sábado, 4 de julio de 2009

Mas de la Costa

Panorámica

Senda rocosa

Cabra

Cabra doméstica en el Mas d´Olaria

Mas d´Olaria

Mas de la Canaleta


Casa Paula

Paisaje con senderistas

Techumbre

Detalle de la construcción de la techumbre

Caserío

Mas de Vernús

Mas de Vernús

Mas del Vincle

Senderistas

Vicente Gimeno, Carlos Llorens y Roberto Salisa

Bancales

Rulo

El rulo se utilizaba hasta no hace mucho años para allanar la era, siendo un apero muy importante. Recuerdo con mucho cariño la era que estaba cerca de mi casa cuando era niño y el rulo me era muy familiar.

Detalle

Caserío

Mas d´Armiyá

Capra pyrenaica hispanica

Fotografía cedida por Carlos Llorens

Senda

En el Barranc del Contador

Risco

Lucena del Cid


Desde Onda por la CV-21 dirección Alcora, CV-190 y Travesía de Figueroles llegaremos a Lucena del Cid, después de 31 Km, aproximadamente.

Pertenece a la comarca de L´Alcalatén y su población se sitúa en una loma no muy elevada entre el Barranco de la Pedrenyera y el río Lucena, que baja desde su nacimiento en las cercanías de Xodos por las Ramblas, rodea la base del monte Lucena y por Figueroles sale del término. Presenta la típica estampa montañosa con calles torcidas y empinadas, elevada sobre el cerro con el río a sus pies.

En el primer censo de población española que se realiza y que data del 1857 , figura sólo como "Lucena" y es en 1863 fruto del trabajo de la Comisión General de Estadística del Reino, cuando se crea un monumental nomenclátor donde aparece, por primera vez el añadido "del Cid" a su nombre, quedando así como "Lucena del Cid", para diferenciar a esta población de la provincia de Castellón con otras poblaciones españolas que coinciden con el mismo nombre de "Lucena".

Entramos en Lucena del Cid y pasaremos entre la gasolinera y puesto de la Guardia Civil, para continuar por carretera junto al Parque de Bomberos, que también dejamos atrás y una vez pasado el puente de piedra y tras una curva a la izquierda (con señales de pintura del PR) en un pequeño claro a la derecha veremos un panel informativo y poste del PRCV-328, donde dejamos aparcado nuestro vehículo, se trata del Mas d´Hilari.

Desde aquí iniciamos la caminata de esta semana con mucha expectación pues esta zona geográfica está salpicada de masías, ... pocas habitadas, la mayoría en ruinas.

Por la carretera que se convierte en una pista forestal amplia y polvorienta llegaremos a la altura del Mas de Llorens (hacia la derecha y abajo) y sin desviarnos alcanzaremos el Mas de Galapo (también a nuestra derecha y abajo) que sin pérdida nos dejará en el nacimiento del río Lucena (área recreativa).

Unos magníficos riscos nos van a guiar hasta el Barranc del Contador donde flanqueada de adelfas nace una preciosa senda que nos recibe en progresivo y fuerte ascenso en esta mañana tan luminosa de verano.
Una agradable sorpresa nos esperaba pues llegamos a ver, por la ladera de la montaña de enfrente, a una pequeña manada de cabras montesas (capra pyneraica hispanica) con mucha actividad, saltando los ribazos hasta alcanzar la protección de la vegetación arbustiva mas próxima para confundirse, completamente, con la tonalidad de los riscos.

Nuestra satisfacción y sus comentarios propiciaron que el ascenso fuera mas entretenido a pesar de la dureza del mismo.
Podemos distinguir ya las Masías del Vincle y Vernús, antes de alcanzar la amplia loma en la que está situada la Masía d´Armiyá.

Procedemos a explorar la masía, incluida su era, y aprovechamos la bondad de una umbría para tomar fruta y chocolatinas de nuestras mochilas. La extensión de la superficie, su localización geográfica y altitud (900 msnm) así como el conjunto de construcciones de la masía nos permiten comprender la importancia de la misma, en tiempos pasados.

Una senda a espaldas del caserío nos hará descender rápidamente hasta el Barranc de la Font Blanca y que una vez remontado nos deja en el Mas del Vincle, abandonado y en ruinas, encontrándose al abrigo de una vertiente.

Una exigente y durísima senda nos ascenderá hasta la Masía de Vernús, también abandonada y en ruinas. Su caserío lo forman un conjunto de construcciones y una era, estando ubicada en una posición elevada y sin protección.

La pista se va doblando cuando se aleja de la Masía de Vernús y nos vemos obligados a abandonar un buen trecho de la misma y cruzar a campo través para sortear unas colmenas que están depositadas inconscientemente en el mismo camino. Sin palabras.

Pronto llegamos a Casa Paula (en ruinas) y habremos alcanzado la cota de 1009 msnm cuando un suave ascenso nos lleva a descubrir el Mas de la Canaleta (1035 msnm) y que se encuentra en ruinas, también, junto a la pista que llevamos. Sobre el dintel de la puerta se distingue una fecha de 1930.
Un nuevo ascenso nos lleva hasta el Barranc de la Canaleta (1064 msnm) donde descubriremos la Font de la Canaleta. Aprovechamos para refrescamos con ganas y hacer un alto en el camino pues nuestro termómetro marca por encima de 32 º C .

Entre bancales y por el antiguo camino de Vernús nos sorprenden las ruinas del Mas d´Olaria (1064 msnm) que aún tienen cierta actividad, en cuanto a los corrales se refiere, pues salieron a recibirnos unas cabras domésticas a la misma puerta del corral.
Un poco más abajo encontramos encalado el Pou del Mas d´Olaria (1060 msnm) y más adelante disfrutaremos de la atalaya que es el Mirador del Mas d´Olaria.
Se trata de un balcón natural sobre el Barranc d´Olaria, que nos permite tener una magnífica y amplia panorámica del extraordinario entorno natural que nos rodea.

Dejamos atrás el Mirador para centrar nuestra atención en el esfuerzo por salvar la rocosa y ascendente senda que se abre delante de nosotros, flanqueada por hermosos enebros, hasta que alcanzamos una bifurcación de caminos: hacia la derecha se abre una abrupta senda por la que iríamos hacia el Mas del Sabater y Penyagolosa (PRCV-79) y que rechazamos para continuar por la que llevamos y que nos conducirá hasta el Mas de la Costa (934 msnm).

El último tramo de esta ruta se convierte en una amable pista forestal acompañada por unos esbeltos y orgullosos pinos silvestres hasta que se divisa la Masía de la Costa en una cota inferior a la nuestra que nos obliga a descender suavemente por el Cantal de la Bota y llegar por un camino empedrado hasta la antigua escuela del Mas (hoy en día está reconstruida y convertida en refugio del CEV) y en pocos minutos hasta el Pou del Mas de la Costa y un bebedero para animales.

Entre bancales subiremos hasta una carretera cementada que hacia abajo y a nuestra izquierda nos llevará rápidamente y serpenteando al punto de inicio dando por finalizada la ruta de esta semana.
Ruta que nos ha entusiasmado por el conjunto de masías que hemos descubierto y por la belleza paisajística y animal. Muy recomendable.

Senderistas: Vicente Gimeno, Roberto Salisa, Carlos Llorens y el autor.

Nota: El track de esta ruta está disponible en la sección, Waypoints y Tracks, del blog.