
El horno era una obra cilíndrica, semiexcavada, con una apertura por su parte frontal que permitía introducir las piedras de cal viva y muerta. Su construcción es de obra de mampostería.
En las Masías cuando se necesitaba para la construcción, se encendían los hornos de cal para uso propio y el excedente se ponía a la venta como un complemento a la economía doméstica.










