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domingo, 22 de septiembre de 2013

Caminant per Onda



Esta cuidada ruta dextrógira y lineal se corresponde con la II Marxa caminant per Onda que se inicia en dirección SO hasta posición N, siempre por la Comarca de la Plana Baixa, contactando con el vértice N de nuestro querido Parque Natural de la Sierra de Espadán (L´Assut de Tales). 

Es conveniente y oportuno recordar que un Azud (etimológicamente del árabe "as sad", barrera) es una presa de reducidas dimensiones. Item más, se trata de una obra de fábrica de poca altura construida transversalmente en un río o en un arroyo para detener el agua, hacer subir su nivel y derivarla fuera del cauce general hacia una acequia (del árabe saqiyah, assáqya, irrigadora) que es un canal por donde se conducen las aguas para regar.  

Salimos desde El Plà hacia nuestro primer objetivo que es el entorno de la Ermita de Santa Bárbara, cruzando antes y brevemente el Río Sonella.

En el l´Assut de Tales, nos encontramos con un importante y refrescante avituallamiento a base de  plátanos, sandía y agua, que nos permite reponer fuerzas rápidamente en esta primera etapa y su calurosa mañana; es un buen momento para almorzar, también.

Cruzamos una vez más el Río Sonella para alcanzar Artesa y con precaución la CV-223, hasta llegar al Barranco del Pantano y Cordel del Camino Viejo a Castellón, Colada de Chautena, Camino de Tales, Camino Viejo a Fanzara y Barranco de El Salvador, llegando a nuestro destino que es la Ermita de El Salvador, dando por finalizada esta intensa ruta senderista.      

Número de senderistas: 851.

Buena organización y más que suficientes puntos de avituallamiento (4) para este recorrido. Un éxito habida cuenta la masiva participación, en una nueva jornada festiva, para el senderismo de Onda.

Nota: El Track de esta ruta está disponible en la pestaña, Mi Wikiloc - Rutas en GPS, del blog. Invitándoles al mismo tiempo a que visiten la Galería fotográfica de la ruta.

sábado, 4 de julio de 2009

Paisaje con senderistas

Senderistas

Vicente Gimeno, Carlos Llorens y Roberto Salisa

Lucena del Cid


Desde Onda por la CV-21 dirección Alcora, CV-190 y Travesía de Figueroles llegaremos a Lucena del Cid, después de 31 Km, aproximadamente.

Pertenece a la comarca de L´Alcalatén y su población se sitúa en una loma no muy elevada entre el Barranco de la Pedrenyera y el río Lucena, que baja desde su nacimiento en las cercanías de Xodos por las Ramblas, rodea la base del monte Lucena y por Figueroles sale del término. Presenta la típica estampa montañosa con calles torcidas y empinadas, elevada sobre el cerro con el río a sus pies.

En el primer censo de población española que se realiza y que data del 1857 , figura sólo como "Lucena" y es en 1863 fruto del trabajo de la Comisión General de Estadística del Reino, cuando se crea un monumental nomenclátor donde aparece, por primera vez el añadido "del Cid" a su nombre, quedando así como "Lucena del Cid", para diferenciar a esta población de la provincia de Castellón con otras poblaciones españolas que coinciden con el mismo nombre de "Lucena".

Entramos en Lucena del Cid y pasaremos entre la gasolinera y puesto de la Guardia Civil, para continuar por carretera junto al Parque de Bomberos, que también dejamos atrás y una vez pasado el puente de piedra y tras una curva a la izquierda (con señales de pintura del PR) en un pequeño claro a la derecha veremos un panel informativo y poste del PRCV-328, donde dejamos aparcado nuestro vehículo, se trata del Mas d´Hilari.

Desde aquí iniciamos la caminata de esta semana con mucha expectación pues esta zona geográfica está salpicada de masías, ... pocas habitadas, la mayoría en ruinas.

Por la carretera que se convierte en una pista forestal amplia y polvorienta llegaremos a la altura del Mas de Llorens (hacia la derecha y abajo) y sin desviarnos alcanzaremos el Mas de Galapo (también a nuestra derecha y abajo) que sin pérdida nos dejará en el nacimiento del río Lucena (área recreativa).

Unos magníficos riscos nos van a guiar hasta el Barranc del Contador donde flanqueada de adelfas nace una preciosa senda que nos recibe en progresivo y fuerte ascenso en esta mañana tan luminosa de verano.

Una agradable sorpresa nos esperaba pues llegamos a ver, por la ladera de la montaña de enfrente, a una pequeña manada de cabras montesas (capra pyneraica hispanica) con mucha actividad, saltando los ribazos hasta alcanzar la protección de la vegetación arbustiva mas próxima para confundirse, completamente, con la tonalidad de los riscos.

Nuestra satisfacción y sus comentarios propiciaron que el ascenso fuera mas entretenido a pesar de la dureza del mismo.
Podemos distinguir ya las Masías del Vincle y Vernús, antes de alcanzar la amplia loma en la que está situada la Masía d´Armiyá.

Procedemos a explorar la masía, incluida su era, y aprovechamos la bondad de una umbría para tomar fruta y chocolatinas de nuestras mochilas. La extensión de la superficie, su localización geográfica y altitud (900 msnm) así como el conjunto de construcciones de la masía nos permiten comprender la importancia de la misma, en tiempos pasados.

Una senda a espaldas del caserío nos hará descender rápidamente hasta el Barranc de la Font Blanca y que una vez remontado nos deja en el Mas del Vincle, abandonado y en ruinas, encontrándose al abrigo de una vertiente.

Una exigente y durísima senda nos ascenderá hasta la Masía de Vernús, también abandonada y en ruinas. Su caserío lo forman un conjunto de construcciones y una era, estando ubicada en una posición elevada y sin protección.

La pista se va doblando cuando se aleja de la Masía de Vernús y nos vemos obligados a abandonar un buen trecho de la misma y cruzar a campo través para sortear unas colmenas que están depositadas inconscientemente en el mismo camino. Sin palabras.

Pronto llegamos a Casa Paula (en ruinas) y habremos alcanzado la cota de 1009 msnm cuando un suave ascenso nos lleva a descubrir el Mas de la Canaleta (1035 msnm) y que se encuentra en ruinas, también, junto a la pista que llevamos. Sobre el dintel de la puerta se distingue una fecha de 1930.

Un nuevo ascenso nos lleva hasta el Barranc de la Canaleta (1064 msnm) donde descubriremos la Font de la Canaleta. Aprovechamos para refrescamos con ganas y hacer un alto en el camino pues nuestro termómetro marca por encima de 32 º C .
Entre bancales y por el antiguo camino de Vernús nos sorprenden las ruinas del Mas d´Olaria (1064 msnm) que aún tienen cierta actividad, en cuanto a los corrales se refiere, pues salieron a recibirnos unas cabras domésticas a la misma puerta del corral.

Un poco más abajo encontramos encalado el Pou del Mas d´Olaria (1060 msnm) y más adelante disfrutaremos de la atalaya que es el Mirador del Mas d´Olaria.
Se trata de un balcón natural sobre el Barranc d´Olaria, que nos permite tener una magnífica y amplia panorámica del extraordinario entorno natural que nos rodea.

Dejamos atrás el Mirador para centrar nuestra atención en el esfuerzo por salvar la rocosa y ascendente senda que se abre delante de nosotros, flanqueada por hermosos enebros, hasta que alcanzamos una bifurcación de caminos: hacia la derecha se abre una abrupta senda por la que iríamos hacia el Mas del Sabater y Penyagolosa (PRCV-79) y que rechazamos para continuar por la que llevamos y que nos conducirá hasta el Mas de la Costa (934 msnm).

El último tramo de esta ruta se convierte en una amable pista forestal acompañada por unos esbeltos y orgullosos pinos silvestres hasta que se divisa la Masía de la Costa en una cota inferior a la nuestra que nos obliga a descender suavemente por el Cantal de la Bota y llegar por un camino empedrado hasta la antigua escuela del Mas (hoy en día está reconstruida y convertida en refugio del CEV) y en pocos minutos hasta el Pou del Mas de la Costa y un bebedero para animales.

Entre bancales subiremos hasta una carretera cementada que hacia abajo y a nuestra izquierda nos llevará rápidamente y serpenteando al punto de inicio dando por finalizada la ruta de esta semana.

Ruta que nos ha entusiasmado por el conjunto de masías que hemos descubierto y por la belleza paisajística y animal. Muy recomendable.

Senderistas: Vicente Gimeno, Roberto Salisa, Carlos Llorens y el autor.

Nota: El track de esta ruta está disponible en la sección, Waypoints y Tracks, del blog.

sábado, 30 de mayo de 2009

sábado, 9 de mayo de 2009

III Marcha Senderista por Ribesalbes


Nos hemos unido, este sábado, a la ruta senderista (en su 3ª Edición) que se realiza en Ribesalbes

El municipio de Ribesalbes pertenece a la comarca castellonense de la Plana Baixa, tiene su casco urbano, situado en la margen izquierda del río Mijares o ríu Millars y al pie de un monte que por Norte domina la población.

La distancia total de esta ruta es de; 17,4 Km, de una duración aproximada entre 4-5 horas y con una dificultad clasificada: Media. 

Con un nutrido grupo de senderistas, esperábamos la hora de la partida, desde el Ayuntamiento (08 AM). 

Una vez entregadas las camisetas, gorras, botellas de agua y bocadillos (incluidos en el importe de la inscripción) y a la hora prevista, por el Barrio de la Ollería, salimos del casco urbano en esta mañana de primavera un tanto oscura. 

Interesante ruta que nos permitirá contemplar por la margen izquierda del río Mijares (Millars) el Embalse del Sichar (Embassament de Sitjar) además de disfrutar del barranco Grillera (río Lucena) cañaveral y pozas, continuamos por la partida Sanchils y por último por la partida El Campillo (TM de Onda)  entre campos de naranjos regresaremos a Ribesalbes por la Ermita del Calvario dando por finalizada la marcha cuando volvemos a la Plaza Nueva. 

Un paseo por sus calles y un refrescante descanso en un bar del pueblo servirán de broche final a una jornada de ambiente festivo y que hemos disfrutado compartiendo con otros apasionados senderistas

Pueden ver las fotografías de esta marcha en mi álbum web que también están en Google Earth.

Saludos senderistas.

Nota: Para el año que viene y una vez finalizada la marcha senderista hay un compromiso de una comida en un local municipal o en un bar del pueblo por lo que animamos a todos los senderistas interesados que no falten a la próxima cita en Ribesalbes.

sábado, 18 de abril de 2009

Desfiladero de Los Tajos

Fotografía tomada desde la carretera, dirección Toga hacia Torrechiva. El río Mijares entra en la hoya de Toga después de atravesar una espectacular hoz.

De Torrechiva a Fuentes de Ayódar por La Cava



Desde Onda y por la CV-20 a unos 21 km de distancia, pasando Espadilla y Toga, llegaremos a la población de Torrechiva.

Emplazada sobre la margen izquierda del río Mijares y terreno montañoso pertenece a la comarca del Alto Mijares y sus localidades limítrofes son: Cirat, Ludiente, Toga, Espadilla y Fuentes de Ayódar, todas ellas de la provincia de Castellón.

Un magnífico espectáculo nos espera (antes de iniciar la caminata de esta semana) pues al salir de Toga y alcanzar el Barranco Payro ya se observa que el río Mijares entra en la hoya de Toga después de atravesar una espectacular hoz, que serenamente nos guiará por una carretera que serpentea hacia el núcleo de Torrechiva, donde aparcaremos nuestro vehículo.
Efectivamente, el horizonte parece estar cerrado por la sierra, pero el Mijares se abre paso por el desfiladero de Los Tajos hasta llegar a Torrechiva.

Aún no han tocado las ocho de la mañana en la torre campanario de Torrechiva y ya estamos caminando por la Calle San Antonio y Ronda Mijares por las que  accedemos a un camino rural, otrora pedregoso y hoy cementado, que cruzando el río Mijares nos llevará hasta Fuentes de Ayódar. 
A ambos lados, huertas de nutrientes hortalizas trabajadas con esmero, junto a frutales y naranjos mientras llegamos a las ruinas de un pequeño corral a la derecha de nuestra marcha junto a unos bancales con algarrobos.

La Luna nos saluda en esta mañana de primavera y nos muestra el sinuoso trazado del camino artificial que llevamos, al reflejar su luz en las biondas. En progresiva ascensión vamos tomando altura a medida que dejamos atrás la imagen de Torrechiva.

Una serie de cajones de madera alineados y aparentemente abandonados en unos bancales llaman nuestra atención. En realidad estos cajones rústicos son colmenas de abejas que con su producto almacenado en panales - miel -  endulzarán mas de una mesa (uno de los alimentos preferidos del autor y su familia). 

El Penyagolosa en el horizonte y una panorámica mas cercana de un relieve erosionado nos devuelven la mirada cuando alcanzamos un depósito de agua para la extinción de incendios forestales (se trata de los llamados puntos de agua, autobomba y de uso específico para incendios).

Ahora atravesamos bancales y ribazos, que como mapas abiertos, leemos en ellos..., olivos jóvenes, pocos algarrobos y menos almendros y algún melancólico viñedo que junto a los enebros, aliagas y brezo..., animan nuestra caminata hasta que cruzamos el collado que divide aguas entre el Barranco de la Higuera y el río Pequeño. 

La pista desciende con  rapidez y con ansias de llegar a Fuentes de Ayódar para contemplar este bello pueblo anclado en los contrafuertes septentrionales del Parque Natural de la Sierra Espadán (todo su términio municipal se encuentra dentro de los límites del Parque) y su privilegiado entorno.
El río Chico, tributario del río Mijares, discurre por su término.

El núcleo urbano se asienta de manera escalonada junto a la rambla de Ayódar, a 505 msnm y con 105 habitantes censados. Es un pueblo con encanto y simpatía.

Por la carretera nos dirigimos hacia la Fuente del Cañar, donde nos refrescaremos y tomaremos fruta y chocolatinas (de nuestras mochilas)  en un cuidado merendero. 

Para completar el día nos dirigimos en dirección al río Chico y tomamos un desvío hacia la derecha en un desnivel muy bajo para descubrir el Molino de Arriba, en la Balsa del Molino. Este molino de trigo es de época morisca, llamado también del tío Alfredo y que desde 1960 es propiedad municipal. Lamentablemente su estado es de ruinas y debería restaurarse para devolverle su merecida dignidad.

Con un pequeño paseo mas adelante llegaremos a la famosa fuente de "Los Chorricos" que se decía poseía propiedades medicinales (situada a la cabecera de una balsa de riego y acequia del mismo nombre). 
Esta fuente tiene una preciosa leyenda en azulejos pero hay que lamentar el estado de abandono de la misma. Su dignidad debe recuperarse con un pequeño pero cariñoso mantenimiento.

Si continuáramos por una intuitiva senda entre almendros nos conduciría hasta la Masadica donde encontraremos el Lentisco (200 años estimados) de extraordinarias dimensiones a pesar de ser un arbusto. Ya estuvimos en esa partida la semana pasada en nuestra caminata desde Cirat a Fuentes de Ayódar, por lo que en esta ruta decidimos no visitarlo para no prolongar mas la misma (tenemos que regresar a Torrechiva).

De regreso sobre nuestros propios pasos aún nos espera un buen trecho.

Accediendo a Torrechiva por el SO nos sorprenderá el desfiladero de los Tajos. Se trata de una espectacular hoz, por la que el río Mijares entra en la hoya de Toga. Un paseo por las calles de Torrechiva nos relaja dando por finalizada la ruta de esta semana, que hemos tardado en completar en unas seis horas.

Senderistas: Vicente Gimeno, Roberto Salisa y el autor.

sábado, 11 de abril de 2009

Flechas direccionales

  • Los postes con flechas direccionales son elementos de gran tamaño dispuestos a lo largo de los recorridos, principalmente en cruces y en puntos concretos. Estos ofrecen información sobre el punto en el que se encuentran los senderistas e indicaciones sobre el sentido de la marcha. 

De Cirat a Fuentes de Ayódar por la Masada



Desde Onda y por la CV-20 encontraremos la población de Cirat a unos 31 km de distancia por una agradable carretera y ya cuando divisemos Cirat se observa su localización en las proximidades del fondo aluvial del río Mijares. Estamos en el tramo central del valle.

Encima del pueblo se extiende el antiguo cauce del Barranco de la Losa, que fue capturado por el de las Salinas (desde el Castillo de Cirat se observa tan cercano como extraordinario y altivo). En el fondo de su cuenca, entre el bloque de la Noguerica y el Campero, se encuentra Cirat.

Sirva esta bella postal a modo de introducción de lo que mas tarde nos reservaba el día, en una inestable primavera con lluvia y al atardecer con niebla, mucha niebla..., que terminó envolviéndonos a nuestro regreso a Cirat.

La Villa de Cirat es la capital de la comarca del Alto Mijares a la que pertenece. Está situada en un pequeño rellano y junto a la margen derecha (meridional) del río Mijares, sobre terreno Triásico (margas yesosas).
El río Mijares que cruza su término de Oeste a Este en un recorrido sinuoso, unido a su geografía abrupta surcada por barrancos y montes de casi 1.000 m de altitud, le confieren un carácter tan especial como amable y hospitalario.

Aparcamos nuestro vehículo y nos dirigimos al bar de la plaza para tomar un café (aún no son las ocho de la mañana...) cuando nos llama agradablemente la atención una azada, puesta con mimo, junto a la puerta del bar. Sin duda una bella estampa de la laboriosidad de Cirat. Tuvimos ocasión de compartir un momento de charla con su dueño para comentar nuestra ruta y sobre Pandiel (primer asentamiento de lo que mas tarde sería el actual Cirat) y que se encuentra en ruinas.

Nuestro itinerario nos llevará desde la comarca del Alto Mijares (Cirat) al Parque Natural de la Sierra de Espadán (Fuentes de Ayódar).

Cruzamos el pueblo para pasar junto al Palacio fortificado de los Condes de Cirat (siglo XIV) y actualmente transformado. Junto a él se encuentra la Torre del Conde, antaño comunicada con el Palacio, mediante un paso elevado y que alimenta toda clase de leyendas populares. Nuestros pasos van dirigidos hacia la Avenida de la Jara Macil, y por una pista asfaltada, vamos dejando atrás unos corrales y una era hasta que llegamos a un camino que sigue por la margen izquierda del Barranco de Las Salinas, donde el discurrir de las aguas forman unas piscinas naturales (en realidad son pozos naturales) que hacen de zona de baños, nos encontramos con el Pozo de la Caldereta, la Bañera y el Pozo Negro, entre otros.

Cruzamos el barranco no sin antes admirar sus matices y colores iluminados por la lluvia que empezaba a llegar. Nuestro camino ha virado y remonta convertido en pista forestal por la margen derecha del barranco. Vemos unas flechas direccionales de madera y pintadas, en parte, de vivos colores que tanto nos gustan y que confirman nuestra correcta dirección (color rojo) con algunas rutas más.

Cirat se va quedando atrás, abajo y hacia nuestra izquierda a medida que avanzamos por esta amable pista forestal que nos permite divisar (desde arriba)  la zona de acampada habilitada junto al río Mijares.

Alcanzamos la Casa de Cueva Honda que se encuentra en ruinas y delante de nosotros, en nuestro flanco izquierdo, se nos muestra la Cueva Honda - lugar de refugio de ganado ovino y sus pastores que junto a los rebaños de Aragón solían arrendar el cuarto de Las Sabinas.  Nos encontramos ya en la Partida de Planes donde hay una balsa y muy próximo a la misma en un cruce en el camino existe un desvío hacia la izquierda con una flecha direccional de madera que nos informa de El Tormo (ya estamos pensando en hacer esta ruta...) y otra flecha que nos informa del Mirador de Cirat (2 Km) continuando en la misma dirección.

Nos maravillamos del entorno que nos rodea pues divisamos desde nuestra perspectiva como nuestro camino forestal serpentea adornado por aliagas que salpican el paisaje con sus flores amarillas junto al romero florecido y abundantes ejemplares de pino rodeno. Desde el Norte Penyagolosa nos observa y nos complace su recortada silueta en un paisaje lluvioso que no nos abandona.

El itinerario continúa en ascenso por este camino forestal, con marcas alternas de pintura roja sobre algunas rocas, a modo de hilo conductor hasta que en otro cruce de caminos observamos una señalización hacia la derecha - Mirador de Cirat (1 Km) - que es un balcón natural hacia la cuenca de Cirat; también se encuentran otras flechas direccionales de madera que nos informan y tranquilizan pues constatan nuestra correcta dirección.

Ya acertamos a divisar la Masía del Conde, delante de nosotros, que una vez rebasada nos llevará a una bifurcación de caminos - hacia la izquierda nos iríamos al Corral de los Muertos - y continuando por nuestro camino (una boca contraincendios de color rojo contrasta con los arbustos que la rodean) llegaremos al Barranco de Macasta. 

En este punto coincidimos con el masovero de las Masías del Conde y Macasta y después de saludarlo disfrutamos de unos momentos de conversación. Estamos en los Zailes.

De nuevo, flechas de madera, en un cruce de caminos y que nos indican: 
Macasta, hacia la derecha, perteneciente al término municipal de Torralba del Pinar, con la Fuente Macasta mas próxima y su Masía, precedida de una masa forestal plena de carrascas y Fuentes de Ayódar hacia la izquierda. 

Dirigimos nuestros pasos en dirección a Fuentes de Ayódar cuando nuestro itinerario atraviesa una amplia depresión por donde circula el arroyo de Macasta. La hondonada del Barranco de Macasta es abierta y de suave pendiente, continuando por camino forestal nuestra caminata. El intenso amarillo de las flores de las aliagas predomina por donde se pose nuestra mirada pues es muy denso el matorral y escasa la ocupación agrícola en los bancales.

Encontramos una flecha direccional que nos informa - Montán - cuando el camino de tierra se termina y se transforma, a veces, en un parcheado camino de hormigón que sinuosamente desciende buscando con ansia la Masada. Una breve pero preciosa senda, corta la primera curva del camino, para continuar por el mismo hasta una bifurcación con flechas direccionales: Montán y Masada. 

Se distinguen entre los pinos las ruinas del corral de ganado, denominado "El Corralico", en el fondo del Armajal (hondonada mas baja y casi cerrada, como una cubeta) a medida que descendemos por la pista y nos desviamos hacia la derecha obedeciendo la flecha direccional - Fuente la Masada - para refrescarnos y descansar bajo su lentisco.
Efectivamente en la Masadica y a 740 msnm, hallaremos un lentisco monumental cuya edad estimada es de 200 años. Posee una altura de 3,50 m y el diámetro de su copa es, en orientación N-S de 10 m y de E-O, de 5 m, a pesar de ser un arbusto. Enraizado en un muro este arbusto está catalogado como notable y singular. Es un auténtico monumento natural que hay que cuidar y proteger.
Se trata del lentisco de mayores dimensiones de la Comunidad Valenciana.

Después de refrescarnos en la fuente y disfrutado del hallazgo regresamos sobre nuestros propios pasos para alcanzar "El Corralico", a nuestra derecha ya detectamos la llegada del río Chico que deja una huerta y el molino de trigo del tío Alfredo que funcionó hasta 1940 y que actualmente se encuentra en ruinas. Salimos del Armajal y por la ladera Sur de la Solana (743 msnm y orientación nordeste) nos acercamos a la población de Fuentes de Ayódar.
   
Un paseo por sus calles nos llevará hasta la Fuente El Cañar donde descansamos y recuperamos fuerzas con fruta y chocolatinas, de nuestras mochilas, además de refrescarnos. 

Iniciamos nuestro regreso hacia Cirat sobre nuestros propios pasos. La niebla y la llovizna serán nuestros molestos compañeros y tan fieles que no nos dejarán hasta que completemos esta larga y lineal ruta que nos ha llevado mas de ocho horas para culminarla. Magnífica experiencia en un extraordinario marco y que tan felices nos ha hecho.

Senderistas: Vicente Gimeno y el autor.

sábado, 14 de febrero de 2009

A Los Mores desde El Tormo



A Los Mores, por El Fire y Masía del Hostal, desde El Tormo

La ruta, que aquí se describe, es posiblemente una de las más extraordinarias y más bellas de las realizadas por la comarca del Alto Mijares. Es una ruta que desde que comencé a estudiar los mapas me atrajo poderosamente y confieso que me ha enamorado una vez realizada.

Efectivamente, consideramos un auténtico privilegio, haber disfrutado de este entorno natural y con orgullo lo divulgamos. Se han reforzado con fitas de piedras aquellos tramos que por su ambigüedad nos desorientan, de esta forma sirven para tranquilizar al senderista en este recorrido, si bien hay que agradecer a quienes nos han precedido con la colocación de algunas de ellas. Así pues hay que resaltar que si la capacidad de orientación y observación del senderista, son primordiales, en este recorrido se han de agudizar aún más.

Esta ruta no está abierta ni como SL, ni como PR, es fruto del autor, que con estudio y perseverancia y después de tres caminatas ha completado el recorrido que atraviesa parte de los términos municipales de Cirat y Ludiente. Espero que lo disfruten como yo mismo.

Desde Onda, a unos 26 Km aproximadamente por la CV-20 y CV-199, entraremos en El Tormo, pequeño núcleo de población (97 habitantes) perteneciente al término municipal de Cirat. En una mañana fría de invierno y con mucho viento, desde la calle de Viver iniciamos nuestra caminata para cruzar El Tormo y enlazar con un camino cementado que hay que seguir sin desvío alguno hasta una bifurcación de caminos de tierra. Prestaremos atención a la senda que se abre a nuestra izquierda y que hemos señalizado con una fita de piedras; así nos asegura la correcta orientación a seguir.

Una hermosa senda serpentea y nos da la bienvenida en un continuo festival pleno de vegetación salpicado de colores junto a un bosquete de pinos, que nos flanquean a ambos lados como si nos quisieran proteger y tutelar, quizás ese fuera su deseo...

El ascenso es continuo desde que saliéramos de El Tormo y no nos da tregua en dirección hacia El Cabezo (868 msnm) mientras tanto observamos, hacia el E, como la Muela (803 msnm) nos observa.

Donde nos encontramos ya se puede divisar hacia el SW la población de Cirat, anclada en el fondo de su cuenca entre La Noguerica y El Campero y hacia el SE, la población de Torrechiva, con su núcleo urbano acostado a un lado de la carretera, con peña Saganta al fondo, destacando de la línea montañosa en el horizonte mas próximo.
Pronto nos encontramos con una bifurcación de sendas (cartel de coto de caza) rechazando la de la derecha (que será por donde regresaremos) para continuar por la que llevamos y que observaremos tiene unos trazos de pintura blanca; si alzamos la vista veremos una bonita cornisa calcárea.

Alcanzamos la extensión donde se asentaba El Fire (a ambos lados de la senda). Se trata de una antigua masía abandonada hace mucho tiempo y que está invadida y casi cubierta, a los ojos, por la salvaje vegetación arbustiva de estos lares. En 1887 tenía 14 habitantes.

La senda se torna empedrada y va ganando en altura hasta que se vuelve amable entre una arboleda de pinos que nos conducirá hasta un repecho que suavemente desciende en la misma dirección que llevamos para alcanzar una bifurcación de caminos.
Rechazamos el de la derecha (que nos llevaría en un ascendente y largo trecho hacia un Collado próximo a las ruinas de la Casa de la Venta) para continuar hacia abajo y que sin desviarnos (se ha marcado con una fita de piedras) nos conduciría a la carretera de Zucaina-Montanejos.

Tras un corto recorrido nos encontramos con un brusco desvío más hacia abajo y a nuestra derecha (nueva fita de piedras) que nos llevará a un amplio llano donde descubriremos la Masía del Hostal. La vista es magnífica pues detrás de la Masía, como telón de fondo y a lo lejos, se puede disfrutar de una extraordinaria panorámica del Macizo de Penyagolosa. Mas cerca tenemos El Cabezo (868 msnm).

- Antes de desviarnos hacia la Masía del Hostal, hemos continuado un poco mas adelante para descubrir la Fuente del Navarro (a la izquierda del camino) de la que se dice que nunca se seca..., ya que recibe caudal de cuatro términos: Zucaina, Ludiente, Montán y Cirat. Mas adelante y a la derecha podemos visitar las ruinas de la Casa del Tío Miguel de Félix y desde aquí ya, retrocedemos, hacia la Masía del Hostal -

La Masía del Hostal (Ludiente) está abandonada y desierta, junto al Barranco de Matamoros afluente del río Santa Ana y cerca se ve la Corraliza. Observamos placas de hielo que se han formado en la umbría del caserío.
Existe una leyenda sobre un curandero, llamado el Tío Rafel (natural de Los Mores), que se dice que curaba con la pipa en la boca, sin ella no era posible ninguna curación ni remedio...


La Masía, que llegó a contar con treinta y cinco habitantes y diecisiete viviendas, hoy aparece desolada y la vegetación invade e impide, a veces, el paso a las casas y pajares que están deshechos..., zarzas, hiedras..., quieren recuperar su espacio natural; las resistentes tejas aguantan el paso del tiempo, en muchas, en otras se muestran desnudas y con las cañas que servían para su construcción. Nuestra tristeza es tan grande como el silencio que nos rodea, mientras cruzamos por el caserío en dirección a Los Mores.


Un amplio llano es la antesala de una senda intuitiva que nos conducirá a un paso natural flanqueado de coscoja y que probablemente se haya abierto por el ganado vacuno que pasta por estas tierras. Hay que estar atentos pues nos encontraremos una fita de piedras con señal de pintura anaranjada que junto a otras similares en los troncos de los pinos nos señalarán con cierta frecuencia la senda ascendente que sin pérdida nos deja en la Masía de Los Mores, en la partida del mismo nombre.


Los Mores son un conjunto de masías, pertenecientes al término municipal de Ludiente y que se encuentra despoblado y abandonado a su suerte. En el Censo de 1950, contaba con setenta y seis habitantes y dieciséis viviendas. Nuestro asombro es muy grande así como la emoción de conocer este mítico caserío. Paseamos entre sus ruinas..., calles, viviendas, pajares, escuela, frontón..., el silencio del olvido preside la escena, interrumpido por estos intrusos, eso sí amistosos. La zona está salpicada de excrementos del ganado vacuno que pasta libremente y que hemos tenido la oportunidad de ver, así como invadida por arbustos y zarzas. Las aguas vierten al Barranco de Santa Ana y de aquí al río Villahermosa.

No nos cansamos de reconocer la masada y sentimos curiosidad por cualquier rincón. Cuando ya nos hemos saciado de este entorno desierto regresamos sobre nuestros pasos, de nuevo con tristeza y respeto, pero contentos por haber tenido el privilegio de estar aquí.


Como dice el catedrático José Sancho Comins: "Quedan las casas, abiertas y desprotegidas. Sus antiguos moradores salieron de ellas en busca de una mejor vida. Fue generosa esta tierra. Dio lo mejor que tenía: sus hijos".


Un terrazgo en la zona NE del Cabezo, nos lleva a un cómodo camino de suaves laderas que nos saca del caserío y nos devuelve a la montaña hasta llegar a un Collado (El Cabezo está muy cerca) que continuamos para visitar las ruinas de la Casa de la Venta (800 msnm).
Desde aquí, retrocedemos hasta el Collado y por una senda bien visible a la izquierda, iniciamos el descenso del mismo. La senda se hermosea del amarillo de las aliagas hasta alcanzar la bifurcación ya conocida (coto de caza) que en pronunciado descenso nos conducirá hasta El Tormo.

Una vez en El Tormo nos dedicamos a recorrer sus calles, nos refrescamos en la fuente de la plaza de la Iglesia y dirigimos nuestros pasos hacia la Avenida Ociño para disfrutar desde el Mirador del Ociño (447 msnm) de una magnífica vista sobre el río Mijares.

Descansamos, que falta nos hace, y nos tomamos las últimas chocolatinas de nuestras mochilas, dando por finalizada esta ruta de tan largo recorrido y exigente como bella e instructiva.

Senderistas: Vicente Gimeno y el autor.

El Track de esta ruta está disponible en la sección, Waypoints y Tracks, del blog.

sábado, 17 de enero de 2009

Poste de señalización del GR® 10

El sendero de gran recorrido GR® 10, Europeo E7, está integrado en la Red de Senderos Europeos. Con sus 1.600 km entre Puçol (Valencia) y Lisboa (Portugal), sirve de unión entre el Mar Mediterráneo y el Océano Atlántico.

Pista forestal


El Gorgo y Masía del Tristán

De nuevo caminamos por estas extraordinarias tierras del Alto Palancia, y que geográficamente corresponden al S de la provincia de Castellón .

Nuestro objetivo, esta vez, es coronar la cumbre de El Gorgo (907 msnm), cumbre señera de la Sierra Calderona, y visitar el que hasta hace poco (unos 3 años aproximadamente) era el albergue de montaña del Tristán (750 msnm) en el que en su día se podía descansar, pernoctar y comer, hasta tenía un guarda y estaba gestionado por el Centre Excursionista de Valencia.
A unos 67 Km, desde Onda por la A-23 y N y en la rotonda de la A-23, emplazada frente a Geldo, y pasando por debajo del puente de la vía férrea, tomaremos el Camino de Cabrera a Coronel, pasando por el Collado de los Cuatro Caminos, olivera Morruda (milenaria) y desvío a la izquierda y hacia arriba (rechazando continuar hacia el Barranco de Agua Amarga y Masía de Ferrer, que quedarán a nuestra derecha) por una pista forestal desigual, tras un incómodo trayecto, podremos dejar aparcado nuestro vehículo en un amplio claro junto al poste de madera y flechas direccionales del GR 10, que nos informa de varias y distintas rutas senderistas.
Nos encontramos en el término municipal de Segorbe (Castellón).

Con una temperatura de 3º C, en una mañana fría de invierno, despejada y sin viento, iniciamos nuestra caminata por la misma pista forestal que llevábamos con nuestro vehículo, pero aquí se torna mas amplia y regular, para nosotros. Veremos un panel informativo de la Consellería y que nos informa: Tristany i la Mina.

Pronto nos encontramos con una bifurcación de la pista forestal. Nuestra ruta es hacia la derecha, donde veremos a los pies de un robusto pino, una fita de piedras acompañada de una pequeña flecha direccional de madera con las marcas del Sendero Local (blanca y verde) que nos informa de El Gorgo.
A nuestro regreso y llegado a este mismo punto, continuaremos ascendiendo y hacia la derecha por la pista forestal que habíamos dejado y que nos llevará, sin pérdida, a visitar la Masía del Tristán.

Continúa el camino forestal tomando suave altura y siempre acompañados por fitas de piedras y marcas del SL.
Nos encontramos, ya, en el término municipal de Gátova (Valencia) por lo que ya hemos cruzado la provincia de Castellón hacia el S.

Tras un corto recorrido llegamos a un collado cuando el camino forestal va descendiendo y veremos una fita de piedras a nuestra derecha que nos indica el sendero ascendente a seguir.

Todo el recorrido, a partir de ahora, hasta alcanzar el Collado Villacampa se hace por monte bajo, haciendo las delicias del senderista, pues vamos acompañados de plantas arbustivas en una densa vegetación que con sus variadas formas, matices y colores decoran esta preciosa senda; este agradable sentimiento entra muy pronto en contradicción pues la senda que nos espera está plena de rodeno poniendo a prueba la calidad de nuestras botas de montaña y a nuestros tobillos.
En las proximidades encontraremos las ruinas de un corral de ganado.

A medida que vamos avanzando y alejadas de la senda se pueden observar las negras huellas en el suelo como testimonio de los restos de las carboneras y lo que queda de las construcciones que utilizaban los hombres para permanecer en ellas, mientras duraban las tareas del carboneo, días enteros y durante el tiempo que hiciera falta, hasta terminar con su esforzada labor que completaba la economía doméstica en tiempos duros y difíciles que les tocó vivir.

Cuando alcanzamos una encrucijada, una nueva fita de piedras colocada a la derecha nos indicará la dirección a seguir abandonando la senda que llevamos (frente a nosotros observamos una cruz con troncos secos, para advertirnos de que no continuemos recto).

Dejada la senda ascendemos por el camino forestal que se nos brinda hasta que alcanzamos una bifurcación en el Collado Villacampa y si giramos la vista hacia atrás divisaremos en toda su extensión este Collado, incluido el corral en ruinas y la cumbre y antecumbre de El Gorgo.

Cuando llegamos a esta bifurcación en este Collado, saludamos de nuevo, a unos cazadores gatoveros que amablemente, siempre nos han ayudado en nuestros encuentros en la montaña y ya han sido varios; juntos observamos huellas y rastros de jabalíes.

Seguimos la senda de la izquierda en dirección S, la senda de la derecha nos llevaría en dirección N hacia Gátova y Cueva Sacañet.

Un ascenso rápido con piedras de rodeno sueltas y flanqueados de árboles y vegetación, nos esperan, hasta alcanzar un segundo collado que es un paso entre montañas.

La vista panorámica desde aquí ya es maravillosa pues a estas horas de la mañana el Sol ya está alumbrando, aunque parcialmente estas montañas, y las luces y las sombras salpican el paisaje.

Reanudamos el ascenso y la senda se embellece a cada momento, ...ahora con los pinos y sus formas, ahora con las rocas pintadas de blanco y verde, ahora con los restos de una carbonera, ahora con el atractivo y rojizo rodeno..., que tanto nos gusta.
Efectivamente, llegando a las proximidades de El Gorgo, una amplia extensión de losas de rodeno nos están esperando..., no es fácil acceder ni transitar por ellas, pero nos animamos ya que son el último tramo hasta llegar a la cima.

Personalmente me enamora este marco geográfico formado por el rodeno y del que ya tenemos constancia, al haber coronado también, varias cumbres de nuestra querida Sierra de Espadán.

Un último esfuerzo y alcanzamos el vértice geodésico de El Gorgo. Número 66804. Hoja MTN 668.

Nos llevamos una agradable sorpresa al ver que muy cerca del vértice geodésico hay un Belén resguardado en una construcción que guarda, además, unas libretas a modo de libro de visitas de esta cumbre (recordamos, aquí y ahora, que muy cerca de la Ventana de Ludiente en la Muela del Buey Negro en Argelita, encontraremos un Belén dentro de un botijo).

No podemos evitar curiosear y leer en las libretas, las numerosas anotaciones de las visitas a esta cumbre, entre las que se encuentran las que escribieron y firmaron, tres gatoveros allá por el año 2007, que es cuando subieron los materiales de construcción necesarios para hacer el asiento en el vértice geodésico y este pilar que guarda el Belén y las libretas.

!Menudo esfuerzo y trabajo hicieron, subir cargados por esta senda! !Felicidades por el récord!

Mi compañero y yo hicimos lo propio e inscribimos nuestros nombres y apellidos, con la fecha y hora, en el libro de la cumbre, así como una pequeña descripción de la jornada e itinerario de la ruta que nos ha llevado hasta aquí.

Al poco de estar en la cumbre subieron Martín Soriano Pérez y Manolo Plasencia Civera, naturales de Segorbe, que después de las presentaciones e intercambios de direcciones y algunas fotografías, continuaron su ruta. Saludos senderistas.

Por nuestra parte procedimos a orientarnos y a disfrutar de la cumbre, empezando por otear el horizonte, para ver al N, Gátova a los pies del pico del Águila, al S la Albufera de Valencia, hacia el W los montes de Alcublas y Andilla y hacia el N la Sierra de Espadán.
Es un buen momento para tomar algo de nuestras mochilas, como siempre fruta y chocolatinas, para reponernos del esfuerzo.

Cuando ya hemos saboreado suficiente la cumbre de El Gorgo descendemos de la misma con precaución y regresamos sobre nuestros propios pasos por el mismo itinerario hasta el punto del desvío inicial que nos informa de El Gorgo con la pequeña flecha direccional.

Desde aquí y hacia la derecha ascendemos por la pista forestal (observaremos marcas rojas y blancas del GR) y muy pronto alcanzamos la Masía del Tristán, que dependía hace siglos de la Cartuja de Porta Coeli en Serra (Valencia) y que era lugar de paso desde la Cartuja de Val de Cristo en Altura (Castellón) hasta la de Porta Coeli. En los años 60 el ICONA adquirió la finca para uso como Aula en la Naturaleza - Tristany i la Mina - y el Centre Excursionista de Valencia gestionaba el edificio como Escuela de excursionismo y educación ambiental mediante convenio con la Consellería de Medio Ambiente y proyecto europeo FEDER.
Actualmente se encuentra cerrado por la Consellería.

Descendemos del Tristán, directamente ya por la pista forestal y sin interrupciones hasta nuestro vehículo dando por finalizada la ruta de la semana.

Ruta muy montañera y de las que nos gusta disfrutar.

Senderistas: Vicente Gimeno y el autor.

Nota del autor: Como los bolígrafos encontrados en El Gorgo para firmar en el libro de la cumbre no funcionaban bien, me he tomado la libertad de retirarlos y dejar el mío de color negro y de mayor calidad a los encontrados, con el fin de que tenga un mejor y prolongado uso.