domingo, 23 de marzo de 2008

Pomo, puerta de la Capilla de La Comunión


Vista general de la fachada, en su parte superior


Fachada de la Iglesia de La Asunción


Observen el color rojizo de la fachada, que se muestra en la fotografía.

Afortunadamente la luz del día, nos ha permitido captar esa tonalidad rojiza (que es la original de la fachada y que aún conserva).

Muro de la barbacana

Una barbacana o revellín es una estructura defensiva medieval que servía como soporte al muro de contorno o cualquier torre o fortificación, adelantada y aislada, situada sobre una puerta, poterna o puente que era utilizada con propósitos defensivos. Las barbacanas estaban por lo general situadas fuera de la línea principal de defensa y conectadas a los muros de la ciudad por un camino fortificado.

Tal fortificación era a menudo solo un terraplén adosado al muro junto a la zona más vulnerable de un castillo o de una plaza fuerte. Este sistema defensivo se difundió ya en el alto medievo prácticamente en toda Europa también por su relativa simplicidad de construcción.

Habiendo estado dirigido a la defensa de construcciones militares, existen excepciones en las que las barbacanas vienen como defensa de estructuras civiles más que de sustento. La explicación se encuentra en que dada la pobreza de las pequeñas poblaciones, un terraplén similar representaba una solución constructiva simple, rápida y poco costosa.

En el siglo XV con la mejora de las tácticas militares y la artillería, las barbacanas perdieron su importancia. Sin embargo, algunas fueron construidas todavía en el siglo XVI.

Algunas barbacanas notables son la de Varsovia y la de Cracovia, ambas en Polonia.

Puerta de la Capilla de La Comunión, desde dentro de la plazuela


Vista parcial de la fachada y del frontispicio


Perfil de la barbacana


Rincón donde la barbacana se une a la fachada de la Iglesia


Vista frontal de la barbacana, desde la plaza


Aproximación a la barbacana


Suelo empedrado, Plaza de la Iglesia

Se llama empedrado al pavimento hecho de piedras. El empedrado, tanto para los caminos como para las calles, puede ser de mármol, de piedras silíceas más o menos voluminosas y labradas o no, de guijo o guijarros, de escombros o cascajo, de ladrillo, como era el empedrado de Venecia, de lava, material de que se sirvieron los romanos para empedrar sus caminos y que se siguió empleando en Nápoles y en Florencia.

Plano general de la barbacana