zeit Abú Zeit en Cedramán.
Podemos observar con decepción el estado actual del mismo, aunque para mis ojos no ha perdido la dignidad y el orgullo de antaño.
Una vecina de La Plaza, me abre la puerta de un horno antiguo que hay junto al arco de entrada al palacio para nuestro disfrute,... conversamos sobre Cedramán, el palacio y sus leyendas..., fue muy agradable y no quiere que publique su nombre pues prefiere el anonimato - en cualquier caso, muchas gracias Señora.
Salimos de Cedramán. continuando por la carretera que nos había llevado, por debajo de La Plaza, un pequeño puente de asfalto nos permite cruzar el río y una zona recreativa (para hacer barbacoas y merendero) a nuestra izquierda nos saluda y despide a nuestro paso, para continuar por la carretera en sentido ascendente y sin detenernos en una parada de autobús, que se encuentra a nuestra derecha, para ir ascendiendo por la carretera hasta cerrar el circulo y volver a Villamalefa.
Una vez en el pueblo, se puede ampliar esta ruta, si tienen aún suficientes fuerzas y ganas, para visitar "El Chorrador" o si lo prefieren, dar por finalizada esta ruta circular, aquí mismo, y una próxima semana la realizan.
En cualquier caso, nosotros continuamos hacia el Castillo, y por los corrales y ribazo a la derecha, que nos sirve de hilo conductor, reconocemos de nuevo la senda pedregosa y descendente, para ir hacia la carretera, esta vez de Zucaina, pues pretendemos ir a disfrutar de un lugar con encanto, llamado "El Chorrador" y que no pueden perderse.
Nuestra ruta se puede describir, como "trazando una linea imaginaria recta a través de la carretera de Zucaina" , de modo y manera que a tramos, cruzamos las curvas de la carretera y continuamos por la montaña, para así evitar "las curvas y el asfalto de la carretera de Zucaina" y ello cuando es posible, pues hay veces que el desnivel no lo permite, pero cuando la montaña es accesible, observarán balizas (montoncitos de piedras) que hemos cuidado de poner para guiarles, además de las que ya se encontraban. O si lo prefieren pueden ir toda la ruta por la carretera de Zucaina. En cualquier caso, se prefiera una u otra, nos llevará sin duda a nuestro objetivo que se encontrará cercano cuando divisen el puente sobre el río Villahermosa y barranco Centenar.
Al final del puente, en nuestro sentido de marcha y a la derecha, existe un sendero a pie tras una curva que nos conducirá a la Partida de Villar - hemos cuidado de reforzar con balizas - ya que es donde está ubicada una cascada de gran belleza y de una altura considerable, que forma en su caída una balsa a modo de piscina natural, con placenteras y cristalinas aguas. Un auténtico remanso de paz.
El escondite es maravilloso, encajado en el barranco y al final del mismo, aparece ante nuestro ojos la cascada, los tonos verdes contrastan con el color del azul cielo y las rocas y la tierra que lo rodean. Maravillados como estábamos y observando a nuestro alrededor hasta cualquier detalle de este paisaje que se nos regalaba aparecieron unos buitres sobre nuestras cabezas y que tardaron tiempo en marcharse, pudimos contar hasta trece ejemplares ..., maravilloso broche a este extraordinario paraje natural.
Descansamos un poco y compartimos algo de nuestra mochilas - no veíamos la hora de abandonar este idílico rincón de la Naturaleza - cuando decidimos regresar, nos alivió la idea de que regresaríamos con nuestras familias y amigos para compartir con ellos este descubrimiento tan precioso y así pudimos salir del encantamiento.
Regresamos sobre nuestros pasos, accediendo al puente y lo seguimos en sentido inverso, fuimos cruzando la carretera y montaña, ayudados eso sí , siempre, por la información de los montoncitos de piedras (balizas) hasta que una vez que conseguimos ascender por la senda pedregosa y última, nos llevó a las estribaciones del Castillo por lo que ya sólo nos quedaba entrar en Castillo de Villamalefa, visitar la plaza de la iglesia y calles del pueblo, para llegar a nuestro vehículo y regresar a Onda, en una jornada muy completa e interesante por la variedad en la misma.
Comentamos que a medida que vamos realizando mas rutas nuestra capacidad de sorpresa se estimula y va en aumento, pues muchos y maravillosos parajes nos esperan.
Senderistas: Vicente Gimeno y el autor.
Sin incidentes.

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