Hola, senderistas de Caminatasalas8!
Hoy os traigo una de las rutas más exigentes y completas que hemos realizado recientemente en la Sierra de Espadán. Una circular “rompepiernas” de 14,23 km con 621 m de desnivel positivo, catalogada como Difícil (IBP 65 HKG), que combina patrimonio histórico, arqueología ibérica, paisajes de montaña y elementos etnográficos típicos de la zona.
Fecha: 13 de junio de 2026Participantes: Juan Manuel Badenes, Marisol García, José Luis Pastor y un servidor.Tiempo total: aproximadamente 7 horas (con paradas para fotos, exploración y almuerzo).Recomendación: mejor en otoño o invierno. En verano el calor aprieta fuerte.
El punto de partida: Chóvar, joya de la Sierra de EspadánChóvar es un pequeño municipio del Alto Palancia (Castellón) con unos 300 habitantes, enclavado en las estribaciones del Parque Natural de la Sierra de Espadán. Su nombre posiblemente derive del árabe “Juw-wa” (valle o depresión), y su trazado irregular de calles delata su origen musulmán.
El pueblo destaca por su excelente agua, su tranquilidad y su rica historia: restos de la Edad del Bronce en la partida de Bellota y, sobre todo, el Poblado Ibérico del Monte Rubial.
Desde el núcleo urbano (alrededor de 415-420 m) se disfruta de vistas privilegiadas y se accede fácilmente a numerosas sendas.
Descripción detallada de la ruta (circular, dextrógira)Partimos desde el centro de Chóvar y pronto comenzamos a ganar altura hacia el Monte Rubial (alrededor de 538-539 m). La subida inicial ya calienta las piernas. Hemos reforzado algunas y colocado otras fitas de piedra para facilitar la orientación. En la cima nos espera el gran protagonista cultural: el Poblado Ibérico del Rubial.
Este yacimiento protohistórico e ibérico (pleno y tardío) estaba amurallado casi en su totalidad y conservaba una torre circular. Aunque afectado por el tiempo y expoliaciones, aún se aprecian cimientos, estructuras de muros y fragmentos cerámicos. Su posición estratégica controlaba el acceso al Alto Palancia desde la Plana Baixa a través del río Belcaire y estaba vinculado a la explotación de recursos mineros de la Sierra. Es un lugar que transmite mucha historia y merecen una parada contemplativa.
Continuamos por el Collado de los Lentiscos (o de la Carrasca), alternando términos de Chóvar y Azuébar. El terreno es variado: sendas en zig-zag, caminos forestales, zonas de monte bajo y algún tramo más técnico que obliga a concentrarse. El perfil “rompepiernas” (subidas y bajadas continuas sin apenas llano) hace que el esfuerzo sea constante y mayor de lo que podría parecer por la distancia.
Uno de los momentos más bonitos llega al Pozo del Rincón del Pino (en término de Azuébar): un conjunto de aljibe y corral de piedra en seco, excelente ejemplo de arquitectura popular rural. Perfecto para una foto y para valorar el ingenio de quienes habitaron estas tierras.
Seguimos por El Terrero y El Pescuño, descendiendo hacia el Barranco de la Bellota. Aquí encontramos la refrescante Fuente de la Bellota, ideal para rellenar cantimploras y disfrutar de sombra. Cerca hay un corral y más adelante la Balsa del Jabalí (bebedero cinegético), que demuestra la riqueza faunística de la zona (jabalíes, cabras montesas y aves).
Pasamos por la Caseta El Prado y el Tollo de la Rocha en la zona de Alegas antes de cerrar el círculo regresando a Chóvar. En el trayecto también vimos restos de construcciones mineras (Chóvar tuvo importante actividad de extracción de cinabrio para mercurio en los siglos XIX-XX) y caleras.
Paisaje y naturalezaLa Sierra de Espadán ofrece un bosque mediterráneo denso: alcornoques, brezos, enebros y pinos. Gracias a la proximidad al mar (unos 20 km) hay mayor humedad y frescor. En junio la vegetación estaba exuberante, aunque el calor nos acompañó. Las vistas desde las alturas hacia picos como el Puntal de l’Aljub (944 m), Pico Bellota (956 m), Monte Carrascal o la Nevera son espectaculares.Dificultad y consejos prácticos
- Física: exigente por el desnivel acumulado y el perfil rompepiernas. Recomendada para senderistas con experiencia y buena forma.
- Orientación: hay riesgo de pérdida en algunos cruces. Imprescindible llevar el track GPS cargado en el móvil o reloj.
- Agua y avituallamiento: llevar al menos 2-2,5 litros. Fuentes como la de la Bellota ayudan, pero no siempre son fiables.
- Calzado: botas o zapatillas con buena suela (terreno pedregoso y sendas).
- Mejor época: otoño e invierno. Evitar mediodía en verano.
- Acceso: desde Valencia por A-23 hasta Soneja y CV-230. Unos 60 km.
Reflexiones finalesEsta ruta es mucho más que caminar: es un viaje por la historia de nuestra tierra. Desde el legado ibérico en el Monte Rubial hasta las construcciones de piedra en seco, pasando por la huella minera y la belleza salvaje de Espadán. Perfecta para quienes buscan combinar deporte, cultura y naturaleza en un solo día.
Enlaces útiles:
- Track completo en Wikiloc
- Álbum de fotos en Google Fotos (buscad en el track)
- Más rutas por la zona en el blog Caminatasalas8
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