sábado, 25 de julio de 2009

Galería

Mina de cinabrio llamada " El socavón".

Fuente Fresca

Cortado rocoso

Paisaje silíceo.

Bosque

Alcornocal.

Embalse de Ajuez

Chóvar

Vista parcial del emplazamiento de Chóvar y de la planta embotelladora.

Brigada aérea contraincendios

Nevera de Castro

Castillo de Castro

Poste y flechas direccionales

Hacia la Nevera de Castro.

Eslida

Vista general del emplazamiento de Eslida.

Coll Roig

Encrucijada de caminos serios en la Sierra Espadán.

Estanquilla

Panorámica montañosa

El Puntal de l´Aljub.

Marcas de senderos

Señalización

Planchas de corcho


Eslida

Desde Eslida a Chóvar por la Nevera de Castro y el Barranco de Ajuez

Iniciamos nuestra ruta desde Eslida, donde dejamos aparcado nuestro vehículo en el casco urbano.

Por la carretera buscaremos unos paneles que informan de varias fuentes, a saber: de Matilde, de Castro y del Barranc, donde se abre una pista asfaltada entre naranjos y un ribazo alto.

Muy pronto llegaremos al Picador de Cavalls y un poste con flechas direccionales y de ubicación nos informan de la encruzijada de caminos que representa.

Nuestro recorrido es el del PR-CV 138, y continuamos nuestra caminata hacia el Coll Roig.

Cruzaremos el Barranco de Castro y seguimos por la Colada Camino de Alfondeguilla, donde se observan marcas de pinturas de vivos colores, pues se juntan el amarillo, el rojo, el blanco y el azul, no en vano esta zona es encruzijada del PR y GR-36; nos fijaremos bien en las puntas de las flechas direccionales para no desviarnos de nuestra ruta.

Unos olivos flanquean nuestro camino hasta alcanzar una empedrada senda que en ascenso nos deja en pista forestal de tierra; antes, una preciosa estanquilla de madera y pintada con marcas del sendero nos asegura la dirección correcta.

El PR continúa en ascenso hacia el Coll Roig por una erosionada senda aérea a un costado de la pista que dejamos atrás, divisando hacia el Este el Puntal de L´Aljub cuando llegamos al Coll Roig, punto de encuentro y encrucijada de caminos serios en la Sierra Espadán (SL-CV 101, PR-CV 138 y GR-36).

Nos orientamos y hacia arriba en una cómoda senda para nuestros pies vamos ganando terreno mientras divisamos el emplazamiento del caserío de Eslida, que a estas horas de la mañana ya está completamente iluminado por los rayos del Sol.

Alcanzamos un collado que nos ofrece muchas posibilidades: inmediatamente hacia la izquierda y arriba nos llevaría hasta el Castillo de Castro (Alfondeguilla), hacia la derecha continuaríamos por el PR hasta Chóvar y hacia abajo en suave pendiente hacia la izquierda nos llevaría hacia la Nevera de Castro (Alfondeguilla).
Elegimos esta última opción que supone dar un pequeño pero intenso rodeo para más arriba después de visitar la Nevera enlazar con la pista PR que nos llevará a Chóvar.

Efectivamente desde la pista y junto a unos postes que informan de la Nevera de Castro nace una aguda senda en la que el último tramo de acceso a la Nevera es una senda de gran pendiente; serán unos 200 metros, no más, pero nos pondrán físicamente a prueba.

Afortunadamente cuando alcanzamos la Nevera de Castro, se olvidan las fatigas y disfrutamos de su privilegiado entorno. La característica silueta del Castillo de Castro nos observa desde su atalaya, perfectamente adaptado, a la agreste cumbre y es testigo de nuestra presencia en su dominios.
Aprovechamos para tomar algo de fruta y chocolatinas de nuestras mochilas y descansamos un poco antes de reanudar la caminata.

Encauzamos nuestros pasos hacia arriba hasta conectar con una pista que desemboca en otra mayor que es la del itinerario principal, junto a un depósito de agua, para extinción de incendios forestales (Chóvar) y que desciende sin pausa ofreciendo magníficas vistas de los cortados que se dibujan en el Barranco de Ajuez.

- La tranquilidad del entorno hace tiempo que se está viendo alterada por la constante ida y venida de las avionetas y helicópteros contraincendios que están refrescando la zona de Soneja y que sufrió el incendio del Bosque de Los Titonares (lo poco que quedaba de ellos y que eran los árboles más viejos que escaparon a un incendio anterior, intencionado como este último) -

A medida que vamos descendiendo por la pista forestal observamos el extraordinario paraje natural que nos rodea y que disfrutamos: impresionantes cortados rocosos y su intenso color rojizo contrastan con el bien conservado bosque de alcornoques que nos reciben con los brazos abiertos unidos a la verde y frondosa vegetación de helechos hasta que alcanzamos el Embalse de Ajuez.

Una vez visitado el mencionado embalse, remontamos el Barranco de Ajuez para llegar hasta la Fuente Fresca y de aquí a las Minas de cinabrio (Galería "El Socavón") que fue la última explotada en Chóvar (1966).

En contínuo ascenso conectaremos con la pista forestal (por la que habíamos descendido) que nos devolverá bien orientados hasta Eslida donde damos por finalizada la ruta de esta semana.

Senderistas: Vicente Gimeno y el autor.

Nota: El Track de esta ruta está disponible en la sección, Waypoints y Tracks, del blog.