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sábado, 5 de julio de 2025

La saca y el corcho de Espadán en Eslida

 


La villa de Eslida se encuentra enclavada, al pie de l´Alt de l´Aljub, a 274 msnm, en la orilla derecha del río Anna y donde predominan los bosques de pinos y alcornoques.

Eslida, tiene todo su término municipal dentro de los límites del Parque Natural de la Sierra de Espadán.

Los orígenes de Eslida, aunque se consideran anteriores al período de dominación musulmana, son inciertos. Algunos investigadores la identifican con la Oleastrum de Estrabón durante la romanización. En su término municipal se descubren restos de un acueducto correspondiente a esa época. Durante el período de dominación musulmana, la población de Eslida fue de importancia y su castillo desempeñó una relevante función como enclave estratégico.

El territorio, y especialmente el castillo de Eslida, fue conquistado por Jaime I, junto con los castillos de Ahín, Veo, Sueras y Xinquer, formando, en la Edad Media, el Alcaidazgo de Eslida, llamado así por ser esta villa la residencia del Cadí. A tenor de los pactos de Jaime I con el Cadí, éste mantuvo cierto grado de autoridad sobre la población musulmana ya en tiempos de conquista cristiana.

El territorio estaba poblado por musulmanes a los que Jaime I otorgó Carta Puebla, el 20 de mayo de 1242, ... Carta de seguridad y poblamiento a los musulmanes de la Sierra de Eslida y lugares de Ahín, Veo, Senguer, Palmes y Sueras..., permitiéndoles - en consecuencia - conservar la posesión de sus bienes y practicar su religión (o lo que es lo mismo, se incorporan al mundo cristiano que los había conquistado pero que no les dominaba).

En 1258 sería donado a Galcerán de Moncada y posteriormente ostentaría su titularidad la baronía de Jérica y el ducado de Segorbe.

Se concedió una segunda Carta puebla en 1276.

En esta región siguió permaneciendo un elevado número de población musulmana por lo que Eslida se vió muy afectada por las revueltas moriscas del siglo XVI (1526) y por la expulsión de 1609.


La saca del corcho es una actividad ancestral, profundamente arraigada en regiones como España, Portugal y otros países mediterráneos, que consiste en la extracción de la corteza del alcornoque (Quercus suber) para obtener el corcho. Este proceso, que combina tradición, habilidad y respeto por la naturaleza, se realiza de forma manual y sostenible, garantizando la supervivencia del árbol y la calidad del material. 


La saca del corcho es más que una actividad económica; es un legado cultural.


La saca es una labor artesanal que requiere gran destreza para no dañar el árbol. Se realiza en verano (de junio a agosto), cuando la corteza está más suelta debido a la actividad biológica del alcornoque. Los pasos principales son: 

Preparación: los "sacadores" (trabajadores especializados) seleccionan los alcornoques maduros, aquellos con al menos 25-30 años de edad para la primera saca (llamada "bornizo") o los que ya han sido descorchados previamente (corcho "amadia"). Se marca el árbol para indicar que está listo. 

Corte inicial: con un hacha de descorche, se realiza un corte preciso alrededor del tronco, generalmente a unos 50 cm del suelo, y otro en la parte superior de la zona a extraer. También se hacen cortes verticales para dividir la corteza en planchas. 
 
Extracción de las planchas: usando la parte trasera del hacha o herramientas específicas, los sacadores separan cuidadosamente las planchas de corcho del árbol, evitando dañar la capa interna (el líber), que es vital para la regeneración del árbol. 
 

Recogida y transporte: las planchas de corcho se apilan y trasladan a un lugar donde se airean y secan durante semanas o meses, antes de ser procesadas. 

Hemos sido testigos excepcionales y unos auténticos privilegiados al presenciar una clase magistral del sacador Don José Antonio Rochera natural de Eslida y que representa dignamente la 4ª generación de sacadores. 




sábado, 24 de octubre de 2020

Molí de la Reixa - Ermita de Santa Bárbara


SL-CV 107



Sendero local, SL-CV 107, por lo tanto ruta homologada; circular y dextrógira, con dirección de marcha SE - S - O - SO - O - NE, que tiene casi la totalidad de su recorrido por el término de Onda, caminando brevemente dentro del Parque Natural de la Sierra de Espadán y término de Tales, para volver al de Onda.




Desde el Molí de la Reixa, Calle de Cervantes, Calle San Elías, Avenida del Montí, Camí de la Font del Retor (Colada de la Merlota) alcanzaremos la Ermita de Santa Bárbara y desde aquí y una vez reorientados convenientemente para continuar con el SL - conectaremos hacia el Oeste - con el Camí de la Font del Retor, Antenas, senda descendente que nos permitirá introducirnos dentro del Parque Natural de la Sierra de Espadán unos instantes, Vereda de los Términos (Colada del Azud de Sonella y Malea de Guillot) y les Sureres.


Ya hemos desembocado en el Camí Vell de Tales y l´Artesola para cruzar el ríu Sec o Anna, Cuatro Esquinas y Lavadero de Artesa, Blasco Ibañez, y Camí Vell del Carme hasta El Carmen, y por el paso peatonal hasta Nueva Onda para regresar al Molí de la Reixa.



Ruta muy recomendable porque nos permitirá conocer una parte importante del patrimonio cultural y natural de Onda.




sábado, 22 de febrero de 2020

Antiguo camino de los sacadores de corcho de Aín


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Muy humanizada ruta lineal, con dirección de marcha SO, que tiene su recorrido dentro de los límites del término municipal de Aín, y de Azuébar (término municipal donde se encuentra ubicada la histórica Masía de Mosquera).



Desde Aín, por el Barranc de l´Horteta, y cruzando Peña Blanca, por esta senda tenían acceso a Mosquera, los sacadores de corcho y demás trabajadores de la finca. Hasta 1931, era el único acceso posible a la Masía Mosquera.



En 1920 se habilitó como pista militar la carretera (CV-200) desde Aín a Almedíjar pero no es hasta 1931 cuando se construye una pista perpendicular que conecta la carretera hasta la misma plaza frente a la casa Mosquera.




Mosquera entra en la Historia con el asiento 2242, folio 31, de 1238 del Llibre del Repartiment (el Llibre del Repartiment de Valencia es un libro de registro del siglo XIII donde los escribas del rey Jaime I de Aragón anotaban las promesas de donación de propiedades para cuando se terminara la conquista de Valencia. Después los escribas marcaban los nombres de las personas que realmente tomaban posesión).



sábado, 24 de mayo de 2014

Al Valle de Mosquera desde Almedíjar



Almedíjar es un municipio de la Comunitat Valenciana (España). Situado en el sector SE de la comarca del Alto Palancia. Está enclavado en la vertiente meridional de la Sierra de Espadán - al Sur de la provincia de Castellón - de hecho tiene todo su término municipal dentro de los límites del Parque Natural de la Sierra de Espadán.

La manera más sencilla de llegar es a través de la autopista A-23 de Sagunto a Somport hasta llegar a la altura de Segorbe, donde se enlaza con la carretera CV-200, carretera que finaliza en la localidad de Villarreal, cercana a la capital provincial. El pueblo se encuentra a 71 km de Valencia y 47 km de Castellón de la Plana. 

Si hacemos uso de las carreteras del interior hay un sinfín de curvas.

El término municipal de Almedíjar limita con Aín, Algimia de Almonacid, Azuébar, Castellnovo, Soneja y Vall de Almonacid.

La ruta de esta semana es una ruta libre en un nuevo ejercicio de orientación. Ruta circular con un viraje levógiro y con orientación de marcha SE-N.

Partimos desde el Sur de la población de Almedíjar, concretamente desde la Fuente del Cañar o de La Divina Pastora donde hay suficiente espacio para aparcar nuestro vehículo.

Muy cerca de la fuente hay un camino cementado que por su prolongada cuesta nos llevará hasta el Collado del Cañar y por el Camino de Palomera iremos descendiendo hasta conectar con el Camino de Boguera (antes habremos cruzado brevemente el Barranco de Carchán y la Vereda de Almedíjar o Castellnovo).

Vamos alternando entre caminos cementados y pistas de tierra, así también, la tierra del camino cambia de color, del rojo al amarillo..., mientras vamos comprobando la humanización del paisaje con bancales de olivos (Olea europaea L.) , plantaciones de viñas en hileras con espaldera o emparradas (Vitis vinifera), almendros (Prunus dulcis) y algarrobos (Prosopis pallida) testimonio gráfico del esfuerzo y laboriosidad de sus gentes. 

El camino de Boguera nos conducirá hasta el Barranco de Boguera y Rambla de Almedíjar y virando ya hacia el Norte nos encontraremos dentro del mágico Valle de la Falaguera y Barranco de la Falaguera (este paraje es una extraordinaria muestra de la Sierra de Espadán situado entre los términos municipales de las poblaciones de Almedíjar y Azuébar). 

Como quiera que en este recorrido hay lechos de barrancos, no se aconseja realizar esta ruta en época de lluvias ya que hay peligro de riada.

El Valle se caracteriza por tener uno de los mejores alcornocales del Parque Natural de la Sierra de Espadán. Se denomina "Falaguera"  por la abundancia de plantas falagueras; en castellano helechos (Filicopsida), plantas que se desarrollan en los parajes umbríos y húmedos, como son los sotobosques de los alcornocales, por ejemplo también, en el Barranco de Almanzor. 

Una vez alcanzado el Collado de la histórica pista forestal de la Masía Mosquera con Azuébar y con la carretera Almedíjar-Ahín, descubriremos la Masía Mosquera abandonada a su suerte.

Se erige sobre una plataforma rocosa, a mitad del Valle, en un lugar estratégico, en una encrucijada de caminos..., Mosquera es un ejemplo excepcional de poblamiento rural aislado en la Sierra de Espadán, mucho más infrecuente que en otras zonas de la Comunitat Valenciana, como Els Ports o L´Alt Maestrat (Pablo Vidal González). 

Reponemos fuerzas en la plaza de la Masía (Término municipal de Azuébar) y regresaremos sobre nuestros propios pasos hasta Almedíjar.

Ruta interesante en la que el tramo del Valle de La Falaguera y Masía Mosquera valen por sí solos el esfuerzo de la misma. 

Una vez más la Historia se entrelaza en nuestro camino pues es oportuno recordar que en El Llibre del Repartiment, Folio 31 y Asiento 2242 (es el libro de registro donde los escribas del rey Jaime I anotaban las promesas de donación de propiedades para cuando terminara la Reconquista de Valencia) con fecha de 3 de Agosto de 1238, ya se hacía referencia a Mosquera.

Nota: El Track de esta ruta está disponible en la pestaña, Mi Wikiloc-Rutas en GPS, del Blog; invitándoles al mismo tiempo a que visiten la Galería fotográfica de esta ruta.
                         

sábado, 25 de julio de 2009

Bosque

Alcornocal.

Oreación de las planchas de corcho

Las planchas de corcho se dejan orear a la intemperie durante un mínimo de 8 meses, en pleno Parque Natural de la Sierra Espadán lejos de fuentes de polución y contaminación.


sábado, 17 de enero de 2009

Negras huellas del carboneo

La utilización de carbón vegetal data de tiempos históricos, en los primeros intentos del hombre de fundir el mineral de hierro. Pero el carboneo del monte a una escala no doméstica hay que situarlo a partir del siglo XV, adquiriendo una notable importancia como combustible en las industrias manufactureras durante los siglos XVI-XVIII.
El carbón vegetal era el combustible por excelencia del Antiguo Régimen y una de las indiscutibles fuentes de energía hasta que el carbón de piedra le sustituyó. El mismo crecimiento urbano durante el siglo XVIII hubo de suscitar una mayor demanda de combustible vegetal. En Madrid, por ejemplo, 9.000 hogares habían adoptado el hornillo económico hacia el año 1805, lo cual representaba casi una cuarta parte de los hogares existentes en la Villa. El combustible de aquellos hornillos era, por supuesto, el carbón de encina.

Si importante era el consumo urbano de carbón vegetal, otro tanto puede decirse de las necesidades de la industria, aunque el carbón de brezo (Erica australis) era el combustible de fragua mayoritario: herreros, herradores, latoneros, cerrajeros y plateros fueron, entre otros, los artesanos que demandaron mayores cantidades de combustible en las nacientes ciudades preindustriales. Las fábricas de vidrio han sido puestas como ejemplo de una industria del Antiguo Régimen que consumía gran cantidad de carbón vegetal y leña. Desde Avilés se escribe a mediados del siglo XVIII que para la provisión de carbones que precisan las ferrerías del Principado de Asturias habían sido devastados la mayor parte de los montes comunes de las inmediaciones. No hay que olvidar tampoco que actividades como la extracción de minerales y su transformación requerían ingentes cantidades de carbón vegetal.

Las ventajas como combustible del carbón vegetal frente a la leña son significativas. En la carbonización de la madera se pierden todas las materias volátiles así como la mayoría de la humedad. Esto produce un cambio notable en su apariencia física y un descenso de densidad y volumen. Pero lo que marca la verdadera diferencia es que el carbón vegetal tiene mayor contenido en carbono que la madera, por lo que su poder calorífico es mayor y es mejor combustible que ésta. Otra diferencia es que el carbón vegetal es inerte, difícilmente alterable con las condiciones atmosféricas normales y no es atacado por agentes biológicos (hongos e insectos fitófagos) que atacan la madera.

Aunque a lo largo de nuestra geografía se ha carboneado todo tipo de especies forestales (haya, roble, pino, incluso eucalipto), en España el carbón vegetal está muy unido al aprovechamiento de los restos de operaciones selvícolas como la poda y el "oliveo" de la encina (Quercus ilex) y el alcornoque (Quercus suber). El gran desarrollo agro-silvo-pastoral de la dehesa castellana y extremeña se basa en el correcto aprovechamiento de pastos y árboles que daban sus frutos (bellotas) para el ganado. Los árboles son podados y la madera de estos trabajos es carbonizada en fosas de tierra.

Mientras que en otras zonas la práctica del carboneo ha ido desapareciendo (Navarra, Aragón, País Vasco), ésta todavía perdura en los ambientes mediterráneos con mayores extensiones de quercíneas.

Las técnicas han ido evolucionando y en muchos casos la carbonera de tierra ha sido sustituida por carboneras metálicas, si bien en no pocos casos las carboneras clásicas se siguen utilizando al no requerir ningún desembolso de capital.

domingo, 12 de octubre de 2008

Pequeño bosque

El Bosquet

El autor con La Surera Mare

Monumento natural

Detalle del tronco

Magnífico Quercus

El alcornoque (Quercus suber) es un árbol de porte medio, de hoja perenne, originario de Europa y del norte de África. Muy extendido antrópicamente por la explotación de su corteza de la que se obtiene el corcho. El alcornoque se conoce también en algunas comarcas, especialmente los ejemplares jóvenes, como chaparro o roble sobrero.

Tiene una corteza gruesa y rugosa. Con el tiempo la corteza llega a tener un grosor considerable, y se puede recolectar de 9 (Cádiz) a 14 (sierra de Espadán) años, según la calidad de estación en que se encuentre corcho, sobre todo por la cuantía y distribución anual de precipitaciones.[cita requerida] La calidad del corcho es proporcional al número de años que tarda en producirse. El grosor óptimo de recolección lo marca el diámetro de los tapones, puesto que es el producto obtenido del corcho con mayor valor añadido. Un tapón estándar tiene 24 mm, por lo que un grosor óptimo de corcho sería de unos 30 mm. La recolección del corcho no daña al árbol, ya que puede volver a producir una nueva capa, siendo un recurso renovable. El árbol se cultiva extensamente en EspañaPortugalArgeliaMarruecosFranciaItalia y Túnez. Los alcornocales cubren una superficie de 2,5 millones de hectáreas en estos países. Portugal tiene el 50 % de la producción mundial, y en este país la tala está prohibida excepto por gestión forestal o para árboles viejos e improductivos.

Viven entre 150 y 250 años aunque hay alcornoques datados de más de quinientos años como el "Bosco di San Pietro" en Caltagirone, Sicilia, Italia que se calcula que fue sembrado en el año 1400. El corcho bornizo es el que se obtiene en la primera recolección, que se hace cuando el árbol alcanza los 30-50 años de edad. A partir de entonces se puede recolectar cada 9-14 años. La recolección del corcho es completamente manual.

La industria europea del corcho produce 340 000 toneladas de corcho al año, por un valor de 250 millones de euros [cita requerida] (a un valor promedio de 70 céntimos de euro por kilo de corcho), y da empleo a 30 000 personas (con una excelente relación de un empleo creado por cada 7900 euros de corcho). Los tapones para vino representan un 15 % del uso del corcho en peso, pero representa un 80 % del negocio.


Hito

Alfondeguilla - Castillo de Castro


Iniciamos esta ruta lineal en la población de Alfondeguilla perteneciente a la comarca de la Plana Baixa y cuyo término municipal, está incluido parcialmente, dentro de los límites del Parque Natural de la Sierra Espadán. El pueblo conserva las características propias del carácter musulmán.

Sus lindes son: al O, Chóvar, al E Vall d´Uixó, al N Artana y NO, Eslida en corto trecho y SO, con Soneja, todos ellos de la provincia de Castellón; al S con Sagunto, en la provincia de Valencia.

El río Belcaire o San José, a cuya margen derecha y en la falda de un monte se asienta la población de Alfondeguilla, se une al Barranco Horcajo y penetra en Vall d´Uixó, entre los montes Pipa y Sumet.

A unos 32 Km, desde Onda, atravesando Vall d´Uixó, CV-2260 sin entrar en el paraje de las Cuevas de San José y por la CV-230, entraremos en la población de Alfondeguilla.


Nos dirigimos hacia el centro dejando el coche aparcado junto a una pequeña área recreativa que queda a nuestra izquierda y cruzando el pueblo nos llevamos una agradable sorpresa al ver como los vecinos extienden unas lonas en la calle para secar almendras. Efectivamente es la temporada de recolectar el fruto del almendro (almendra) y de ponerlas a secar al aire libre y nada mejor que esta costumbre popular que se realiza, entre otros, en las aceras de las calles.

Las almendras después de su pelado presentan una humedad aproximada de entre el 15-25%, por ello conviene secarlas para poder conservarlas mejor (humedad inferior al 7%). En países cálidos y secos mediterráneos es suficiente dejarlas secar al aire libre durante unos días; para un secado rápido se utilizan secadores industriales constituidos por túneles de aire caliente.

Después de conversar con un vecino sobre estas tareas y su laboriosidad, reanudamos nuestra ruta hasta que se terminan las viviendas de la calle que llevamos, junto a una señalización del Parque Natural de la Sierra Espadán y un simpático reloj de Sol (a nuestra izquierda), cuando se inicia un camino cementado, con marcas de pintura en las piedras, bien visibles del PR (blanco y amarillo) si bien las verdaderas marcas de esta ruta son rectángulos azules.
Las Peñas de Carlos, bien visibles y al frente, nos dan la bienvenida en esta mañana fría y un poco oscura cuando pasamos junto a una pequeña área de descanso con un panel informativo de madera (a nuestra izquierda) que muestra el plano del sendero.

El camino cementado se bifurca, rechazamos el de la derecha pues nuestra ruta continúa por la izquierda. Vemos marcas rectangulares de pintura azul, esta vez, en las rocas hasta que se termina el camino cementado y se transforma en camino de tierra.

Alfondeguilla ya se ha quedado atrás cuando vemos la marca del sendero PR de cambio de dirección hacia la izquierda y de continuidad, en una senda ascendente, junto a un hito de piedra de forma rectangular y en posición vertical.
Se puede leer una inscripción tallada en la piedra: "Castell de Castro".

La senda que asciende tiene una rústica composición pues la flanquean plantas como la chumbera que están adornadas con sus higos chumbos en contrastado colorido; enseguida se transforma en senda de herradura mientras pasamos junto a unos olivos con ramas cargadas de aceitunas y unos corrales cuya ruinas son tan grandes como su abandono.
A nuestra derecha y abajo discurre el Barranco de Cabrera mientras vamos ganando altura por esta preciosa senda que nos maravilla, pues su riqueza natural y paisajística, se acrecienta a cada paso que damos; una gran masa forestal nos contempla, en realidad se trata de un extenso alcornocal que cubre casi toda la superficie en las laderas de las montañas que nos rodean.

Cruzamos varias pedreras, enebros y alcornoques salen a recibirnos a nuestro paso cuando los rayos del Sol ya están iluminando esta parte de la montaña que hasta ahora permanecía en umbría. Nueva señalización de marcas del PR en un nuevo hito de piedra rectangular y vertical con inscripción tallada en la piedra: " La Ombría", que confirma la continuidad del PR.

La luz nos permite ir disfrutando de los matices y contrastes y de pronto... un águila perdicera vuela majestuosamente sobre el Barranco de Cabrera quedándonos maravillados de su vuelo, perdiéndose barranco abajo..., este avistamiento junto al desfiladero y senda aérea que nos dejan junto al Mirador, lo convierten en algo emocionante.

Efectivamente un nuevo hito de piedra con marcas del PR, nos informa que nos encontramos en: "El Mirador", se trata de un privilegiado balcón realizado con troncos de árboles que asoma al Barranco de Cabrera y que permite contemplar en toda su extensión la importancia del paraje natural que lo conforma.
No hemos salido de nuestro asombro en El Mirador cuando nos encontramos con un gigantesco y altivo Quercus suber que ya nos deja completamente impresionados. Un nuevo hito de piedra rectangular y vertical, con marcas del PR, nos informa del hallazgo: " Femella, La Surera Mare".

Es sin duda el ejemplar de alcornoque mas grande por estos lares de la Plana Baixa y un excelente lugar para descansar a su lado y tomar algo de nuestras mochilas mientras nos recreamos con su presencia. Es un momento especial, sin duda.


Continuamos por la senda a los mismos pies de este monumento natural y ante una bifurcación del sendero optamos por ir hacia la derecha, efectivamente en el suelo y en unos escalones naturales de piedra se encuentran las marcas de continuación del PR, casi borradas; un poco más adelante se confirma nuestra correcta elección, pues aparece el rectángulo azul sobre una roca en la misma senda que desciende y que se convierte en mágica al adentrarnos en un pequeño bosque de alcornoques.
Encontramos un nuevo hito de piedra rectangular y vertical con las marcas del PR y con la inscripción de: "El Bosquet".


Salimos del bosque de Quercus suber, por una senda con escalones naturales formados por piedras. Nuevo hito de piedra con las marcas del PR y con la inscripción: "A Castro".


Nos encontramos ya en el barranco de Castro cuando vemos un nuevo hito de piedra, con doble inscripción: " Font de la Penyeta" y "A Castro".
A la izquierda del hito se encuentra esta fuente de agua fresca y de caudal constante; hacia la derecha se remonta una senda (he reforzado una fita de piedras) que se insinúa y que pasa por medio de una pequeña área recreativa que allí se encuentra para descanso y disfrute de los afortunados que hasta aquí llegan.
Desde el barranco ya se divisa el Castillo de Castro en lo alto de la montaña con su forma cónica característica.
La senda que asciende es muy exigente y con un desnivel considerable, tanto es así, que un nuevo hito de piedra con marcas del PR nos recuerda: "Mitja Pujada",... que sólo estamos a mitad de subida... Anfractuosa senda que requiere de una buena condición física para superarla hasta que se llega al Collado del Castillo de Castro (720 msnm) después de un repecho rocoso.
Un nuevo hito de piedra vertical con marcas del PR nos informa con doble inscripción: "A Castro", "La Nevera".
La senda de la derecha, con marcas del PR, nos llevaría en descenso hasta una pista y desde ésta, a la Nevera de Castro, en el término municipal, también, de Alfondeguilla).
Nuestra senda hacia el Castillo de Castro es por la izquierda; un poste de madera con señal de ubicación así lo confirma.
Se abre una senda clara y amplia, entre pinos y vegetación arbustiva que nos encamina a un paraje tan árido como rocoso (rodeno) y que no nos abandonará hasta llegar al Castillo de Castro (787 msnm).
Castillo roquero, con una orientación hacia el E, con presencia de un extenso lienzo de murallas en esta cara, las otras (N-O-S) son acantilados naturales lo que hacían que esta fortaleza fuera inexpugnable.
Su construcción es de mampostería con relleno de cal y la piedra utilizada es rodeno del terreno. Se encuentra en ruinas pero se puede observar toda su estructura.
Su posición estratégica al estar ubicado en las últimas estribaciones de la Sierra de Espadán, le permitirían controlar todo el litoral valenciano desde Oropesa hasta Valencia.
Nos movemos en todas las direcciones posibles y disfrutamos de una privilegiada vista del litoral mediterráneo, así como de un magnífico paisaje montañoso al NO, en el que se distinguen perfectamente: La Nevera de Castro, El Puntal de L´Aljub, La Rápita, Pico Espadán y Benalí, en esta mañana de otoño que se ha despejado para nosotros.
Regresamos sobre nuestros pasos después de una prolongada visita al Castillo de Castro dando por finalizada la ruta de esta semana, muy recomendable por la riqueza natural, paisajística y cultural de la misma.
Ruta realizada en solitario.
Nota: En el Barranco de Castro y junto a la Font de la Penyeta, coincidí al llegar, con unos senderistas que estaban almorzando. Desde aquí hicimos juntos la subida al Castillo de Castro y al bajar nos despedimos en el mismo punto.
Más tarde y en mi regreso en solitario volvimos a caminar juntos los últimos tramos hasta el pueblo de Alfondeguilla, donde ya nos despedimos.
Ha sido un placer compartir con vosotros, una parte del trayecto, en esta preciosa ruta.
Saludos cordiales para: Sara, Tania (recuerdos para Ucrania), Ramón y Jacob.
Hasta un nuevo encuentro por las montañas..., amigos senderistas.