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sábado, 11 de julio de 2009

Fuente La Valentina


De Ludiente a Fuente La Valentina por Masía de Benachera y Las Girabas



A unos 30 km, aproximadamente, desde Onda por la CV-20 y CV-194, travesía de Argelita y por una espectacular hoz labrada por el río Villahermosa, llegaremos a Ludiente.
Antes, el río describe un brusco giro allí donde se le une el Barranc Del Manzano.

Su término, tan densamente poblado como disperso en masías, podía contabilizar casi tanta población como en el propio núcleo, hace un siglo. Por el término de Ludiente mas de treinta masías conformaban este poblamiento disperso, en laderas, rellanos y terrazgos.

Nuestra caminata se dirige por la "rocha" hacia el puente, que una vez cruzado y atravesado brevemente el Barranc de Santa Ana (dejamos un nogal a la izquierda, atrás y abajo) alcanzamos el camino que rodea el cerro, animado por unos corrales (a la derecha de nuestra marcha).

Nos giramos para ver el emplazamienro de Ludiente en el fondo del valle y enmarcado por la Atalaya, hasta nuestro regreso en ruta circular en el que observaremos la fachada del caserío, pues la diferente perspectiva, nos permitirá hacerlo y no como ahora, que sólo se ve la parte posterior del mismo.

Nuestro camino es confortable y no tarda en acercarnos al Mas de Los Ingleros, con sus corrales y pajares abandonados. El camino transita por entre sus ruinas y nos aleja de ellas.

Amplia y cómodamente seguimos un buen trecho (veremos algunas construcciones abandonadas a nuestra derecha) hasta que una primera fita de piedras, nos desvia del camino y nos invitará a continuar por una preciosa senda entre pinos.
Como por encantamiento se acaba de transformar nuestro entorno, que nada tiene que ver con el tramo iniciado por el camino que ya dejamos. Nos encontramos en una senda, rodeados de pinos y enebros y por si faltaba poco con varias fitas de piedras que nos van informando de nuestra correcta dirección.

Terminada la senda que llevamos se abre un camino por el que alcanzamos un amplio paraje que de acuerdo a nuestro mapa topográfico se corresponde con Ermita Benachera (consultado con gentes de la zona, nos informan que no es correcto este nombre y que no se trata de una ermita sino de los restos de una masía..., sin precisar su nombre ...).
Efectivamente no vemos nada que la identifique como ermita y mas bien parecen los restos de una importante masía a tenor del emplazamiento (junto al camino), construcciones y su otrora, extenso maizal.

Retomamos el camino con incertidumbre y pesar al no tener identificada esta posición anterior en nuestra ruta. Una vez más ponemos de manifiesto la ausencia de postes y/o placas de información en la mayoría de las masías, que nos permitirían clasificarlas y ordenarlas para un posterior registro y protección de este extraordinario patrimonio que atesoran nuestras tierras y que tan poco se valoran.

Continuamos ascendiendo y la pendiente es importante, tanto, que podemos observar a lo lejos el Mas de la Pobla, a media ladera, y la Masía de Los Majuelos, en la misma cornisa de la Atalaya y hacia el NE de Ludiente, por la margen izquierda del río Villahermosa.

Un buen tramo tenemos que completar aún hasta que alcanzamos, en un recodo a la izquierda del camino, la Ermita de Santa Rosa de Lima.
Blanca, sencilla y preciosa ermita, acompañada de un pilón (pairón) en honor de San Vicente Ferrer y Santa Rosa de Lima.
Es un excelente momento de la mañana para descansar y tomar algo de fruta y chocolatinas de nuestras mochilas, mientras contemplamos esta singular ermita junto a unos viñedos.

Nuestra ruta sigue por un camino que serpentea junto a bancales de avellanos, maizales y algún otro frutal (con algunas señales de pintura del PR) hasta que se vuelve rectilíneo y nos conduce sin pérdida a la Masía de Benachera que se encuentra emplazada en el centro de un terrazgo labrado.
Una vecina nos informa que actualmente hay cuatro familias viviendo de forma permanente en Benachera.

Tenemos un pequeño conflicto con unos perros cuyo exceso de celo les lleva a impedirnos el paso - situación que solucionamos con cierta calma y satisfactoriamente para ambas partes - y sin ésta molesta compañía cruzamos la masía para dirigimos en fuerte pendiente junto a las torres de electrificacion hacia la singular Fuente de Lazaroyo, que destaca de su entorno por su cara pintada de blanca cal, así como la cruz blanca en la roca, que se divisan con nitidez desde esta parte de Benachera teniendo de fondo la imagen de la Masía del Cabezo Royo.

Dejamos atrás la fuente y abrevadero por una senda rocosa para cruzar la Vereda de Benachera a Sierra Alta.

Acusamos el descenso hasta que llegamos a la Masía del Cabezo Royo (en ruinas y deshabitada) estando emplazada en una cresta desde la que se domina el valle del río Villahermosa con el Castillo de Villamalefa y el Penyagolosa, al fondo. La estampa es extraordinaria en este día de verano, pues la niebla de ladera, ayuda al aportar pinceladas difusas.

El conjunto de la masía está formado por pajares, viviendas, establo y una era que se apiñan protegiéndose entre sí, pues el abandono y el olvido son grandes.

Una vez disfrutado de la quietud de la masía nos dirigimos por la pista forestal que desciende por la ladera derecha hacia Las Girabas.

Acusado y prolongado descenso entre pinos, algunos viñedos y adelfas, cuando cruzamos el barranco. Ya vemos en toda su extensión el Castillo de Villamalefa, hacia el N, cuando nos desviamos a nuestra derecha y encaminamos nuestros pasos hacia la Giraba de Arriba, en su latitud mas hacia el N que la Giraba de Abajo.
Las Girabas están compuestas por estos dos caseríos que a principios del siglo XX, contaban con unos 150 habitantes. Actualmente están permanentemente habitadas.

Cruzamos Las Girabas, en primer lugar la de Arriba y llegamos a la Giraba de Abajo, por la carretera hasta que vemos un puente sobre el río Villahermosa, que cruzaremos también, para llegar al Área Recreativa en el lecho mismo del río, pues la Fuente La Valentina, nos está esperando para refrescarnos con sus generosos caños.
Un momento de descanso nos relaja y revitaliza para ascender, de nuevo a la carretera y continuar nuestro regreso hacia Ludiente, disfrutando del fenomenal sistema erosivo del río Villahermosa, a la vez que veremos el caserío de Ludiente a nuestra llegada.
Con un paseo por entre sus calles daremos punto final a esta magnífica ruta circular que hemos llevado a cabo.

Senderistas: Vicente Gimeno, Carlos Llorens y el autor.

Nota: El track de esta ruta está disponible en la sección, Waypoints y Tracks, del blog.

martes, 1 de abril de 2008

Puente sobre el río Villahermosa, de camino a Cedramán

El río Villahermosa, también llamado río Linares en sus comienzos, ​​​​​ es un río del este de la península ibérica que discurre por Aragón y la Comunidad Valenciana.

El Villahermosa nace en la sierra de Gúdar, en las pistas de esquí de Aramón Valdelinares (cuyo nombre en aragonés significa ‘Valle del Linares’), provincia de Teruel, y desemboca en el río Mijares, en la provincia de Castellón. Tiene una flora y fauna muy variadas a lo largo de su corto recorrido. Pasa por las localidades de Villahermosa del Río, Argelita y Linares de Mora. Su principal afluente es el río Carbo.

El curso de las aguas del río Villahermosa


Castillo de Villamalefa - Cedramán - El Chorrador - Castillo de Villamalefa



Castillo de Villamalefa es un municipio de la provincia de Castellón, Comunitat Valenciana (España), perteneciente a la comarca del Alto Mijares, en la margen izquierda del río Villahermosa y sobre la falda de una colina coronada por un viejo castillo que preside la escena en un paisaje predominantemente montañoso.

En árabe "malefa" significa hermosa.

Esta situado en la comarca del Alto Mijares, en una zona montañosa, rodeado de bosques principalmente pinares, aunque también abundan las carrascas. Desde el pueblo se puede acceder a Peñagolosa por la pista del Mas Quemao.
Cruza su término el río Villahermosa.

Intentamos localizar las dispersas fuentes de su término pero no fue posible ya que los vecinos a los que preguntamos nos informaron que estaban muy escondidas cuando no perdidas, a saber: Fuente de San Juan, de Picas, de la Tosca, Olmos y Fuente Morrón.

Castillo de Villamalefa converge con Villahermosa del Río (linde NO), Vistabella y Chodos (linde NE), además por Sur, con Ludiente, Este con Lucena y Oeste, con Zucaina y Villahermosa del Río.

A unos 44 Km desde Onda, bien por la CV-194 o por la CV-190.

Aparcamos nuestro vehículo y nos dirigimos al pueblo, hacia la Iglesia de San Pedro Apóstol (Siglo XVII), no hemos podido acceder al templo, por lo que no disponemos de fotografías que nos permitirían conocer y compartir - con los visitantes de este Blog - una sencilla pero digna y orgullosa iglesia, de un estilo barroco rural y que consta de una sola nave con capillas sin decoración. Además, conserva una cruz parroquial del siglo XVI.

Paseamos por la plaza de la iglesia y por sus placenteras y amables calles, para ir desplazándonos hacia el Castillo, muy próximo a la población y ubicado en la parte superior del casco urbano.
Al ir subiendo hacia el Castillo, observamos que éste ha desaparecido en su mayor parte y sólo se pueden apreciar algunos restos de murallas, los basamentos de algunas torres y vestigios de lo que fue un aljibe. Desde arriba apreciamos una magnífica vista panorámica que nos permite divisar en toda su extensión el "Vía Crucis" y la ermita del Santo Cristo del Calvario, así como el casco urbano.

El Castillo perteneció al último rey de Valencia Zeit Abú Zeit y en 1236, perdida la esperanza de recuperar Valencia, Zeit abjura de su religión y se cristianiza en Albarracín tomando el nombre de Vicente. No se establece en un lugar fijo, pero pasa largas temporadas en Villamalefa llegando a contraer matrimonio con la noble Dominga Pérez y recibiendo el apellido Bellvis de la orden de Santiago a la cual favoreció.

De este matrimonio nacieron dos hijos Alda y Omahet que casaron con el hijo e hija de Ximen Perez de Tarazona, noble fiel al Rey Cristiano. Uno de estos hijos nació en Cedramán, razón por la cuál, concedió Zeit, a los habitantes del lugar privilegios que llegaron a disfrutar durante siglos.

Con fecha fatídica de 25 de Octubre de 1838, y con la primera guerra civil carlista, esta bella población sufrió y padeció sangrientos episodios y como consecuencia de los mismos directamente sobre la vida de muchas personas y sobre la fortaleza del Castillo, por lo que de simbólico tenía sobre la población.

La desaparición del Castillo se debe a que el general Espartero ordenó su demolición, tarea que se llevó con sistemática y especial meticulosidad. Muchos de sus restos fueron utilizados en la construcción de diversos edificios.

Una vez visitado el Castillo, descendemos hacia unos corrales y hacia un largo ribazo que nos conducirá a una senda pedregosa entre pinos y con un desnivel considerable, pronto podremos observar unos montoncitos de piedras (balizas) que nos confirman que nuestro duro descenso es el correcto, hasta que cortamos por la carretera, en dirección a Villahermosa del Río, y junto a un puente encontramos la señalización hacia Cedramán, que es nuestro próximo objetivo.

Cedramán (desconocida para muchos) se encuentra a unos 4 km, desde este punto mencionado, y a 6 km del Castillo de Villamalefa. Se le llamaba "La Paridera" pues es donde iban a dar a luz las mujeres, en la época de Zeit, de hecho uno de sus hijos, como se ha mencionado anteriormente, nació en el palacio que tenía en esta pedanía.
Pedanía que forma parte del Macizo de Peñagolosa, situada a una altitud de 600 msnm, en la margen derecha del río Villahermosa y protegida por el monte Blanco, la Peña Parda, la Moleta, la Cadena, la Silleta, la Cuesta y el Bojar.

Cedramán está formado por cuatro pequeños núcleos muy cercanos entre sí, es decir - están bien diferenciados físicamente, pero se accede a cada uno de ellos con relativa facilidad - y que son: el Barrio Bruno, Casa Flor, La Plaza y Los Corrales.

Seguimos la señal, para cruzar el puente, vemos la "Cueva de las Charradas" y por la carretera llegamos a Cedramán. A nuestro paso, podemos observar la disposición de los núcleos que conforman la pedanía. Una explotación de ganado vacuno a la derecha y abajo de la carretera y mas adelante llegamos a lo que fue en su día el palacio moro del rey Zeit Abú Zeit en Cedramán.

Podemos observar con decepción el estado actual del mismo, aunque para mis ojos no ha perdido la dignidad y el orgullo de antaño.
Una vecina de La Plaza, me abre la puerta de un horno antiguo que hay junto al arco de entrada al palacio para nuestro disfrute,... conversamos sobre Cedramán, el palacio y sus leyendas..., fue muy agradable y no quiere que publique su nombre pues prefiere el anonimato - en cualquier caso - muchas gracias señora!

Salimos de Cedramán. continuando por la carretera que nos había llevado, por debajo de La Plaza, un pequeño puente de asfalto nos permite cruzar el río y una zona recreativa (para hacer barbacoas y merendero) a nuestra izquierda nos saluda y despide a nuestro paso, para continuar por la carretera en sentido ascendente y sin detenernos en una parada de autobús, que se encuentra a nuestra derecha, para ir ascendiendo por la carretera hasta cerrar el circulo y volver a Villamalefa.

Una vez en el pueblo, se puede ampliar esta ruta, si tienen aún suficientes fuerzas y ganas, para visitar "El Chorrador" o si lo prefieren, dar por finalizada esta ruta circular, aquí mismo, y una próxima semana la realizan.

En cualquier caso, nosotros continuamos hacia el Castillo, y por los corrales y ribazo a la derecha, que nos sirve de hilo conductor, reconocemos de nuevo la senda pedregosa y descendente, para ir hacia la carretera, esta vez de Zucaina, pues pretendemos ir a disfrutar de un lugar con encanto, llamado "El Chorrador" y que no pueden perderse.

Nuestra ruta se puede describir, como "trazando una linea imaginaria recta a través de la carretera de Zucaina" , de modo y manera que a tramos, cruzamos las curvas de la carretera y continuamos por la montaña, para así evitar "las curvas y el asfalto de la carretera de Zucaina" y ello cuando es posible, pues hay veces que el desnivel no lo permite, pero cuando la montaña es accesible, observarán balizas (montoncitos de piedras) que hemos cuidado de poner para guiarles, además de las que ya se encontraban. O si lo prefieren pueden ir toda la ruta por la carretera de Zucaina. En cualquier caso, se prefiera una u otra, nos llevará sin duda a nuestro objetivo que se encontrará cercano cuando divisen el puente sobre el río Villahermosa y barranco Centenar.

Al final del puente, en nuestro sentido de marcha y a la derecha, existe un sendero a pie tras una curva que nos conducirá a la Partida de Villar - hemos cuidado de reforzar con balizas - ya que es donde está ubicada una cascada de gran belleza y de una altura considerable, que forma en su caída una balsa a modo de piscina natural, con placenteras y cristalinas aguas. Un auténtico remanso de paz.

El escondite es maravilloso, encajado en el barranco y al final del mismo, aparece ante nuestro ojos la cascada, los tonos verdes contrastan con el color del azul cielo y las rocas y la tierra que lo rodean. Maravillados como estábamos y observando a nuestro alrededor hasta cualquier detalle de este paisaje que se nos regalaba aparecieron unos buitres sobre nuestras cabezas y que tardaron tiempo en marcharse, pudimos contar hasta trece ejemplares ..., maravilloso broche a este extraordinario paraje natural.

Descansamos un poco y compartimos algo de nuestra mochilas - no veíamos la hora de abandonar este idílico rincón de la Naturaleza - cuando decidimos regresar, nos alivió la idea de que regresaríamos con nuestras familias y amigos para compartir con ellos este descubrimiento tan precioso y así pudimos salir del encantamiento.

Regresamos sobre nuestros pasos, accediendo al puente y lo seguimos en sentido inverso, fuimos cruzando la carretera y montaña, ayudados eso sí , siempre, por la información de los montoncitos de piedras (balizas) hasta que una vez que conseguimos ascender por la senda pedregosa y última, nos llevó a las estribaciones del Castillo por lo que ya sólo nos quedaba entrar en Castillo de Villamalefa, visitar la plaza de la iglesia y calles del pueblo, para llegar a nuestro vehículo y regresar a Onda, en una jornada muy completa e interesante por la variedad en la misma.

Comentamos que a medida que vamos realizando mas rutas nuestra capacidad de sorpresa se estimula y va en aumento, pues muchos y maravillosos parajes nos esperan.

Senderistas: Vicente Gimeno y el autor.

Sin incidentes.

domingo, 14 de octubre de 2007

Valle del río Villahermosa

Vista general desde el Castillo del Buey Negro


martes, 9 de octubre de 2007

Cuenca del río Villahermosa o Argelita

El río Villahermosa, también llamado río Linares en sus comienzos, ​​​​​ es un río del este de la península ibérica que discurre por Aragón y la Comunidad Valenciana.

Valle del río Villahermosa

Zona de baños en Argelita