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sábado, 23 de agosto de 2025

La verdadera historia de Zeyd Abu Zeyd

 

Cirat es un municipio de la Comunidad ValencianaEspaña. Situado en el interior de la provincia de Castellón, es una población singular del Alto Mijares. Cuenta con una población de 214 habitantes (INE 2024). Se trata de un municipio hispanófono, en el que el español cuenta con el predominio lingüístico reconocido legalmente.

Cirat es la capital de la comarca del Alto Mijares en la provincia de Castellón. Aunque la designación oficial de la capital está pendiente de un desarrollo legislativo específico en el Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana, el municipio de Cirat es el centro comarcal propuesto y reconocido de facto. 

"Nos encontramos en el tramo central del valle del río Mijares, en una cuenca abierta por el río, donde se asienta Cirat. La entrada del Mijares en la cuenca de Cirat se produce después de realizar una pronunciada sinuosidad, guiada por laderas de acusada pendiente. El valle se abre, y en su fondo, una amplia terraza, da cobijo a las tierras de regadío". Profesor: José Sancho Comins.

Mi amigo Carlos Ríos, contactó conmigo, para informarme que estaban organizando una ruta al Castillo de Cirat (son fiestas en el pueblo), y me invitaba, al mismo tiempo, a dar una charla sobre Ceyt Abu Ceyt, confieso que no me costó ningún esfuerzo aceptar su invitación y agradecerle la misma. 

Este itinerario hacia el Castillo de Cirat es una ruta histórica entre montañas y barrancos que combina perfectamente el senderismo, con unos impresionantes paisajes y un toque de misterio medieval de este antiguo bastión musulmán enclavado en un promontorio rocoso, que ofrece no solo unas vistas panorámicas sino también una ventana al pasado.

El Castillo de Cirat, conocido también como el castillo de Abu Zeyt, tiene sus raíces en la época musulmana, datando posiblemente de los siglos XII-XIII. Construido como parte de una red defensiva a lo largo del río Mijares, perteneció inicialmente al rey moro de Valencia, Zayd Abu Zayd (o Abu Zeyt). 
Tras su conversión al cristianismo y bautizo como Vicente, el castillo pasó por varias manos: fue donado al obispo de Segorbe en 1247, pero la donación se anuló y terminó en poder del arzobispo de Tarragona.
Durante la Edad Media, vio disputas familiares, como el ataque de Alda Ximénez de Arenós al castillo de Villahermosa en 1291. En 1343, pasó a la Corona y luego a familias nobles como los Vilarig, integrándose en la baronía de Arenós. Fue habitado por comunidades mudéjares y moriscas hasta su expulsión en 1609, lo que provocó un declive poblacional en la zona. Más tarde, en el siglo XVII, Felipe IV creó el condado de Cirat, y el castillo sirvió de escenario en las guerras carlistas del siglo XIX, con ocupaciones discontinuas hasta el XX.
Hoy, es un Bien de Interés Cultural (declarado en 1985), aunque se encuentra en ruinas: quedan restos de murallas, una torre semicircular, un aljibe y estructuras rectangulares de origen musulmán de uso desconocido.
Llegar al Castillo de Cirat es accesible y perfecto para una excursión familiar o de medio día. Situado en un promontorio sobre el Barranco de las Salinas (afluente del río Mijares), domina un paisaje de montañas abruptas, barrancos profundos y montes que alcanzan los 1.000 m s.n.m. El área está rodeada de densos pinares, carrascas, alcornoques y robles, creando un mosaico verde que contrasta con las rocas escarpadas.El río Mijares forma meandros impresionantes, y cerca encontrarás pozas naturales de aguas cristalinas y tonos esmeralda. 

Es una ruta que hemos realizado con el CEAM (Centro Excursionista del Alto Mijares) y una vez en los dominios del Castillo de Cirat, he tenido el privilegio de dar una charla sobre la histórica figura del sayyd Ceyt Abu Ceyt.

Ruta senderista y cultural muy recomendable.



sábado, 28 de junio de 2025

XVII Trail Cirat 2025

 

Cirat se encuentra en el corazón de la comarca del Alto Mijares, en la provincia de Castellón, enclavado en el valle del río Mijares. Este municipio está situado a unos 400 metros de altitud, en una ladera que desciende suavemente hacia el río, que actúa como eje central del paisaje. Se asienta en un entorno montañoso con pendientes cubiertas de pinares, encinas y cultivos en terrazas, como almendros y olivos, que reflejan el carácter mediterráneo de la zona. El río Mijares, con su cauce sinuoso, modela el valle, creando barrancos y pozas naturales.

Ruta no homologada, circular y levógira, que sigue la directriz O-SO-NE-SO-NE, que tiene todo su recorrido dentro de los límites del término municipal de Cirat.

La VII Trail Cirat por el Alto Mijares en el término de Cirat es un recorrido circular que destaca por su belleza natural y riqueza histórica. Parte desde Cirat, en el Valle del río Mijares, y atraviesa paisajes montañosos con barrancos, pinares y vistas espectaculares.

Hemos disfrutado del paisaje típico de la comarca del Alto Mijares, que es una combinación de naturaleza mediterránea y orografía montañosa. Está dominado por el Valle del río Mijares, que serpentea entre sierras escarpadas como la de Espadán y Gúdar.


Los paisajes alternan densos bosques de pinos y encinas con matorrales de romero y tomillo, típicos del clima mediterráneo. Barrancos profundos, como el de la Losa y las Salinas, añaden teatralidad al entorno.


Puntos clave incluyen de acuerdo al sentido de la marcha: Cirat, Camino de la Tejería (de Cirat a Caudiel), Camino del Rosaire, Corral del Rosaire, Barranco de la Losa, Camino de la Tejería (de Cirat a Caudiel), Pista ruta de las Salinas, Barranco de las Salinas, Camino de Segorbe, Collado del Castillo de Cirat, Camino de Segorbe y Cirat.



martes, 25 de agosto de 2015

Antiguos Caminos de Espadán: de Vall de Almonacid a Matet



Ruta circular con sentido de marcha NE - N - S, que se inicia por una pista cementada que se encuentra detrás de la Cooperativa Agraria Ayr,  de Vall de Almonacid, situada hacia el Oeste de la población, y que nos permitirá conectar con la más próxima vecina población del Norte, llamada Matet.

Una preciosa ruta que transcurre por el antiguo camino que comunica las poblaciones de Vall de Almonacid con Matet y ésta, con Vall de Almonacid; resaltamos lo importante que eran estos caminos (ante la ausencia de carreteras) para las relaciones entre los pueblos, refiriéndonos tanto al ámbito de relaciones personales/sociales como al comercio y la administración.

Así pues Matet, debido a su emplazamiento geográfico, se dirigía a Segorbe, a través del Valle de Almonacid.

Recomendamos realizarla siempre hacia el Norte, en sentido de marcha de ida y hacia el Sur a su regreso, es decir al llegar al WPT17 (39.926284  -0.46220600) continuar por senda hasta Matet y para regresar por este mismo punto hacia Vall de Almonacid; de esta manera disfrutaremos con más intensidad de la belleza del Camino de Matet y no pisaremos tanto asfalto, que a todos, nos desagrada (Opcional: Cañada que acompaña a ganadería de reses bravas).

Efectivamente, partiendo desde Vall de Almonacid cruzamos la Colada de Azuébar y Almedíjar.

Se inicia esta ruta por camino asfaltado que pronto muta en camino de tierra y posteriormente en una preciosa senda que nos llevará hasta una encrucijada de caminos llamada Cuatro Caminos; es el momento de orientarnos: hacia el Norte la población de Matet; el Sur es desde donde venimos, de  Vall de Almonacid; hacia el Oeste, Gaibiel y hacia el Este, Algimia de Almonacid.

La senda continúa hasta aparecer, de nuevo, una pista cementada y junto a ella la Caseta de Cases (que bien se puede utilizar como refugio) y por la Cañada caminaremos junto a dos ganaderías de reses bravas, cuando al final de la segunda ganadería giramos hacia el Oeste cruzando la Vereda de la Rápita o del Collado para conectar, más tarde con la Cañada Real, ya en la población de Matet.

De regreso lo hacemos remontando la Cañada Real y pronto nos desviamos de ella hacia el Este para continuar por una preciosa senda de herradura (nos encontramos en Las Salinas)  que nos permitirá cruzar la Vereda de la Rápita o del Collado; un aljibe nos recibe a nuestro paso cuando empezamos a cruzar por unos terrenos muy erosionados (cárcavas arcillosas), es la zona conocida como El Balsón, y al frente (dirección Sur) alcanzaremos el WPT17 que reforzamos con fitas de piedras para asegurarnos que sea más visible ya que las marcas de pinturas están casi borradas (también hemos reforzado con más fitas esta ruta y recompuesto algunas de ellas, en aquellos puntos en los que se puede crear cierta confusión al caminante). 

Pronto veremos la Caseta de Cases ya conocida y después de un relajante regreso, alcanzaremos la Cooperativa Agraria Ayr, de Vall de Almonacid, dando por finalizada la ruta de esta semana.

Ruta muy recomendable por la Sierra de Espadán, sus bellos paisajes nos acompañan junto a la Historia del Valle y Castillo de Almonecir.

Nota: El Track de esta ruta está disponible en la pestaña - Mi Wikiloc-Rutas en GPS - del blog; invitándoles al mismo tiempo a que visiten la galería fotográfica de esta ruta.


sábado, 30 de mayo de 2009

Señalización

Bifurcación

Cirat hacia la izquierda. A la derecha al Salto de la Novia en el Barranco de Las Salinas

Desde La Alquería de Montanejos a Cirat por La Jarea y Las Viñas Viejas



El muy accidentado término municipal de Montanejos consta de dos núcleos urbanos, el principal Montanejos y otro más pequeño denominado La Alquería (a 1 Km aproximadamente del anterior y en dirección a Onda). Rodeado de altos montes: El Cabezo, El Frontón (966 msnm) y La Copa (848 msnm).
La Alquería de Montanejos concentra su caserío junto a la carretera y al barranco del mismo nombre.

De origen morisco cuando La Alquería de Abajo (La Alquería) y La Alquería de Arriba (Montanejos) formaban parte de la jurisdicción de Mont-alt (Montán). Con  la expulsión de los moriscos en 1609, el lugar de Montanejos quedó despoblado y abandonadas sus tierras, por lo que hubo de repartirse la tierra en lotes entre los cristianos, naciendo la enfiteusis.

El Conde de Montanejos, como señorío independiente ya de este lugar,  recibió el golpe definitivo por las Cortes de Cádiz (1810-1814) con el desmantelamiento del régimen señoríal.
La población de Montanejos aparece asentada en una meseta, en la margen derecha del río Mijares y entre las desembocaduras de dos de sus afluentes: El río Maimona y Montán, respectivamente. El Mijares se ensancha en una pequeña hoya.

El río Maimona tiene su origen al Sur de la Sierra de Pina, situada al SO de Montanejos. Se trata de un barranco que sólo lleva agua en algunos momentos del año, principalmente entre la primavera y el otoño.
Así pues, es muy recomendable hacer comprobaciones previas antes de practicar barranquismo en el famoso Barranco de la Maimona (imponente y angosto desfiladero de altísimos escarpes) entre estas estaciones del año para evitar desagradables sorpresas. 

Por su parte el río Montán es afluente de primer orden del río Mijares y su curso sigue la gran fractura  que separa el macizo de Espina del de Espadán.

A este marco extraordinario de la comarca del Alto Mijares, querido lector, hay que sumar el encanto de La Alquería (en la margen derecha del río Mijares, también) protegida por La Copa y Loma Zorrero al Norte y el Barranco de la Alquería, del río Mijares, que cruza el lugar de N a SE.   
Y es en La Alquería donde iniciamos la ruta de esta semana (Alquería es una palabra de origen árabe que significa pueblo pequeño).
Desde Onda por la CV-20 y a unos 39 km llegaremos a este núcleo de población menor donde podremos aparcar nuestro vehículo sin dificultad (hemos dejado aparcado otro vehículo en Cirat y que nos servirá de lanzadera cuando terminemos la ruta para llegar hasta aquí).

Seguimos un camino de tierra que arranca a la izquierda de La Alquería (Oeste) por la carretera en dirección a Montanejos. Pasaremos entre corrales de ganado y ladridos de perros  para conectar con una pista cementada (Senda del Castillo, SL-CV 104) pero nosotros no nos desviaremos a la derecha para subir al Castillo, sino que continuaremos por la misma hasta que se termina como tal y se prolonga, conviertiéndose, en una pista forestal.  

Mientras vamos ganando altura observamos hacia el NO la bella estampa del iluminado caserío de La Alquería y de Montanejos. Al fondo como testigo solemne El Frontón, cuya disposición estructural y relieve se asemejan a un frente de cuesta.  Hacia el Norte, La Copa y Loma Zorrero, y fijándonos muy bien hacia el NE y en el valle, La Artejuela (T.M. de Arañuel) que empieza a despertarse.

Esta bella composición dejaremos atrás cuando ya nos encontramos en la partida de La Jarea y el paraje de Las Viñas Viejas, cuyos topónimos, nos recuerdan a rebaños de ganado lanar y cabrío y a grandes viñedos, respectivamente (referidos a finales del siglo XIX y principios del XX).


 -  Son las 08:20 AM, ...un coche circula detrás de mí y le hago una señal para que pare y les pregunto por la Masía de Valdesánchez, casualmente y por fortuna para mí, viajaba en ese coche D. Eloy Chiva Pradas, nacido en la Masía de Valdesánchez (Cirat) en el año 1937. Me informa de su hermana ya fallecida Dª Regina Chiva Pradas, nacida tambíén, en la citada Masía en el año 1932 y de que en 1965 abandonó la Masía de Valdesánchez la última familia que la habitaba, Los Porcares, habiendo fallecido su último habitante en Montanejos. Al parecer algunos de sus descendientes viven en Onda. 
Mi agradecimiento a D. Eloy Chiva Pradas por su amabilidad e información.
-
Nuestros pies agradecen caminar sobre tierra pues la pista cementada ya se ha terminado; la Luna aún nos saluda, cuando a nuestra derecha vemos el Corral del Campero o Casa Blanca (como se le llama en Montanejos). La pista se dobla a la izquierda y hacia arriba, tanto que se puede apreciar hacia el NO, una breve pincelada azul del Embalse de Arenós. Hemos ganado altitud poco a poco y vamos tomando una mayor perspectiva sobre el valle. 

Después de un buen trecho y a nuestra izquierda nos encontramos con el Pozo Corral de Payon y muy cerca nos sorprende el Corral de Sandalinas. Entre sus ruinas se resisten, las paredes y un arco, como queriendo informarnos de la época en la que el ganado descendía de otras latitudes para invernar por estos lares - desde San Miguel (29 de Septiembre) fecha en la que se realizaba la subasta de los pastos, hasta Santa Cruz (3 de Mayo). 

Abandonamos el corral persuadidos por las abejas (colmenas) y nos reincorporamos, desde el collado y en suave descenso, a la polvorienta pista forestal que se alarga a nuestra vista flanqueada por alegres jaras y verdes enebros. 

Nuestra vista, hacia la derecha, nos muestra la Masía de Valdesánchez animándose nuestra caminata por los ciclistas de montaña que nos alcanzan en su carrera circular Montanejos - Masía de Bagán - Montanejos.
Hacemos un alto en el camino y a la sombra, tomamos algo de fruta y chocolatinas de nuestras mochilas, mientras saludamos y animamos a los valientes ciclistas.
La Masía de Valdesánchez está abandonada, invadida por la vegetación y  en ruinas (situada en la ladera de un monte y un conjunto de bancales la rodean sin tierras de cultivo). A finales del siglo XIX vivían en ella 12 personas que se redujeron a la mitad en 1960, hasta que en 1965 la abandona su última familia (recordamos las emotivas palabras de D. Eloy Chiva Pradas contemplando la masía bajo una Luna que aún resplandece en esta mañana soleada de primavera).  

Un buen repecho nos aguarda y una vez superado se vuelve parejo cuando nos encontramos a nuestra izquierda, las ruinas de la Masía de la Tejería hasta que llegamos a la cabecera del Barranco de la Losa donde se encuentra la Masía de Bagán (Montán) y encuentro importante del GR-36, Montanejos y Cuatro Caminos (Cirat, Montán, Higueras y Torralba del Pinar). 

Se da la circunstancia de que es punto de avituallamiento de la carrera ciclista por lo que hacemos caso a la invitación y nos refrescamos con ellos. 

Partimos pronto por la pista que desciende junto a la Masía hasta una bifurcación señalizada con una estanquilla y flechas direccionales de madera (hacia la derecha y muy abajo llegaríamos cruzando el Barranco del Vaquero hasta el Corral y Fuente de Felicia desde donde se divisa la Masía del Retor, ya en el término municipal de Montán).

Nuestro próximo objetivo es Cirat, por lo que hacia la izquierda y arriba, llegaremos a Cirat. Apretamos el paso porque el Sol nos acompaña con excesiva efusión y la umbría es ajena en este último tramo.
Con razón, ... nos encontramos en La Solana, parapeto rocoso fuertemente iluminado, y a lo largo de su estirada y prolongada base, mucha vegetación arbustiva, salpicada de enebros, flores multicolores y pinus pinaster, que a su vez flanquean esta pista, mientras el Penyagolosa nos observa. 
Nuestra altitud nos permite tener una amplia visión del verde paisaje y observamos como serpentea la pista delante de nosotros hasta que alcanzamos las ruinas de un corral de ganado y de caballería abandonado, junto a un cruce de pistas (en forma de T) debidamente señalizado con flechas direccionales de madera y pintadas de colores - hacia la izquierda y adentro iríamos a la Fuente La Carrasca, partida del Rosaire y su magnífica Vista Panorámica.

Por nuestra parte rechazamos la opción anterior y por la derecha, pasamos por delante de las mencionadas ruinas y por la polvorienta pista forestal alcanzaremos la última bifurcación que nos llevaría por la derecha hasta el Barranco de Las Salinas y su famoso Salto de la Novia (publicada en el blog).
Nosotros nos vamos por la izquierda y llegaremos hasta la Estación de Vigilancia y Control de la Calidad del Aire, pasaremos junto al depósito municipal de agua potable, piscina municipal y complejo polideportivo para adentrarnos en Cirat.

Un paseo por sus típicas calles nos relaja dando por finalizada la magnífica ruta de esta semana.

Senderistas: Vicente Gimeno y el autor.