domingo, 12 de octubre de 2008

Vista general de Alfondeguilla

Higo Chumbo, Opuntia ficus-indica

Saludos

El autor con Sara, Tania y Jacobo. Ramón es el fotógrafo de esta instantánea en el Castillo de Castro. Saludos senderistas.

Interior del aljibe

Aljibe

Celoquia y paisaje montañoso

Vista desde el Castillo de Castro

Inexpugnable

Construido sobre las rocas

Lienzo de murallas

Entrada al Castillo

Castell de Castro

Nevera de Castro y Puntal de l´Aljub

Desfiladero

Flecha direccional

Hito

Acceso al Collado del Castillo

Hito

Vista del Castillo de Castro

Font de la Penyeta

Hito

Barranco de Castro

Pequeño bosque

El Bosquet

El autor con La Surera Mare

Monumento natural

Detalle del tronco

Magnífico Quercus

Hito

Vista desde El Mirador

Hito

El Mirador

Vista durante la ruta

Hito

Pedreras

Hito

Inicio de la senda

Verdaderas marcas de la ruta

Reloj de Sol

Detalle de una almendra

Almendras

Secando las almendras

Alfondeguilla - Castillo de Castro - Alfondeguilla

Iniciamos esta ruta lineal en la población de Alfondeguilla perteneciente a la comarca de la Plana Baixa y cuyo término municipal, está incluido parcialmente, dentro de los límites del Parque Natural de la Sierra Espadán. El pueblo conserva las características propias del carácter musulmán.

Sus lindes son: al O, Chóvar, al E Vall d´Uixó, al N Artana y NO, Eslida en corto trecho y SO, con Soneja, todos ellos de la provincia de Castellón; al S con Sagunto, en la provincia de Valencia.

El río Belcaire o San José, a cuya margen derecha y en la falda de un monte se asienta la población de Alfondeguilla, se une al Barranco Horcajo y penetra en Vall d´Uixó, entre los montes Pipa y Sumet.

A unos 32 Km, desde Onda, atravesando Vall d´Uixó, CV-2260 sin entrar en el paraje de las Cuevas de San José y por la CV-230, entraremos en la población de Alfondeguilla.


Nos dirigimos hacia el centro dejando el coche aparcado junto a una pequeña área recreativa que queda a nuestra izquierda y cruzando el pueblo nos llevamos una agradable sorpresa al ver como los vecinos extienden unas lonas en la calle para secar almendras. Efectivamente es la temporada de recolectar el fruto del almendro (almendra) y de ponerlas a secar al aire libre y nada mejor que esta costumbre popular que se realiza, entre otros, en las aceras de las calles.

Las almendras después de su pelado presentan una humedad aproximada de entre el 15-25%, por ello conviene secarlas para poder conservarlas mejor (humedad inferior al 7%). En países cálidos y secos mediterráneos es suficiente dejarlas secar al aire libre durante unos días; para un secado rápido se utilizan secadores industriales constituidos por túneles de aire caliente.

Después de conversar con un vecino sobre estas tareas y su laboriosidad, reanudamos nuestra ruta hasta que se terminan las viviendas de la calle que llevamos, junto a una señalización del Parque Natural de la Sierra Espadán y un simpático reloj de Sol (a nuestra izquierda), cuando se inicia un camino cementado, con marcas de pintura en las piedras, bien visibles del PR (blanco y amarillo) si bien las verdaderas marcas de esta ruta son rectángulos azules.
Las Peñas de Carlos, bien visibles y al frente, nos dan la bienvenida en esta mañana fría y un poco oscura cuando pasamos junto a una pequeña área de descanso con un panel informativo de madera (a nuestra izquierda) que muestra el plano del sendero.

El camino cementado se bifurca, rechazamos el de la derecha pues nuestra ruta continúa por la izquierda. Vemos marcas rectangulares de pintura azul, esta vez, en las rocas hasta que se termina el camino cementado y se transforma en camino de tierra.

Alfondeguilla ya se ha quedado atrás cuando vemos la marca del sendero PR de cambio de dirección hacia la izquierda y de continuidad, en una senda ascendente, junto a un hito de piedra de forma rectangular y en posición vertical.
Se puede leer una inscripción tallada en la piedra: "Castell de Castro".

La senda que asciende tiene una rústica composición pues la flanquean plantas como la chumbera que están adornadas con sus higos chumbos en contrastado colorido; enseguida se transforma en senda de herradura mientras pasamos junto a unos olivos con ramas cargadas de aceitunas y unos corrales cuya ruinas son tan grandes como su abandono.
A nuestra derecha y abajo discurre el Barranco de Cabrera mientras vamos ganando altura por esta preciosa senda que nos maravilla, pues su riqueza natural y paisajística, se acrecienta a cada paso que damos; una gran masa forestal nos contempla, en realidad se trata de un extenso alcornocal que cubre casi toda la superficie en las laderas de las montañas que nos rodean.

Cruzamos varias pedreras, enebros y alcornoques salen a recibirnos a nuestro paso cuando los rayos del Sol ya están iluminando esta parte de la montaña que hasta ahora permanecía en umbría. Nueva señalización de marcas del PR en un nuevo hito de piedra rectangular y vertical con inscripción tallada en la piedra: " La Ombría", que confirma la continuidad del PR.

La luz nos permite ir disfrutando de los matices y contrastes y de pronto... un águila perdicera vuela majestuosamente sobre el Barranco de Cabrera quedándonos maravillados de su vuelo, perdiéndose barranco abajo..., este avistamiento junto al desfiladero y senda aérea que nos dejan junto al Mirador, lo convierten en algo emocionante.

Efectivamente un nuevo hito de piedra con marcas del PR, nos informa que nos encontramos en: "El Mirador", se trata de un privilegiado balcón realizado con troncos de árboles que asoma al Barranco de Cabrera y que permite contemplar en toda su extensión la importancia del paraje natural que lo conforma.
No hemos salido de nuestro asombro en El Mirador cuando nos encontramos con un gigantesco y altivo Quercus suber que ya nos deja completamente impresionados. Un nuevo hito de piedra rectangular y vertical, con marcas del PR, nos informa del hallazgo: " Femella, La Surera Mare".

Es sin duda el ejemplar de alcornoque mas grande por estos lares de la Plana Baixa y un excelente lugar para descansar a su lado y tomar algo de nuestras mochilas mientras nos recreamos con su presencia. Es un momento especial, sin duda.


Continuamos por la senda a los mismos pies de este monumento natural y ante una bifurcación del sendero optamos por ir hacia la derecha, efectivamente en el suelo y en unos escalones naturales de piedra se encuentran las marcas de continuación del PR, casi borradas; un poco más adelante se confirma nuestra correcta elección, pues aparece el rectángulo azul sobre una roca en la misma senda que desciende y que se convierte en mágica al adentrarnos en un pequeño bosque de alcornoques.
Encontramos un nuevo hito de piedra rectangular y vertical con las marcas del PR y con la inscripción de: "El Bosquet".


Salimos del bosque de Quercus suber, por una senda con escalones naturales formados por piedras. Nuevo hito de piedra con las marcas del PR y con la inscripción: "A Castro".


Nos encontramos ya en el barranco de Castro cuando vemos un nuevo hito de piedra, con doble inscripción: " Font de la Penyeta" y "A Castro".
A la izquierda del hito se encuentra esta fuente de agua fresca y de caudal constante; hacia la derecha se remonta una senda (he reforzado una fita de piedras) que se insinúa y que pasa por medio de una pequeña área recreativa que allí se encuentra para descanso y disfrute de los afortunados que hasta aquí llegan.
Desde el barranco ya se divisa el Castillo de Castro en lo alto de la montaña con su forma cónica característica.
La senda que asciende es muy exigente y con un desnivel considerable, tanto es así, que un nuevo hito de piedra con marcas del PR nos recuerda: "Mitja Pujada",... que sólo estamos a mitad de subida... Anfractuosa senda que requiere de una buena condición física para superarla hasta que se llega al Collado del Castillo de Castro (720 msnm) después de un repecho rocoso.
Un nuevo hito de piedra vertical con marcas del PR nos informa con doble inscripción: "A Castro", "La Nevera".
La senda de la derecha, con marcas del PR, nos llevaría en descenso hasta una pista y desde ésta, a la Nevera de Castro, en el término municipal, también, de Alfondeguilla).
Nuestra senda hacia el Castillo de Castro es por la izquierda; un poste de madera con señal de ubicación así lo confirma.
Se abre una senda clara y amplia, entre pinos y vegetación arbustiva que nos encamina a un paraje tan árido como rocoso (rodeno) y que no nos abandonará hasta llegar al Castillo de Castro (787 msnm).
Castillo roquero, con una orientación hacia el E, con presencia de un extenso lienzo de murallas en esta cara, las otras (N-O-S) son acantilados naturales lo que hacían que esta fortaleza fuera inexpugnable.
Su construcción es de mampostería con relleno de cal y la piedra utilizada es rodeno del terreno. Se encuentra en ruinas pero se puede observar toda su estructura.
Su posición estratégica al estar ubicado en las últimas estribaciones de la Sierra de Espadán, le permitirían controlar todo el litoral valenciano desde Oropesa hasta Valencia.
Nos movemos en todas las direcciones posibles y disfrutamos de una privilegiada vista del litoral mediterráneo, así como de un magnífico paisaje montañoso al NO, en el que se distinguen perfectamente: La Nevera de Castro, El Puntal de L´Aljub, La Rápita, Pico Espadán y Benalí, en esta mañana de otoño que se ha despejado para nosotros.
Regresamos sobre nuestros pasos después de una prolongada visita al Castillo de Castro dando por finalizada la ruta de esta semana, muy recomendable por la riqueza natural, paisajística y cultural de la misma.
Ruta realizada en solitario.
Nota: En el Barranco de Castro y junto a la Font de la Penyeta, coincidí al llegar, con unos senderistas que estaban almorzando. Desde aquí hicimos juntos la subida al Castillo de Castro y al bajar nos despedimos en el mismo punto.
Más tarde y en mi regreso en solitario volvimos a caminar juntos los últimos tramos hasta el pueblo de Alfondeguilla, donde ya nos despedimos.
Ha sido un placer compartir con vosotros, una parte del trayecto, en esta preciosa ruta.
Saludos cordiales para: Sara, Tania (recuerdos para Ucrania), Ramón y Jacob.
Hasta un nuevo encuentro por las montañas..., amigos senderistas.