sábado, 24 de noviembre de 2007

Con respeto

En el interior de la Iglesia que estaba dedicada a la Purísima Concepción, en ruinas y presa del olvido y de la vegetación (Caserío de Xinquer).

El municipio de Alcudia de Veo estaba formado por cuatro núcleos urbanos: Jinquer, Veo, Benitandús y Alcudia de Veo. 

Actualmente, Jinquer es el único que ha sufrido el fenómeno de la despoblación. En el año 1913 tenía 28 casas habitadas y que abandonaron durante la Guerra Civil.

En el otro extremo está Veo que ha visto como ha aumentado el número de habitantes en los últimos años.

Contrastes

Interior

Vista desde el interior, puerta principal.

Altar

Iglesia de Xinquer

Dedicada a la Purísima Concepción.

Caserío de Xinquer

Castillo de Xinquer

Sima

Paisaje

Exuberante vegetación en las montañas

Corcho preparado para su acarreo

La saca del corcho forma parte de los rituales de la comarca. Antes de convertirse en la materia prima que conocemos, el corcho debe extraerse del alcornoque o quercus. Esta operación, que consiste en sacar el corcho del árbol sin derribarlo, se llama saca del corcho o descortezado. La saca del corcho es un arte ancestral que se rige por numerosas reglas.

Para mantener la producción, la saca se realiza en una parcela cada nueve o diez años, y de esta forma cada año se trabaja en una de las 9 ó 10 parcelas (o pelas) en que se suele dividir la finca. Para no perjudicar la capacidad del árbol para regenerar su corteza y para no matarlo en caso de mal manejo, se extrae el corcho durante el periodo de crecimiento activo del árbol. Por eso, la saca del corcho se da entre mediados de mayo y fines de agosto.

A lo largo de su vida, los alcornoques son sometidos a varias sacas de corcho. De acuerdo con la edad del árbol, el corcho presenta diferentes características.

Olivar