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sábado, 11 de mayo de 2013

Ruta por Cirat con Jaramacil Albergue Rural



La ruta de esta semana nos lleva hasta la cuenca alta del río Mijares, entre montañas y sobre un pequeño cerro, en la margen derecha del río Mijares, frente a un amplio meandro del río; nos estamos refiriendo a la capital de la Comarca del Alto Mijares: Cirat.

Magnífica ruta que nos permitirá conocer las ruinas del Castillo de Cirat (de origen musulmán) con las características propias de las fortalezas de montaña formando parte de su estructura defensiva e inaccesible por el espectacular flanco sobre el curso del Barranco de Las Salinas.

La ruta transcurre por paisajes con encanto ya que su geografía es abrupta y surcada por Barrancos: La Losa y Las Salinas.

Se siente admiración al llegar al Salto de la Novia (Barranco de Las Salinas) pues se trata de una hoya circular y abierta por la erosión, donde se hace irresistible no tomar el baño. Sus cristalinas aguas y cascada nos invitan a ello..., se cierra el círculo de la sorpresa cuando alcanzamos el Mirador del Salto de la Novia, que nos permite observar esta maravilla natural desde la perspectiva aérea del Mirador y que aprovechamos para descansar y recuperar energías.

Por una exigente pista forestal alcanzaremos pronto los dominios de la Noguerica y cota más alta de esta ruta, el Mirador de la Noguerica (727 msnm) se trata de un espectacular balcón natural que impresiona por su quebrada verticalidad, descenderemos por una sinuosa senda, hasta conectar con la pista forestal que sin pérdida y para nuestro disfrute nos deja en el mismo Barranco de Las Salinas , no en vano es un lugar pintoresco y de gran atractivo natural; un buen ejemplo son las Pozas de la Bañera y Negro.

Ruta muy recomendable por su alto atractivo paisajístico, histórico y cultural, con diversidad de parajes naturales y puntos de interés geográficos y botánicos.  

Una vez finalizada la caminata nos esperaba en Jaramacil Albergue Rural, un estupendo Almuerzo senderista y que fue la delicia de todos.

Nota: El Track de esta ruta está disponible en la pestaña, Mi Wikiloc-Rutas en GPS, del blog; invitándoles al mismo tiempo a que visiten la galería fotográfica de esta ruta.   


sábado, 30 de mayo de 2009

Desde La Alquería de Montanejos a Cirat por La Jarea y Las Viñas Viejas



El muy accidentado término municipal de Montanejos consta de dos núcleos urbanos, el principal Montanejos y otro más pequeño denominado La Alquería (a 1 Km aproximadamente del anterior y en dirección a Onda). Rodeado de altos montes: El Cabezo, El Frontón (966 msnm) y La Copa (848 msnm).
La Alquería de Montanejos concentra su caserío junto a la carretera y al barranco del mismo nombre.

De origen morisco cuando La Alquería de Abajo (La Alquería) y La Alquería de Arriba (Montanejos) formaban parte de la jurisdicción de Mont-alt (Montán). Con  la expulsión de los moriscos en 1609, el lugar de Montanejos quedó despoblado y abandonadas sus tierras, por lo que hubo de repartirse la tierra en lotes entre los cristianos, naciendo la enfiteusis.

El Conde de Montanejos, como señorío independiente ya de este lugar,  recibió el golpe definitivo por las Cortes de Cádiz (1810-1814) con el desmantelamiento del régimen señoríal.
La población de Montanejos aparece asentada en una meseta, en la margen derecha del río Mijares y entre las desembocaduras de dos de sus afluentes: El río Maimona y Montán, respectivamente. El Mijares se ensancha en una pequeña hoya.

El río Maimona tiene su origen al Sur de la Sierra de Pina, situada al SO de Montanejos. Se trata de un barranco que sólo lleva agua en algunos momentos del año, principalmente entre la primavera y el otoño.
Así pues, es muy recomendable hacer comprobaciones previas antes de practicar barranquismo en el famoso Barranco de la Maimona (imponente y angosto desfiladero de altísimos escarpes) entre estas estaciones del año para evitar desagradables sorpresas. 

Por su parte el río Montán es afluente de primer orden del río Mijares y su curso sigue la gran fractura  que separa el macizo de Espina del de Espadán.

A este marco extraordinario de la comarca del Alto Mijares, querido lector, hay que sumar el encanto de La Alquería (en la margen derecha del río Mijares, también) protegida por La Copa y Loma Zorrero al Norte y el Barranco de la Alquería, del río Mijares, que cruza el lugar de N a SE.   
Y es en La Alquería donde iniciamos la ruta de esta semana (Alquería es una palabra de origen árabe que significa pueblo pequeño).
Desde Onda por la CV-20 y a unos 39 km llegaremos a este núcleo de población menor donde podremos aparcar nuestro vehículo sin dificultad (hemos dejado aparcado otro vehículo en Cirat y que nos servirá de lanzadera cuando terminemos la ruta para llegar hasta aquí).

Seguimos un camino de tierra que arranca a la izquierda de La Alquería (Oeste) por la carretera en dirección a Montanejos. Pasaremos entre corrales de ganado y ladridos de perros  para conectar con una pista cementada (Senda del Castillo, SL-CV 104) pero nosotros no nos desviaremos a la derecha para subir al Castillo, sino que continuaremos por la misma hasta que se termina como tal y se prolonga, conviertiéndose, en una pista forestal.  

Mientras vamos ganando altura observamos hacia el NO la bella estampa del iluminado caserío de La Alquería y de Montanejos. Al fondo como testigo solemne El Frontón, cuya disposición estructural y relieve se asemejan a un frente de cuesta.  Hacia el Norte, La Copa y Loma Zorrero, y fijándonos muy bien hacia el NE y en el valle, La Artejuela (T.M. de Arañuel) que empieza a despertarse.

Esta bella composición dejaremos atrás cuando ya nos encontramos en la partida de La Jarea y el paraje de Las Viñas Viejas, cuyos topónimos, nos recuerdan a rebaños de ganado lanar y cabrío y a grandes viñedos, respectivamente (referidos a finales del siglo XIX y principios del XX).


 -  Son las 08:20 AM, ...un coche circula detrás de mí y le hago una señal para que pare y les pregunto por la Masía de Valdesánchez, casualmente y por fortuna para mí, viajaba en ese coche D. Eloy Chiva Pradas, nacido en la Masía de Valdesánchez (Cirat) en el año 1937. Me informa de su hermana ya fallecida Dª Regina Chiva Pradas, nacida tambíén, en la citada Masía en el año 1932 y de que en 1965 abandonó la Masía de Valdesánchez la última familia que la habitaba, Los Porcares, habiendo fallecido su último habitante en Montanejos. Al parecer algunos de sus descendientes viven en Onda. 
Mi agradecimiento a D. Eloy Chiva Pradas por su amabilidad e información.
-
Nuestros pies agradecen caminar sobre tierra pues la pista cementada ya se ha terminado; la Luna aún nos saluda, cuando a nuestra derecha vemos el Corral del Campero o Casa Blanca (como se le llama en Montanejos). La pista se dobla a la izquierda y hacia arriba, tanto que se puede apreciar hacia el NO, una breve pincelada azul del Embalse de Arenós. Hemos ganado altitud poco a poco y vamos tomando una mayor perspectiva sobre el valle. 

Después de un buen trecho y a nuestra izquierda nos encontramos con el Pozo Corral de Payon y muy cerca nos sorprende el Corral de Sandalinas. Entre sus ruinas se resisten, las paredes y un arco, como queriendo informarnos de la época en la que el ganado descendía de otras latitudes para invernar por estos lares - desde San Miguel (29 de Septiembre) fecha en la que se realizaba la subasta de los pastos, hasta Santa Cruz (3 de Mayo). 

Abandonamos el corral persuadidos por las abejas (colmenas) y nos reincorporamos, desde el collado y en suave descenso, a la polvorienta pista forestal que se alarga a nuestra vista flanqueada por alegres jaras y verdes enebros. 

Nuestra vista, hacia la derecha, nos muestra la Masía de Valdesánchez animándose nuestra caminata por los ciclistas de montaña que nos alcanzan en su carrera circular Montanejos - Masía de Bagán - Montanejos.
Hacemos un alto en el camino y a la sombra, tomamos algo de fruta y chocolatinas de nuestras mochilas, mientras saludamos y animamos a los valientes ciclistas.
La Masía de Valdesánchez está abandonada, invadida por la vegetación y  en ruinas (situada en la ladera de un monte y un conjunto de bancales la rodean sin tierras de cultivo). A finales del siglo XIX vivían en ella 12 personas que se redujeron a la mitad en 1960, hasta que en 1965 la abandona su última familia (recordamos las emotivas palabras de D. Eloy Chiva Pradas contemplando la masía bajo una Luna que aún resplandece en esta mañana soleada de primavera).  

Un buen repecho nos aguarda y una vez superado se vuelve parejo cuando nos encontramos a nuestra izquierda, las ruinas de la Masía de la Tejería hasta que llegamos a la cabecera del Barranco de la Losa donde se encuentra la Masía de Bagán (Montán) y encuentro importante del GR-36, Montanejos y Cuatro Caminos (Cirat, Montán, Higueras y Torralba del Pinar). 

Se da la circunstancia de que es punto de avituallamiento de la carrera ciclista por lo que hacemos caso a la invitación y nos refrescamos con ellos. 

Partimos pronto por la pista que desciende junto a la Masía hasta una bifurcación señalizada con una estanquilla y flechas direccionales de madera (hacia la derecha y muy abajo llegaríamos cruzando el Barranco del Vaquero hasta el Corral y Fuente de Felicia desde donde se divisa la Masía del Retor, ya en el término municipal de Montán).

Nuestro próximo objetivo es Cirat, por lo que hacia la izquierda y arriba, llegaremos a Cirat. Apretamos el paso porque el Sol nos acompaña con excesiva efusión y la umbría es ajena en este último tramo.
Con razón, ... nos encontramos en La Solana, parapeto rocoso fuertemente iluminado, y a lo largo de su estirada y prolongada base, mucha vegetación arbustiva, salpicada de enebros, flores multicolores y pinus pinaster, que a su vez flanquean esta pista, mientras el Penyagolosa nos observa. 
Nuestra altitud nos permite tener una amplia visión del verde paisaje y observamos como serpentea la pista delante de nosotros hasta que alcanzamos las ruinas de un corral de ganado y de caballería abandonado, junto a un cruce de pistas (en forma de T) debidamente señalizado con flechas direccionales de madera y pintadas de colores - hacia la izquierda y adentro iríamos a la Fuente La Carrasca, partida del Rosaire y su magnífica Vista Panorámica.

Por nuestra parte rechazamos la opción anterior y por la derecha, pasamos por delante de las mencionadas ruinas y por la polvorienta pista forestal alcanzaremos la última bifurcación que nos llevaría por la derecha hasta el Barranco de Las Salinas y su famoso Salto de la Novia (publicada en el blog).
Nosotros nos vamos por la izquierda y llegaremos hasta la Estación de Vigilancia y Control de la Calidad del Aire, pasaremos junto al depósito municipal de agua potable, piscina municipal y complejo polideportivo para adentrarnos en Cirat.

Un paseo por sus típicas calles nos relaja dando por finalizada la magnífica ruta de esta semana.

Senderistas: Vicente Gimeno y el autor.

sábado, 11 de abril de 2009

El Pozo Negro

Barranco de las Salinas

Cirat es un municipio de la Comunidad ValencianaEspaña. Situado en el interior de la provincia de Castellón, es una población singular del Alto Mijares. Cuenta con 206 habitantes (INE 2020). En la documentación del segundo Fuero de Daroca (1142) se escribe como Cirab.


De Cirat a Fuentes de Ayódar por la Masada



Desde Onda y por la CV-20 encontraremos la población de Cirat a unos 31 km de distancia por una agradable carretera y ya cuando divisemos Cirat se observa su localización en las proximidades del fondo aluvial del río Mijares. Estamos en el tramo central del valle.

Encima del pueblo se extiende el antiguo cauce del Barranco de la Losa, que fue capturado por el de las Salinas (desde el Castillo de Cirat se observa tan cercano como extraordinario y altivo). En el fondo de su cuenca, entre el bloque de la Noguerica y el Campero, se encuentra Cirat.

Sirva esta bella postal a modo de introducción de lo que mas tarde nos reservaba el día, en una inestable primavera con lluvia y al atardecer con niebla, mucha niebla..., que terminó envolviéndonos a nuestro regreso a Cirat.

La Villa de Cirat es la capital de la comarca del Alto Mijares a la que pertenece. Está situada en un pequeño rellano y junto a la margen derecha (meridional) del río Mijares, sobre terreno Triásico (margas yesosas).
El río Mijares que cruza su término de Oeste a Este en un recorrido sinuoso, unido a su geografía abrupta surcada por barrancos y montes de casi 1.000 m de altitud, le confieren un carácter tan especial como amable y hospitalario.

Aparcamos nuestro vehículo y nos dirigimos al bar de la plaza para tomar un café (aún no son las ocho de la mañana...) cuando nos llama agradablemente la atención una azada, puesta con mimo, junto a la puerta del bar. Sin duda una bella estampa de la laboriosidad de Cirat. Tuvimos ocasión de compartir un momento de charla con su dueño para comentar nuestra ruta y sobre Pandiel (primer asentamiento de lo que mas tarde sería el actual Cirat) y que se encuentra en ruinas.

Nuestro itinerario nos llevará desde la comarca del Alto Mijares (Cirat) al Parque Natural de la Sierra de Espadán (Fuentes de Ayódar).

Cruzamos el pueblo para pasar junto al Palacio fortificado de los Condes de Cirat (siglo XIV) y actualmente transformado. Junto a él se encuentra la Torre del Conde, antaño comunicada con el Palacio, mediante un paso elevado y que alimenta toda clase de leyendas populares. Nuestros pasos van dirigidos hacia la Avenida de la Jara Macil, y por una pista asfaltada, vamos dejando atrás unos corrales y una era hasta que llegamos a un camino que sigue por la margen izquierda del Barranco de Las Salinas, donde el discurrir de las aguas forman unas piscinas naturales (en realidad son pozos naturales) que hacen de zona de baños, nos encontramos con el Pozo de la Caldereta, la Bañera y el Pozo Negro, entre otros.

Cruzamos el barranco no sin antes admirar sus matices y colores iluminados por la lluvia que empezaba a llegar. Nuestro camino ha virado y remonta convertido en pista forestal por la margen derecha del barranco. Vemos unas flechas direccionales de madera y pintadas, en parte, de vivos colores que tanto nos gustan y que confirman nuestra correcta dirección (color rojo) con algunas rutas más.

Cirat se va quedando atrás, abajo y hacia nuestra izquierda a medida que avanzamos por esta amable pista forestal que nos permite divisar (desde arriba)  la zona de acampada habilitada junto al río Mijares.

Alcanzamos la Casa de Cueva Honda que se encuentra en ruinas y delante de nosotros, en nuestro flanco izquierdo, se nos muestra la Cueva Honda - lugar de refugio de ganado ovino y sus pastores que junto a los rebaños de Aragón solían arrendar el cuarto de Las Sabinas.  Nos encontramos ya en la Partida de Planes donde hay una balsa y muy próximo a la misma en un cruce en el camino existe un desvío hacia la izquierda con una flecha direccional de madera que nos informa de El Tormo (ya estamos pensando en hacer esta ruta...) y otra flecha que nos informa del Mirador de Cirat (2 Km) continuando en la misma dirección.

Nos maravillamos del entorno que nos rodea pues divisamos desde nuestra perspectiva como nuestro camino forestal serpentea adornado por aliagas que salpican el paisaje con sus flores amarillas junto al romero florecido y abundantes ejemplares de pino rodeno. Desde el Norte Penyagolosa nos observa y nos complace su recortada silueta en un paisaje lluvioso que no nos abandona.

El itinerario continúa en ascenso por este camino forestal, con marcas alternas de pintura roja sobre algunas rocas, a modo de hilo conductor hasta que en otro cruce de caminos observamos una señalización hacia la derecha - Mirador de Cirat (1 Km) - que es un balcón natural hacia la cuenca de Cirat; también se encuentran otras flechas direccionales de madera que nos informan y tranquilizan pues constatan nuestra correcta dirección.

Ya acertamos a divisar la Masía del Conde, delante de nosotros, que una vez rebasada nos llevará a una bifurcación de caminos - hacia la izquierda nos iríamos al Corral de los Muertos - y continuando por nuestro camino (una boca contraincendios de color rojo contrasta con los arbustos que la rodean) llegaremos al Barranco de Macasta. 

En este punto coincidimos con el masovero de las Masías del Conde y Macasta y después de saludarlo disfrutamos de unos momentos de conversación. Estamos en los Zailes.

De nuevo, flechas de madera, en un cruce de caminos y que nos indican: 
Macasta, hacia la derecha, perteneciente al término municipal de Torralba del Pinar, con la Fuente Macasta mas próxima y su Masía, precedida de una masa forestal plena de carrascas y Fuentes de Ayódar hacia la izquierda. 

Dirigimos nuestros pasos en dirección a Fuentes de Ayódar cuando nuestro itinerario atraviesa una amplia depresión por donde circula el arroyo de Macasta. La hondonada del Barranco de Macasta es abierta y de suave pendiente, continuando por camino forestal nuestra caminata. El intenso amarillo de las flores de las aliagas predomina por donde se pose nuestra mirada pues es muy denso el matorral y escasa la ocupación agrícola en los bancales.

Encontramos una flecha direccional que nos informa - Montán - cuando el camino de tierra se termina y se transforma, a veces, en un parcheado camino de hormigón que sinuosamente desciende buscando con ansia la Masada. Una breve pero preciosa senda, corta la primera curva del camino, para continuar por el mismo hasta una bifurcación con flechas direccionales: Montán y Masada. 

Se distinguen entre los pinos las ruinas del corral de ganado, denominado "El Corralico", en el fondo del Armajal (hondonada mas baja y casi cerrada, como una cubeta) a medida que descendemos por la pista y nos desviamos hacia la derecha obedeciendo la flecha direccional - Fuente la Masada - para refrescarnos y descansar bajo su lentisco.
Efectivamente en la Masadica y a 740 msnm, hallaremos un lentisco monumental cuya edad estimada es de 200 años. Posee una altura de 3,50 m y el diámetro de su copa es, en orientación N-S de 10 m y de E-O, de 5 m, a pesar de ser un arbusto. Enraizado en un muro este arbusto está catalogado como notable y singular. Es un auténtico monumento natural que hay que cuidar y proteger.
Se trata del lentisco de mayores dimensiones de la Comunidad Valenciana.

Después de refrescarnos en la fuente y disfrutado del hallazgo regresamos sobre nuestros propios pasos para alcanzar "El Corralico", a nuestra derecha ya detectamos la llegada del río Chico que deja una huerta y el molino de trigo del tío Alfredo que funcionó hasta 1940 y que actualmente se encuentra en ruinas. Salimos del Armajal y por la ladera Sur de la Solana (743 msnm y orientación nordeste) nos acercamos a la población de Fuentes de Ayódar.
   
Un paseo por sus calles nos llevará hasta la Fuente El Cañar donde descansamos y recuperamos fuerzas con fruta y chocolatinas, de nuestras mochilas, además de refrescarnos. 

Iniciamos nuestro regreso hacia Cirat sobre nuestros propios pasos. La niebla y la llovizna serán nuestros molestos compañeros y tan fieles que no nos dejarán hasta que completemos esta larga y lineal ruta que nos ha llevado mas de ocho horas para culminarla. Magnífica experiencia en un extraordinario marco y que tan felices nos ha hecho.

Senderistas: Vicente Gimeno y el autor.

domingo, 22 de junio de 2008

Cirat - El Salto de la Novia - Cirat

Querido lector, damos la bienvenida al verano de 2008, desde la población de Cirat, que fue villa musulmana, aunque según algunos historiadores pudiera haber existido en la época Bajo Imperial Romana, una villa con núcleo habitado en sus proximidades.

Está situada la población de Cirat en el sector central de la comarca del Alto Mijares, ubicada en la confluencia del Barranco de las Salinas y del Mijares, sobre unas cuidadas huertas junto al río, a una altitud de 399 msnm y sobre un terreno Triásico (margas yesosas).

La Villa de Cirat es la capital de la Comarca del Alto Mijares. Limita por el E y N, con el partido de Lucena, O con los términos de Montanejos y Arañuel y S, los de Montán y Torralba del Pinar.

De geografía abrupta, el río Mijares cruza su término de E a O, en un recorrido sinuoso, formando meandros profundamente encajados y de gran belleza plástica; se aprovechan estas aguas para la producción de electricidad y el riego de una fértil huerta. Sus barrancos: de las Salinas, Matrillas y La Losa. Nacen las fuentes llamadas: de la Salud, Costur, Zurro, Jarrica, Martín, Torres, Tejería, Umbría, Carrasca y Madroñal. Pozos naturales que forman unas piscinas naturales que hacen de zona de baños: de la Caldereta, la Bañera y Negro, entre otros.

En la actualidad el municipio de Cirat cuenta con dos núcleos habitados: la Villa de Cirat y El Tormo.

Vamos a descubrir y dar a conocer uno de los parajes mas agrestes, atractivos y encantadores de nuestra tierra, para amarla mas aún si cabe, nos referimos a la Cascada del Salto de la Novia.

Iniciamos la caminata por el cuidado paseo urbano junto a la carretera de Cirat-Arañuel, desviándonos a la izquierda y hacia arriba, buscando el complejo polideportivo y piscina municipal, que encontraremos a nuestro paso. Vemos en la pista ascendente de tierra que se inicia y que agradecemos, una Estación de Vigilancia y Control de la Calidad del Aire que nos sorprende agradablemente.
Delante tenemos una pista amplia y flanqueada por abundantes pinos y olivos, serpenteando a veces, como buscando cobijo en las sombras de los pinos, en esta mañana tan calurosa, a 35º, que marca nuestro termómetro. Esta ruta es un poco intuitiva, por lo que rechazamos cualquier camino que no sea la pista; echamos en falta algunas marcas para reforzar la correcta dirección y cuando estábamos un poco inquietos por la incertidumbre, una perdiz se pone a corretear delante de nosotros por la pista, no hay duda nos está guiando..., tal tranquilidad tenía que no se sentía molesta por nuestra presencia, compartimos juntos la pista, hasta que mas tarde levantó el vuelo y nos dejó sin su compañía. No importa, delante de nosotros, en una bifurcación de caminos, vemos unas originales flechas direccionales de madera y pintadas de colores, que nos indican la dirección a seguir.

Por la izquierda y junto al Barranco de las Salinas, espesos bosques de pinos, iluminados hasta dañar la vista por el sol implacable que señorea a estas horas, el murmullo constante y fuerte de sus aguas, nos llevarán por esta pista hasta una pequeña área recreativa, con mesa y bancos de madera, con un pequeño parche cementado en el barranco, para facilitar el cruce del mismo. Una pequeña pausa nos hace falta y de paso, nos permite recomponer la situación, y localizar el paso a pie para continuar nuestra caminata.

Observamos un pequeño acceso junto a la ladera de la montaña, con poste de madera (sin señalización alguna) con un pequeño aparcamiento para bicicletas y adornado con un vallado de madera que nos servirá de hilo conductor. Las laderas rezuman agua por doquier, debido a las abundantes lluvias primaverales (lo que dificulta nuestro paso por tan angosto sendero). Nos ayudamos mutuamente, para no caer, ...todo es barro y agua a nuestro paso, ...nuestras botas de montaña y bastones, cumplen bien su cometido.

El murmullo del agua es cada vez mas grande y se oye con mas fuerza, ya estamos muy cerca, hasta que al girar en un recodo, aparece a nuestra vista la imponente cascada, ...estamos contemplando y admirando El Salto de la Novia. Aún tendremos que descender al barranco, por irregulares, rocosos y resbaladizos desniveles para volver a ascender hasta alcanzar la zona de baños.

Es el marco esperado para descansar de verdad, sentados sobre unas piedras y en umbría, para reponer fuerzas, refrescarnos y tomar fruta y chocolate de nuestras mochilas.


La Cascada cae con fuerza y varios chorros a la vez, generoso caudal que forma en su caída una zona de baños y como hemos podido comprobar solamente se puede acceder a pie, está un poco apartada de la población de Cirat, en el Barranco de las Salinas, a unos 4 Km y necesitarán mas de una hora de buena marcha para acceder a esta maravilla paisajística de nuestra geografía.

Y por si fuera poco hay que añadir que el caudal de esta preciosa cascada, además de alimentarse de varios manantiales y torrenteras de la montaña, tiene su paso por margas yesosas, lo que le confiere un sabor salado a las mismas, por lo que además de refrescarnos, podremos aprovecharnos de las propiedades minero-medicinales que para la piel tienen, las aguas saladas de este barranco.

En conversación con vecinos de Cirat, nos comentan que estas aguas que discurren por el barranco hacen las delicias de la caballería y ,también, de las cabras que al atardecer bajan de las montañas a saciar la sed.
Una vez disfrutado, sin prisas de este singular paraje, regresamos sobre nuestros pasos hasta Cirat, dando un paseo por sus estrechas calles.