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sábado, 18 de julio de 2009

Collado

Desde este collado acometemos la subida hacia el Carrascal. *** Un collado, también denominado collado de montaña o abra, es el punto más bajo de una línea de cumbres comprendido entre dos elevaciones. Por este motivo, son usados para atravesar los cordales montañosos. Cuando una vía de comunicación aprovecha un collado para atravesar una cadena montañosa, se habla de puerto de montaña, paso de montaña o portillo.


domingo, 21 de diciembre de 2008

Del Collado del Portillo al Pico del Águila

Desde Onda, a unos 65 km, por la CV-20, A-23 y CV-2170, al llegar a la rotonda de entrada a Geldo, giraremos por la misma hacia la izquierda para buscar el Camino de Cabrera, que pasa por debajo del puente de la vía férrea y transcurridos unos 6 Km, en adelante, llegaremos al Collado del Portillo o Cuatro Caminos (434 msnm), que es el punto de partida de la ruta lineal de esta semana. En un pequeño claro junto a la Laguna del Portillo podemos dejar el vehículo.

Aquí nos quedamos en una ruta anterior (Soneja- Cuatro Caminos - Olivera Morruda de Segorbe) y desde aquí completaremos, en una nueva etapa,  un largo recorrido lineal, hasta alcanzar la cumbre del Pico del Águila (878 msnm) de la Sierra Calderona en Gátova.

Un poste de madera con flechas direccionales, casi imperceptibles, nos informan de nuestra dirección a seguir: "Corral del Gordo". Así pues desde esta encrucijada partimos en suave ascenso por un camino que están limpiando de ramas y brozas (dejando atrás y a nuestras espaldas la Laguna del Portillo) camino parcialmente parcheado y que poco a poco nos va introduciendo en el horizonte, con siluetas de pinos y vegetación, flanqueando nuestro paso. El polvoriento camino nos acerca a las proximidades del Corral del Gordo, en realidad este antiguo e histórico camino de Gátova a Soneja se denomina Camino de Santa Lucía (como me vino a informar un cazador gatovero).

Cruzamos de E a W, el Camino de la Hoya (que baja hasta El Plano)  y pronto encontraremos un nuevo poste de madera con señal de ubicación y flechas direccionales que nos informan de nuestra posición en el Corral del Gordo.

Hasta no hace muchos años, los pastores que bajaban de Aragón alquilaban estos terrenos para pastos y refugiaban a sus ovejas en este importante corral durante 3 ó 4 meses en época de invierno y para el día de la Santa Cruz (a principios de Mayo, el día 3) regresaban para Teruel. El tamaño del corral así como sus construcciones anexas nos informan de su importancia, efectivamente, numerosas cabezas de ganado se pueden cobijar en él. Hoy se encuentra en ruinas y abandonado a su suerte. 
Sólo el silencio del olvido habita en el Corral del Gordo (550 msnm).

Con cierta tristeza dejamos atrás el corral y muy cerca observaremos un camino de herradura con marcas del GR (blanco y amarillo) que nos acompañarán en nuestra ruta, a veces junto a fitas de piedras y otras, con señales de pintura en los troncos de los pinos.
Nos dirigimos en dirección a Gátova (Valencia).

Hemos tenido la suerte de tropezarnos con un sapo junto a unos arbustos y en zona rocosa. Es apropiado y oportuno informar que el sapo común (Bufo bufo) representa un elemento más de los ricos ecosistemas que aún nos rodean. Desgraciadamente y a pesar de que lleva su existencia sin molestar a nadie, se le han atribuido, desde siempre, leyendas de magia negra, demonismo y brujería que carecen de fundamento. Al contrario, el sapo común, es un animal beneficioso y su importancia para la agricultura es muy grande debido a la gran cantidad de invertebrados que ingiere.
Dejamos atrás, ya escondido, y fuera del peligro del camino a esta criatura.

Caminamos por monte bajo y pedregoso - dirección SW - y la vegetación arbustiva está por doquier. Las amarillas aliagas o aulagas  (Genista scorpius L.) salpican, a nuestro paso, el verde del paisaje cuando vemos el Lomo Gordo (702 msnm) y comprendemos, en seguida, el origen de su nombre. Detrás y oculto se encuentra el Pico del Águila. Esta senda bordea el Lomo Gordo en una caminata tan soberbia como amable y que se va estirando cada vez más.

A nuestra derecha nos encontramos con un poste de ubicación con señales del PR que nos informa de que estamos en Lomo Gordo y enfrente nos encontramos con una sorpresa en forma de aljibe adornado y casi rodeado por vegetación. Peñascona (704 msnm)  se queda a la derecha mientras continuamos por nuestro camino de herradura cada vez mas pedregoso y empinado (las señales del PRV-63.9 son frecuentes bien en forma de postes, señales de pintura en rocas y troncos de pinos así como en estanquillas, en la practica totalidad del recorrido). 

Aprovechamos un momento de calma y el viento nos deja descansar para tomar algo de nuestras mochilas (como siempre fruta y chocolatinas) pero hoy como estamos próximos a la Navidad, nos tomamos unos deliciosos polvorones.

Vamos ascendiendo y delante de nosotros ya podemos ver un gran mojón de obra, con señales del GR y que nos informa de los límites de los términos de Segorbe y Gátova. Hemos llegado al Collado del Portillo o Águila (780 msnm).
Nos asomamos a este balcón natural para saludar a la población de Gátova (que forma parte del Parque Natural de la Sierra Calderona) y veremos el sendero del GR10 que nos llevaría hacia Gátova y desde aquí hasta Lisboa. Junto al mojón se encuentra un poste de madera (roto) con flechas direccionales que nos informan en esta encrucijada de caminos.

Desde este mismo punto nace un camino cementado que nos conducirá serpenteando pero sin pérdida al Pico del Águila (878 msnm) que desde aquí se divisa recortado en el horizonte mas próximo (nosotros optamos por un sendero que casi en línea recta acorta este trecho, y que tomamos, también, para nuestro regreso).
En cualquier caso este último tramo asciende con importante desnivel que se acusa aún más por el cansancio que ya sentimos. 

Un esfuerzo más y ya estamos en la cumbre.

Nos reciben el vértice geodésico 66806 - Águila y la caseta de la Red de Observatorios Forestales de la Generalitat Valenciana, Pico del Águila, emplazados geográficamente en el término municipal de Gátova. 

Una visita por la cima nos permite ir disfrutando del maravilloso paisaje en este frío y oscuro día de invierno en el que el viento sopla con fuerza. Hacia el N vemos Segorbe. Nos vamos desplazando hacia el SW y descubrimos, también, un bonito refugio así como un mirador y merendero (Gátova a nuestros pies, 577 msnm), hacia el SE se distinguen Montemayor (892 msnm) y Peñas Blancas (839 msnm).

Cuando hemos terminado de saborear la cumbre y la magnífica panorámica de su entorno, regresamos sobre nuestros pasos hasta el Collado del Portillo o Cuatro Caminos, dando por finalizada esta bella ruta lineal y montañera.

Senderistas: Vicente Gimeno y el autor.
 

domingo, 12 de octubre de 2008

Acceso al Collado del Castillo

Alfondeguilla - Castillo de Castro


Iniciamos esta ruta lineal en la población de Alfondeguilla perteneciente a la comarca de la Plana Baixa y cuyo término municipal, está incluido parcialmente, dentro de los límites del Parque Natural de la Sierra Espadán. El pueblo conserva las características propias del carácter musulmán.

Sus lindes son: al O, Chóvar, al E Vall d´Uixó, al N Artana y NO, Eslida en corto trecho y SO, con Soneja, todos ellos de la provincia de Castellón; al S con Sagunto, en la provincia de Valencia.

El río Belcaire o San José, a cuya margen derecha y en la falda de un monte se asienta la población de Alfondeguilla, se une al Barranco Horcajo y penetra en Vall d´Uixó, entre los montes Pipa y Sumet.

A unos 32 Km, desde Onda, atravesando Vall d´Uixó, CV-2260 sin entrar en el paraje de las Cuevas de San José y por la CV-230, entraremos en la población de Alfondeguilla.


Nos dirigimos hacia el centro dejando el coche aparcado junto a una pequeña área recreativa que queda a nuestra izquierda y cruzando el pueblo nos llevamos una agradable sorpresa al ver como los vecinos extienden unas lonas en la calle para secar almendras. Efectivamente es la temporada de recolectar el fruto del almendro (almendra) y de ponerlas a secar al aire libre y nada mejor que esta costumbre popular que se realiza, entre otros, en las aceras de las calles.

Las almendras después de su pelado presentan una humedad aproximada de entre el 15-25%, por ello conviene secarlas para poder conservarlas mejor (humedad inferior al 7%). En países cálidos y secos mediterráneos es suficiente dejarlas secar al aire libre durante unos días; para un secado rápido se utilizan secadores industriales constituidos por túneles de aire caliente.

Después de conversar con un vecino sobre estas tareas y su laboriosidad, reanudamos nuestra ruta hasta que se terminan las viviendas de la calle que llevamos, junto a una señalización del Parque Natural de la Sierra Espadán y un simpático reloj de Sol (a nuestra izquierda), cuando se inicia un camino cementado, con marcas de pintura en las piedras, bien visibles del PR (blanco y amarillo) si bien las verdaderas marcas de esta ruta son rectángulos azules.
Las Peñas de Carlos, bien visibles y al frente, nos dan la bienvenida en esta mañana fría y un poco oscura cuando pasamos junto a una pequeña área de descanso con un panel informativo de madera (a nuestra izquierda) que muestra el plano del sendero.

El camino cementado se bifurca, rechazamos el de la derecha pues nuestra ruta continúa por la izquierda. Vemos marcas rectangulares de pintura azul, esta vez, en las rocas hasta que se termina el camino cementado y se transforma en camino de tierra.

Alfondeguilla ya se ha quedado atrás cuando vemos la marca del sendero PR de cambio de dirección hacia la izquierda y de continuidad, en una senda ascendente, junto a un hito de piedra de forma rectangular y en posición vertical.
Se puede leer una inscripción tallada en la piedra: "Castell de Castro".

La senda que asciende tiene una rústica composición pues la flanquean plantas como la chumbera que están adornadas con sus higos chumbos en contrastado colorido; enseguida se transforma en senda de herradura mientras pasamos junto a unos olivos con ramas cargadas de aceitunas y unos corrales cuya ruinas son tan grandes como su abandono.
A nuestra derecha y abajo discurre el Barranco de Cabrera mientras vamos ganando altura por esta preciosa senda que nos maravilla, pues su riqueza natural y paisajística, se acrecienta a cada paso que damos; una gran masa forestal nos contempla, en realidad se trata de un extenso alcornocal que cubre casi toda la superficie en las laderas de las montañas que nos rodean.

Cruzamos varias pedreras, enebros y alcornoques salen a recibirnos a nuestro paso cuando los rayos del Sol ya están iluminando esta parte de la montaña que hasta ahora permanecía en umbría. Nueva señalización de marcas del PR en un nuevo hito de piedra rectangular y vertical con inscripción tallada en la piedra: " La Ombría", que confirma la continuidad del PR.

La luz nos permite ir disfrutando de los matices y contrastes y de pronto... un águila perdicera vuela majestuosamente sobre el Barranco de Cabrera quedándonos maravillados de su vuelo, perdiéndose barranco abajo..., este avistamiento junto al desfiladero y senda aérea que nos dejan junto al Mirador, lo convierten en algo emocionante.

Efectivamente un nuevo hito de piedra con marcas del PR, nos informa que nos encontramos en: "El Mirador", se trata de un privilegiado balcón realizado con troncos de árboles que asoma al Barranco de Cabrera y que permite contemplar en toda su extensión la importancia del paraje natural que lo conforma.
No hemos salido de nuestro asombro en El Mirador cuando nos encontramos con un gigantesco y altivo Quercus suber que ya nos deja completamente impresionados. Un nuevo hito de piedra rectangular y vertical, con marcas del PR, nos informa del hallazgo: " Femella, La Surera Mare".

Es sin duda el ejemplar de alcornoque mas grande por estos lares de la Plana Baixa y un excelente lugar para descansar a su lado y tomar algo de nuestras mochilas mientras nos recreamos con su presencia. Es un momento especial, sin duda.


Continuamos por la senda a los mismos pies de este monumento natural y ante una bifurcación del sendero optamos por ir hacia la derecha, efectivamente en el suelo y en unos escalones naturales de piedra se encuentran las marcas de continuación del PR, casi borradas; un poco más adelante se confirma nuestra correcta elección, pues aparece el rectángulo azul sobre una roca en la misma senda que desciende y que se convierte en mágica al adentrarnos en un pequeño bosque de alcornoques.
Encontramos un nuevo hito de piedra rectangular y vertical con las marcas del PR y con la inscripción de: "El Bosquet".


Salimos del bosque de Quercus suber, por una senda con escalones naturales formados por piedras. Nuevo hito de piedra con las marcas del PR y con la inscripción: "A Castro".


Nos encontramos ya en el barranco de Castro cuando vemos un nuevo hito de piedra, con doble inscripción: " Font de la Penyeta" y "A Castro".
A la izquierda del hito se encuentra esta fuente de agua fresca y de caudal constante; hacia la derecha se remonta una senda (he reforzado una fita de piedras) que se insinúa y que pasa por medio de una pequeña área recreativa que allí se encuentra para descanso y disfrute de los afortunados que hasta aquí llegan.
Desde el barranco ya se divisa el Castillo de Castro en lo alto de la montaña con su forma cónica característica.
La senda que asciende es muy exigente y con un desnivel considerable, tanto es así, que un nuevo hito de piedra con marcas del PR nos recuerda: "Mitja Pujada",... que sólo estamos a mitad de subida... Anfractuosa senda que requiere de una buena condición física para superarla hasta que se llega al Collado del Castillo de Castro (720 msnm) después de un repecho rocoso.
Un nuevo hito de piedra vertical con marcas del PR nos informa con doble inscripción: "A Castro", "La Nevera".
La senda de la derecha, con marcas del PR, nos llevaría en descenso hasta una pista y desde ésta, a la Nevera de Castro, en el término municipal, también, de Alfondeguilla).
Nuestra senda hacia el Castillo de Castro es por la izquierda; un poste de madera con señal de ubicación así lo confirma.
Se abre una senda clara y amplia, entre pinos y vegetación arbustiva que nos encamina a un paraje tan árido como rocoso (rodeno) y que no nos abandonará hasta llegar al Castillo de Castro (787 msnm).
Castillo roquero, con una orientación hacia el E, con presencia de un extenso lienzo de murallas en esta cara, las otras (N-O-S) son acantilados naturales lo que hacían que esta fortaleza fuera inexpugnable.
Su construcción es de mampostería con relleno de cal y la piedra utilizada es rodeno del terreno. Se encuentra en ruinas pero se puede observar toda su estructura.
Su posición estratégica al estar ubicado en las últimas estribaciones de la Sierra de Espadán, le permitirían controlar todo el litoral valenciano desde Oropesa hasta Valencia.
Nos movemos en todas las direcciones posibles y disfrutamos de una privilegiada vista del litoral mediterráneo, así como de un magnífico paisaje montañoso al NO, en el que se distinguen perfectamente: La Nevera de Castro, El Puntal de L´Aljub, La Rápita, Pico Espadán y Benalí, en esta mañana de otoño que se ha despejado para nosotros.
Regresamos sobre nuestros pasos después de una prolongada visita al Castillo de Castro dando por finalizada la ruta de esta semana, muy recomendable por la riqueza natural, paisajística y cultural de la misma.
Ruta realizada en solitario.
Nota: En el Barranco de Castro y junto a la Font de la Penyeta, coincidí al llegar, con unos senderistas que estaban almorzando. Desde aquí hicimos juntos la subida al Castillo de Castro y al bajar nos despedimos en el mismo punto.
Más tarde y en mi regreso en solitario volvimos a caminar juntos los últimos tramos hasta el pueblo de Alfondeguilla, donde ya nos despedimos.
Ha sido un placer compartir con vosotros, una parte del trayecto, en esta preciosa ruta.
Saludos cordiales para: Sara, Tania (recuerdos para Ucrania), Ramón y Jacob.
Hasta un nuevo encuentro por las montañas..., amigos senderistas.

domingo, 5 de octubre de 2008

El Puntal de L´Aljub y el valle, desde el Collado de Chóvar

Por el Collado de Chóvar

Paisaje montañoso de la Sierra Espadán

Chóvar - Puntal de L´Aljub - Pico Bellota - Chóvar



La población de Chóvar tiene integrado todo su térmimo municipal dentro del Parque Natural de la Sierra de Espadán y pertenece a la comarca castellonense del Alto Palancia. Orientada hacia el mediodía, cercana a la montaña mediterránea y situada a 408 msnm, sus calles estrechas y empinadas recuerdan, en su trazado, su origen árabe.
Su caserío de color blanco y las calles empinadas son fiel reflejo de los orígenes moriscos de los pueblos de la Sierra de Espadán.
Sus lindes son al SE, de Aín y al NE de Azuébar. Por levante lo limita el partido judicial de Nules y por el SO, Soneja.

A unos 40 km desde Onda, atravesando La Vall de d´Uixó, travesía de Alfondeguilla y por la CV-219 entraremos en Chóvar.

En la primera entrada al pueblo y a la derecha veremos un área recreativa que nos permitirá dejar bien estacionado nuestro vehículo. Desde aquí y por la Calle Era, siguiendo las señales del PR, llegaremos a la calle Larga donde nos sorprenderá la Fuente del Abrevador o de San Antonio Abad, por su fuerte y contrastado impacto visual, blanco y azul; alcanzamos la carretera CV-219 y después de pasar el transformador a la izquierda nace un camino asfaltado (con señales del PR), que ya nos encauzará por esta ruta.

Por este camino cementado se cruza el Barranco Carbón sobre un pequeño puente con barandilla metálica y pintada de color verde; se puede acceder, también a este puente, por un camino anterior desde la CV-219, que nace a la izquierda y que pasa junto a la balsa de Abajo (izquierda) y pasa junto al lavadero público de Chóvar (derecha) donde se pueden ver antiguas marcas rectangulares y de color azul.

Desde este corto puente ya se va adentrando el camino en la montaña donde vemos la primera referencia importante en esta ruta, se trata de un magnífico alcornoque, cuya silueta se recorta hacia el N y en la línea montañosa que se divisa alzando la vista.


Con atención y a la derecha, después de un corto trecho recorrido, veremos una fita de piedras (que he reforzado) con unas señales casi imperceptibles del PR-63.6 en una roca, que nos informa de una ascendente y pronunciada senda por la ladera del Alto, que nos permitirá ir divisando, hacia el E, el blanco caserío de Chóvar.
El Pico Bellota ya es visible y aparece hacia el NO. Hacia el N las antenas del Puntal de L´Aljub ya se distinguen.

Esta senda serpentea a duras penas en un plano inferior a la densa vegetación que pretende taparla, unos crecidos enebros nos acompañan, junto a unas encinas con sus bellotas todavía verdes. Al final de la senda conectaremos con una pista, que se bifurca, pero que está perfectamente señalizada con el PR, siendo la dirección correcta hacia la izquierda, rechazando el camino de la derecha.
Esta horizontal y cómoda pista nos conducirá a un sendero que nace a la derecha de nuestra marcha (fita de piedras reforzada) que nos obliga a ascender hasta alcanzar un buen alcornoque (referencia aludida al principio) y rodearlo para continuar con la caminata. Desde esta altura ya hay bellas vistas del Pico Bellota, Barranco de Bellota y el valle que conforman. Continuamos ascendiendo sin dificultad, la senda es visible, bien señalizada, con algunas trincheras cercanas, y con piedras sueltas y muy rocosas a veces, hasta alcanzar un erosionado repecho, por las aguas que recibe.
Acabamos de alcanzar una nueva pista y a la derecha, vemos, una carretera que conduce hasta el Puntal de L´Aljub (Puntal del Aljibe), que frente a nosotros asoma, con sus características antenas. Se encuentra emplazado en el término municipal de Eslida.
(Si decidimos ir directamente hacia el Pico Bellota, iremos por la izquierda de esta nueva pista, hasta que nos encontraremos con una senda a la derecha que asciende y nos lleva a una encrucijada de senderos).
Por la carretera y caminando por la izquierda vamos disfrutando de las panorámicas que nos facilita nuestra altitud. Después de un duro trecho alcanzamos el Puntal de L´Aljub (944 msnm) y vamos descubriendo las enormes antenas que lo caracterizan.
Efectivamente, debido a su emplazamiento y altitud, pertenece a la Red de Observatorios Forestales en la provincia de Castellón, siendo un importante pico de vigilancia contra incendios.
Un poste de madera con señal de ubicación y flechas direccionales del PR, se encuentra próximo a la senda a seguir, junto a la alambrada que protege el complejo del Observatorio Forestal. Saludamos desde esta posición al vigilante forestal que ocupado está en sus tareas.
Máxima precaución pues la senda es mínima y hay que pasar entre la alambrada y la amenazadora verticalidad del Puntal..., hasta que la montaña vuelve a ser ella misma con vegetación abundante y firme mas seguro.
Nos encontramos cresteando por la Solana de Bellota por una senda muy bien definida y con buenas señales del PR, que nos permite disfrutar de un paisaje montañoso a ambas vertientes y como objetivo próximo, el Pico Bellota al que nos vamos aproximando, por una orografía abrupta , quebrada, con riscos y desfiladeros, por la que discurre la senda entre unos buenos ejemplares de pino rodeno.
Se ven perfectamente: Cerro Gordo, el pico de la Rápita, el pico Espadán, Gurugú, Peña Pastor, Collado de Ibola, Pico Batalla, Collado de Barres o Loret..., nos quedamos extasiados por tanta belleza en un soleado día de otoño y ante el silencio y la soledad de la montaña, que hacen que las sensaciones se multipliquen y aumente nuestra felicidad.
Encontramos unas trincheras de la guerra civil en la ladera izquierda de la Solana de Bellota y desde esta posición divisamos un mojón de piedras y un poste de madera con flechas direccionales del PR. Al aproximarnos, observamos que se trata de una encrucijada de senderos: a la derecha el sendero nos llevaría al Collado de Barres o Loret; a la izquierda será el sendero que tomaremos de regreso a Chóvar; si continuamos el sendero que llevamos nos llevará al Pico Bellota y por último por el que venimos que les llevaría al Puntal de L´Aljub. Hay también, dos mojones de hormigón (MP 5).
Así pues continuamos por el sendero que llevamos hacia el Pico Bellota y pronto observamos que no hay señales del PR, en cambio nos tutelan fitas de piedras y señales de pintura blanca, que nos relajan y permiten que disfrutemos del fantástico paisaje lleno de contrastes entre las rocas y la vegetación que nos rodean.
Alcanzamos un poste de madera con señal de ubicación, que nos informa que nos encontramos en el Pinar del Retor, y flechas direccionales de madera que nos orientan hacia el Collado de Peñas Blancas, en el mismo sentido a nuestra marcha y hacia Chóvar, por la encrucijada de senderos anteriormente citada.
Cruzamos por el Collado de Chóvar, donde se encuentra apostado un cazador de jabalíes quien me informa que son una cuadrilla de 6 ó 7 cazadores por la zona; le indico la conveniencia de que avise por la emisora a los otros cazadores y de nuestra dirección hacia el Pico Bellota, le agradezco que llamara enseguida, sin duda ha sido un pequeño contratiempo, para ambos...
Continuamos asistidos, en todo momento, por las fitas de piedras que nos llevan sin pérdida por el sendero adecuado, unas veces a la sombra de la vegetación y arboleda y otras al espacio abierto, donde se divisa un mojón de piedras desmoronado. Sin perder de vista las fitas de piedras que se insinuan en los lugares mas visibles del sendero, alcanzaremos, la cumbre del Pico Bellota (956 msnm).
La cima es sorprendente pues está totalmente salpicada de grandes bloques de rodeno formando caprichosas formas que recuerdan a la proa de una nave asomada al vacío de los valles y como si navegáramos desde el Pico Bellota, surcamos con la vista las magníficas panorámicas que se nos brindan. Hacemos un ejercicio y vemos que se puede completar visualmente casi toda la ruta realizada.
Una vez colmada nuestra satisfacción desde esta cumbre volvemos sobre nuestros pasos hasta la población de Chóvar, donde paseamos por entre sus calles, antes de regresar a nuestro vehículo.
Magnífica ruta plena de paisajes y contrastes, en una dura y larga caminata, en la que se han culminado dos cumbres por encima de los 900 m (en una sóla jornada) lo que nos llena de satisfacción y nos ha puesto a prueba en muchos sentidos.
Ruta realizada en solitario.

domingo, 28 de septiembre de 2008

Collado Mosquera o Peña Blanca

Señales del PR

Al Paraje de Mosquera por el Collado de Ibola y Cerro Gordo



Esta ruta se inicia y asciende desde el collado de Ibola, importante paso natural entre dos comarcas: La Plana Baixa y el Alto Palancia, por donde actualmente cruza la carretera CV-200 (Aín-Almedíjar) y punto de inflexión natural de las aguas hacia el río Palancia.
Desde este collado, muy conocido por los senderistas, se puede acceder al pico Espadán así como dirigirnos a la población vecina de Almedijar, por la fantástica y maravillosa Rambla de Almanzor o de Almedijar.
Hay un claro en el que se pueden aparcar varios vehículos.
Una vez posicionados en el collado, descubriremos una disimulada senda que nace a la izquierda, señalizada con una fita de piedras, que hemos reforzado. Hay otra senda que sube pero la rechazamos. Al principio parece una senda perdida pues tan apenas nos deja paso libre hasta que vemos las marcas del sendero PR (blanco y amarillo) en las piedras de unos ribazos y en el tronco de un pino rodeno, que nos relaja y confirma nuestra correcta dirección. Vamos en progresiva ascensión y con un desnivel considerable, en esta melancólica mañana de otoño, donde la niebla en la Sierra de Espadán nos ha dado ya la bienvenida.
La luz del día empieza a iluminar el NO y hacia el E, que es a nuestra izquierda, vemos el castillo de Aín que nos observa como nos alejamos.
Ya vemos la despejada y escotada cumbre de Cerro Gordo (938 msnm) que nos permite asomarnos a sus dos vertientes (a la Rambla de Almanzor y al Barranc de la Caritat) para disfrutar de unas panorámicas extraordinarias de la Sierra de Espadán - La Rápita, pico Espadán, Gurugú, Peña Pastor, Batalla, L´Aljub y pico Bellota. El sendero continúa bien señalizado como PR mientras crestea en un suave tobogán; un poste de madera informa de nuestra ubicación - Cerro Gordo - y muy cerca y a nuestro alrededor observamos la actividad de los jabalíes, pues a nuestro paso el efecto de sus hozaduras es evidente...
El sendero cruza el collado de Ereta y continúa por las laderas de Peña Blanca (966 msnm) hasta llegar al collado Mosquera o Peña Blanca (900 msnm) donde un cruce de caminos nos llena de incertidumbre..., nos encontramos con un nuevo acto de vandalismo, pues un poste de madera roto nada nos puede informar. De nuevo, la brújula será nuestro más fiel aliado, al orientarnos hacia el SO.
La senda deja de estar marcada por el PR, no obstante nuestra dirección es correcta y en descenso (rechazando otras sendas), y sin pérdida nos llevará a un maravilloso y fantástico alcornocal (Quercus suber) donde ejemplares centenarios de gran porte, nos empequeñecen, junto a otros de menor envergadura y que por doquier se encuentran, alternándose con gigantescas pedreras de Peña Blanca.
Nos encontramos en otro mundo, en un microclima propio, pleno de vegetación y con un tupido bosque de una belleza inmensa.
Embrujados por este bosque y sus formas casi fantasmagóricas recorremos poco más de 1,5 Km hasta que vemos en una zona de solana, una era circular, un pajar y un corral para las ovejas que hibernaban en la zona. Un gran sentimiento de felicidad se nos apodera, por fin vamos a conocer la histórica y ya mítica Casa de Mosquera.
Efectivamente, a unos cien metros, su imagen se nos aparece entre lo árboles, nos estaba esperando...
Una mezcla de emoción, alegría y sorpresa nos invaden a medida que vamos visitando la Casa de Mosquera. Su estado de abandono y deterioro general no nos quitan la ilusión de conocerla de cerca pues su existencia desde antes de 1861 y su historia son tan grandes e importantes para esta comarca y sus gentes que nuestro tributo se queda pequeño, pero eso sí, sincero.
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".. Se trata de una casa aislada, con dos crujías, con planta baja, primer piso y altillo, con muros de carga paralelos a la fachada y un eje transversal que relaciona las dos crujías. Siguiendo el modelo tradicional de las casas valencianas aisladas, podemos ver la puerta de entrada y otra posterior. En cada fachada se abren tres vanos; la ventana central del primer piso se abre en balcón.
La planta baja sería el espacio mas frecuentado de la casa, utilizada como vivienda de los caseros. Se configura con una doble entrada (en cada una de las fachadas) siendo la principal la que se orienta al Este, con una pequeña plaza que servía para reuniones y baile, en su época de esplendor.
A la derecha de la puerta principal se encuentra la cocina, a la izquierda dos habitaciones y al fondo a la derecha la escalera de acceso al segundo piso, en cuyo hueco se habilita una alacena.
El primer piso, es la estancia noble, concebida como residencia de los propietarios de la finca durante el escaso tiempo que pasaban en la zona. Todavía se conserva la decoración de las paredes, con adornos geométricos pintados, que servían para resaltar la importancia y privilegio de este primer piso frente al resto de uso cotidiano.
El altillo se configura como un espacio único, en el que se instala un depósito para almacenar el agua que llegaba desde la cercana fuente del Cossio.
Pegado al lateral del edificio principal encontramos una construcción con tejado a dos aguas y puertas que dan a los laterales de las fachadas de la masía. Por una de ellas entraba el carruaje (junto a la fachada principal), y la otra daba acceso a un corral para los animales domésticos, así como a un horno para pan..."
MOSQUERA, Etnología de un paisaje rural de la Sierra de Espadán
Pablo Vidal González
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Con tristeza nos vamos de la Casa de Mosquera, con un hasta pronto. Si descendemos al centro del valle por la pista de la izquierda nos llevaría hasta Azuébar, pero rechazamos esta opción para seguir recto por una pista histórica que comunica la masía con la carretera de Almedíjar con Aín.
Esta pista discurre paralela al valle de la Falaguera, conformando el Paraje de Mosquera, un área de 140 Hectáreas de extensión, que constituyen seguramente el mejor exponente de bosque mediterráneo de toda la Comunidad Valenciana, por conservar uno de los más amplios alcornocales en estado primigenio de toda la Sierra de Espadán, que bordean los márgenes del Barranco de Falaguera.
No podemos evitar volver la vista atrás para contemplar desde la distancia la localización de la masía, en una estrechez del valle y sobre un roquedal, mientras este último tramo de nuestra ruta, horizontal y cómodo, se hace espectacular por la frondosidad del paraje natural que nos acompaña.
La pista desciende hasta la CV-200 y por la izquierda de la carretera (en dirección a Aín) y a unos 500 m, entre las biondas, se abre una sorprendente senda que nos llevaría, en descenso pronunciado, a la Rambla de Almanzor o Almedíjar que remontando la misma y en dirección al Camí de la Serra y desvío hacia la derecha nos conducirá hasta el collado de Ibola, punto de partida y regreso de esta sorprendente e histórica ruta circular de senderismo, que ningún senderista debería perderse. También se puede optar por remontar la CV-200 en dirección a Aín, hasta el collado de Ibola (unos 3,5 Km aproximadamente).
Senderistas: Vicente Gimeno, Jorge Vidal y el autor.

domingo, 17 de agosto de 2008

Collado de Torres


Collado de la Ibola y pedreras

Almedíjar - Pico Espadán

Nuestro punto de partida en la ruta de esta semana es desde la encantadora y hospitalaria población de Almedíjar, situada en la falda meridional de la Sierra de Espadán en la cuenca izquierda del río Palancia.
Nuestro recorrido va a ser el siguiente: Almedíjar - Barranco de Almanzor - Camí de la Serra - Collado de Torres - Pico de Espadán y regreso.
Limita al N con Algimia y Vall de Almonacid, al E con Aín y Azuébar, al S con Soneja y al O con Castellnovo.
Aparcamos nuestro vehículo a la entrada del pueblo y nos disponemos a cruzarlo para llegar al Barranco de Almanzor. Desconocíamos que Almedíjar estuviera en fiestas. Efectivamente, son las Fiestas Patronales en honor de la Divina Pastora y los Santos de la Piedra. Se celebra el 14 de Agosto con misas, procesiones, verbenas, vaquillas y toros embolados.
Las calles están adornadas con gallardets y hay muchos vecinos en la calle a los que les cuesta dar por finalizada la noche (son las 7:45 AM); cruzamos la Plaza de la Iglesia, y la del Ayuntamiento y pasamos por la Calle Acequia y Calle Barrio.

Pronto dejamos el pueblo y por pista cementada vemos una cuidada área recreativa a nuestra derecha (a la sombra de un buen pinar) y mas adelante una fuente, aljibe y el Pozo Casicas (1984) engalanado de blanco.

Las marcas de PR (blanca y amarilla) nos indican el recorrido correcto que pronto se adivina muy interesante por la variedad y la riqueza de la vida vegetal que nos rodea en el Barranco de Almanzor, tal parece como si estuviéramos en la selva. Las laderas de las montañas que podemos ver están vestidas de diferentes verdes y todo a nuestro alrededor es una eclosión de la Naturaleza.

Junto al camino que llevamos, a la derecha y escondido, como protegiéndose de los intrusos, nace una senda intuitiva y con perseverancia el compañero senderista recién incorporado a nuestras caminatas, Jorge Vidal, descubre el Castaño monumental, denominada también "La Castañera", y del que tanto habíamos oído hablar. Se trata de un magnífico ejemplar de casi 15 m de altura y una edad de unos 350 años. Es un árbol propio de climas mas frescos por lo que su presencia por estas latitudes evidencia la intervención del hombre así como ocurre también con los pequeños bosques de castaños del Barranco de la Juliana y en las proximidades del poblado abandonado de Xinquer.
Recuperados de la sorpresa e inmensa alegría retomamos nuestro camino de tierra y con cierta tristeza comprobamos como algunos postes de señalización están desmontados y/o descuidados, por lo que no cumplen con su función que es la de informar y orientar.
Señorean el paisaje unas sendas aéreas que nos acercan a los pies de los grandes quercus siempre acompañados por las adelfas del barranco y hermosos y crecidos helechos, cuando llegamos a la fuente Almanzor. Nuestra situación de umbría contrasta con la intensa luminosidad de las montañas en un día implacable de Agosto y con viento de poniente que hace que la temperatura al mediodía alcance los 40º C que nos obliga a hidratarnos con mas frecuencia.
Podemos ver las pedreras en la montaña como lenguas de sílice. Son auténticas calvas de vegetación, que contrastan con el paisaje y sus verdes tonalidades.
Alcanzamos el Camí de la Serra y nos desviamos hacia la izquierda y en ascenso por esta pista forestal (hay una flecha blanca pintada en la roca de enfrente) amplia, limpia y cómoda, pero poco o nada nos facilita nuestra subida hacia el Collado de Torres, en un día asfixiante y seco, al haber contadas sombras que nos cobijen. Aprovechamos un recodo del Camí, para descansar y tomar fruta, chocolatinas y líquidos varios.
El ascenso se hace pesado y agotador cuando ya vemos una bifurcación de la pista y mas ancha, con fita de piedras y nueva flecha blanca pintada en la roca junto al camino que nos indica la dirección a seguir (a la derecha y hacia arriba).
Vemos un águila por las montañas y nuevas pedreras distraen nuestra atención hasta que alcanzamos el Collado de Torres; nueva bifurcación de la pista, rechazando continuar recto pues nos llevaría hasta la Nevera de Algimia, así pues giramos a la derecha donde veremos un cartel que nos informa que estamos en una Microrreserva de Flora y por tanto lugar protegido por la ley.
La pista pronto cede su protagonismo a abruptos desniveles, plenos de raíces y rocas, que nos sirven de escalones naturales para ir progresivamente ganando altura hasta alcanzar la cumbre del Espadán, al final ayudándonos con las manos.
El Pico Espadán de 1.099 msnm, casi envuelto por grandes bloques de rodeno dispuestos caprichosa e irregularmente.
Ya habíamos estado en la cima pero de nuevo disfrutamos de las maravillosas panorámicas y como en un juego, vamos completando los nombres de los pueblos que alcanzamos a ver, así como sus castillos y montañas..., el Penyagolosa preside la escena.
Cuando decidimos descender lo hacemos con mucho cuidado pues el desnivel es pronunciado y al pasar por entre los dos pinos que flanquean la senda, vemos una fita de piedras que nos informa con una flecha de la pista (a la izquierda) por la que iremos descendiendo hasta el Collado de Torres y en la bifurcación de la pista tomaremos la de la izquierda, desde aquí, para continuar por el Camí de la Serra, hasta que a nuestra derecha, encontraremos una fita de piedras que nos encauzará por el Barranco de Almanzor y nos devolverá hasta Almedíjar.
En la fuente del merendero de los Pinos, nos refrescamos, nos cambiamos de ropa y aseamos para dirigirnos a la Posada de Almedíjar (antigua La Surera) cruzando de nuevo el pueblo. Vemos los preparativos de las fiestas y su ambiente.
En la Posada de Almedíjar nos esperaba una mesa para cuatro para degustar una comida tradicional y una repostería casera deliciosa, todo ello con cerveza, gaseosa y agua bien frías.
Ambiente familiar, buena cocina y a buen precio. Menú a 15€ por persona.
Una buena sobremesa en auténtico ambiente de camaradería ponen punto final a esta ruta tan encantadora como larga y dura.
Hemos escogido el día mas caluroso en años, según recuerdan los mas mayores...
Senderistas: Vicente Gimeno, Josep Vidal, Jorge Vidal y el autor.
Nota: Cuando accedemos al Camí de la Serra, vemos los helicópteros de Medi Ambient; por la tarde y ya en casa nos enteramos por las noticias de que se trata del incendio en Chóvar. Triste suceso. Caminatasalas8 le dedica un post al respecto.

domingo, 10 de agosto de 2008

Alto del Nevero - Vértice Geodésico del Espadán - Pico Espadán - Nevera de Algimia




Esta ruta la localizamos en la carretera CV-215, en el tramo que transcurre entre Alcudia de Veo y Algimia de Almonacid. Pasamos el puente en dirección a Algimia y con cuidado , a nuestra izquierda, a unos 4 Km, nos encontraremos con una pequeña área recreativa con postes informativos de madera, que nos anuncian del Parque Natural de la Sierra de Espadán.
Desde el Collado de la Nevera, vamos a atravesar a lo largo, la vertiente del Pico de Espadán orientada al NO, cresteando por el Alto de la Pastora.
Sorprenden unas escaleras hechas por el hombre, con recursos naturales, que nos invitan a subir por ellas. Es el inicio de esta nueva ruta, que inmediatamente y de fácil acceso, nos lleva a la Nevera de Algimia (vemos poste de madera, que informa de su ubicación). Nevera, Nevero o Cava, Neveres o Cases de Neu.
Desde la época andalusí se encuentran referencias al uso de la nieve en la Península Ibérica, configurándose el moderno comercio de nieve en el último tercio del siglo XVI, posteriores y durante el siglo XVIII, hasta que a finales del siglo XIX, ya aparecen las primeras técnicas de fabricación artificial del hielo y la aparición de los electrodomésticos.
Esta Nevera es de construcción circular, con un gran pozo y cubierta (al igual que las otras de la Sierra de Espadán: Castro y Villamalur). En contraposición al otro tipo de construcciones al uso, denominadas ventisquer o clot, mas propias de la zona de Penyagolosa, Xodos, Vistabella y Aitana.
Se encuentra en perfectas condiciones de conservación. Típico emplazamiento en alto, en zona de umbría y aprovechando el relieve del terreno. Ya hemos visto que tiene dos aberturas: una ventana enrejada al nivel de la montaña donde está emplazada y otra superior, también enrejada. Ambas se utilizaban para permitir el acceso al interior, por donde se introduce y se extrae la nieve.
No nos cansaremos de mencionar la importancia que tuvo para la economía de estas tierras el comercio de la nieve, ya que fue una actividad que se extendió por las tierras de montaña como un complemento económico que se compaginaba con otras actividades. Y esto era así, especialmente, en aquellos lugares donde la agricultura de secano tenía pocas posibilidades de desarrollo productivo y gracias a los ingresos del comercio del hielo, tenían una ayuda indispensable durante el invierno al no haber trabajo en el campo.
La senda ascendente ya es visible a nuestra izquierda y en un tronco de pino rodeno, ya podemos ver las marcas de PR (blanca y amarilla) junto a marca verde. Pinos rodenos envuelven la senda en pronunciado desnivel y a medida que vamos progresando el desnivel es mayor.
Zigzaguea la senda, como si jugara con nosotros y con nuestras fuerzas, cada vez mas alargada y en continuo ascenso..., vemos troncos abatidos, que obstaculizan la senda y que nos obliga a saltar por encima de ellos; las fuerzas del viento deben de ser de mucha intensidad pues los pinos rodenos abatidos son de buen porte.
Algunas trincheras bien escondidas nos sorprenden, cuando nuevas marcas de pinturas de PR y verde, en las rocas próximas a la senda que llevamos, nos informan de la dirección correcta.
A nuestro paso más próximo toda la vertiente ha sufrido un fuerte azote del viento, pues como si estuviera desmontado el monte, así parece..., troncos y ramas esparcidos, por doquier, en un puzzle difícil de componer.
Ya podemos divisar el Pico de Espadán a lo lejos y en imaginaria línea recta; mas cercano a nosotros, el Vértice Geodésico de Espadán, sito en el Alto de la Pastora. Desde este punto aún nos quedan unos 30´ para alcanzar el Pico de Espadán.
Nos aproximamos al Vértice Geodésico (conocido técnicamente por "La Torre del Pico Espadán), de primer orden, para conocer este enclave y podemos observar que se trata de un cilindro, pintado de blanco, y de 120 cm de altura, montado sobre un pedestal de hormigón que ha sido recubierto de piedra para darle mas resistencia frente a los elementos.
Sobre el cilindro se coloca el instrumental topográfico para hacer mediciones. Forma parte de una red de triángulos de carácter planetario, cuyas coordenadas se han calculado con la mayor precisión posible. Se trata de una señal informativa y permanente, que podemos encontrar en el campo, y que nos indica la altura exacta de ese punto sobre el nivel del mar (No siempre están emplazados en la cota mas alta).
Este Vértice Geodésico está emplazado a una altura de 1.043,50 msnm cuando la cota mas alta y próxima es el Pico de Espadán (1.099 msnm) quizás porque el remate rocoso e irregular de la cumbre del Espadán lo haya hecho inviable.
En los Vértices Geodésicos existe una placa que indica lo que significa esta señal y avisa que la destrucción está penada por la ley; así pues como no podía ser de otra manera, disfruten de la panorámica, del encanto del paisaje, pero con respeto.
- Ficha Técnica:
Ubicación: Alcudia de Veo
Provincia: Castellón
- Coordenadas Geográficas:
Longitud: -0º 22´ 48,07780"
Latitud: 39º 54´ 25,70300"
Compensación: 01/06/1991
Altitud sobre el Nivel del Mar: 1.043,50 m
- Descripción:
Horizonte GPS - Despejado
Altura Pilar: 1,20 m
Altura Último Cuerpo: 0,20 m
Diámetro Pilar: 0,30 m
Ancho Último Cuerpo: 1,00 m
Nº de Cuerpos: 4
Altura total de los Cuerpos: 3,10 m
Volvemos a retomar la senda que habíamos abandonado para continuar nuestra ruta lineal hasta que nos encontraremos una bifurcación de la senda junto a una gran fita de piedras, con la indicación de "pista", rechazando la senda de la derecha, pues nos llevará al Collado de Algimia, conectando con la pista que une los Collados de Ibola y de la Nevera.
Así pues, seguimos hacia la izquierda, rechazando la senda de la derecha y fita.
Pasamos entre dos notables pinos y viendo cercana la cima del Espadán, nos animamos frente a las dificultades con que nos encontramos para alcanzar la misma. Necesitaremos utilizar las manos en alguna ocasión pues los inclinados riscos y abundantes rocas complican la estabilidad, obligándonos a pasos cortos, lentos pero firmes.
Nuestros esfuerzos tienen su recompensa cuando conseguimos alcanzar la cima del Pico de Espadán (1.099 msnm). En primer lugar vemos a la izquierda un poste de madera con marca de pintura verde, con flecha direccional (ilegible) y señal de ubicación; a la derecha grandes y agudos riscos. Y en frente, en cota mas elevada, recortada en el cielo azul,... la cumbre, la cima..., muy rocosa con una señal mixta, poste de hierro y flecha de ubicación de madera, que informan del Pico de Espadán.
Desde la cumbre la panorámica, es grandiosa, a los cuatro puntos cardinales. Oteamos nuestro recorrido y podemos observar como se distingue el Vértice Geodésico, así como la vertiente del Espadán.
Regresamos sobre nuestros pasos, extremando aún más nuestras precauciones pues el descenso es peligroso (no podemos utilizar las manos para apoyarnos) y nuestros bastones y la ayuda mutua, nos permiten salvar los obstáculos naturales. De nuevo, los dos enormes pinos nos flanquean, ahora antes de la bifurcación de la senda; dejaremos la senda de la izquierda y fita de piedras, para continuar hacia la derecha.
Crestea la senda conocida, pasamos por el Alto de la Pastora, Vértice Geodésico (a nuestra izquierda) para ir descendiendo con mucho cuidado por el Alto del Nevero hasta la misma Nevera y área recreativa, donde finalizamos la ruta de esta semana, interesante y novedosa.
Senderistas: Vicente Gimeno y el autor.