sábado, 24 de noviembre de 2007

Mural



Es muy difícil saber con exactitud la fundación de Alcudia de Veo, porque hasta los XII y XIV d.c. no se encuentran datos fiables que nos hablen de Alcudia. No obstante existía un camino romano denominado " La Calzada" que pasaba por los lugares que hoy ocupan los pueblos de Tales, Benitandús, Veo y Alcudia de Veo, y que bordeando la Sierra de Espadán uniría la costa con Segorbe. Tras la reconquista en 1242 Jaime I otorga una carta puebla, en la que no aparece el nombre de Alcudia de Veo pero sí aparecen unos datos sobre la población del lugar. La expulsión total de los moriscos se produce en 1609 y la repoblación de estos pueblos por aragoneses, en mayor parte, no es efectiva hasta 1612.

Alcudia de Veo - Caserío de Xinquer

Hay que dirigirse por carretera hasta Alcudia de Veo por la CV-223, pasamos Artesa, Tales, nos desviamos hacia la izquierda en el cruce - Sueras hacia la derecha - dejamos Benitandús a la izquierda y abajo y continuamos carretera arriba, pasamos Veo y un poco más tarde entramos en la población de Alcudia de Veo.
Es en esta población donde aparcamos nuestro vehículo y se inicia esta ruta enclavada en el Parque Natural de la Sierra de Espadán.
Mañana muy fría. Nos dirigimos hacia el puente en dirección a la población de Algimia de Almonacid, nos encontramos con unos abandonados corrales a la derecha de la carretera y un tesoro escondido, pues a un lado están apilados el corcho que se ha recolectado de los alcornoques de la zona, preparados ya para su transporte a las fábricas manufactureras del corcho.
Continuamos por la carretera , y se puede ver la escarcha de la mañana en los campos, así como a unos vecinos de Alcudia de Veo que están recogiendo las aceitunas de sus olivos - tarea propia de esta época del año - nos encontramos un panel de señalización de la Generalitat Valenciana y el próximo camino a la derecha es el nuestro - ya abandonamos la carretera. Después de un buen rato caminando y siempre por el mismo camino, en realidad se trata de una pista forestal, aparece ante nosotros el Caserío de Jinquer (fue lugar habitado por moriscos a quienes sucedieron familias de colonos cristianos tras la expulsión y caserío abandonado durante la guerra civil) - nostálgico pero cercano, abandonado pero cálido y siempre hospitalario - ... esperaba nuestra visita.
Se encuentra en ruinas e invadido casi en su totalidad por la vegetación que a duras penas nos permite ir avanzando hasta que conseguimos localizar la Iglesia y ascender hasta ella, de planta rectangular y sin ningún tipo ya de decoración y vacía de imagen su hornacina, abandonada a su suerte. Recorremos las que en su día fueron sus calles y casas y corrales, dando por finalizada nuestra visita por lo menos en esta ocasión.
Intentamos acceder al Castillo de Jinquer, por detrás de la Iglesia pero no es posible, los arbustos nos impiden su paso por lo que decidimos volver sobre nuestros propios pasos y regresar a la pista forestal que habíamos dejado para desviarnos al Caserío de Jinquer, retomamos el camino y el próximo, después de una curva a la derecha, es el nuestro - cortado el paso a vehículos por una cadena - dejamos puesta una baliza de piedras para señalizar esta dirección.
Nos dirigimos emocionados hacia la muela rocosa que corona un cerro encima del despoblado acompañados en todo momento de numerosos almendros que son sus guardianes intemporales, se encuentra muy deteriorado, vamos, en ruinas. Únicamente se observan restos de algunos muros y de dos torres y por su ubicación, sin duda tuvo un papel muy importante en la defensa y protección del territorio en el que se ubica. No es posible acceder al interior al mismo si no es con cuerdas y escalando, hecho éste que no recomiendo por la verticalidad de la roca sobre la que está construido.
Nos alejamos por lo que en su día fue su patio de armas, dejando atrás, de nuevo, a los guardianes de este enclave histórico.
Bajamos del cerro y tomamos la pista forestal que ya , sin pausa, nos llevará hasta Alcudia de Veo donde damos por finalizada la ruta elegida para esta semana.
He tenido el placer de compartir esta ruta, mano a mano, con mi cuñado Paco.

jueves, 1 de noviembre de 2007

Fuente de los Barrancos Royos



















Una fuente de agua se refiere al agua de origen (como ríos, arroyos, lagos, embalses, manantiales y aguas subterráneas) que proporciona agua a los suministros públicos de agua potable y a los pozos privados.

La Fuente Larga - ya de regreso

Algarrobas

Algarrobo, ( Ceratonia siliqua )

Postes de señalización - de regreso a Ayódar

Dejamos atrás Villamalur y su Castillo - observen el nubarrón - tremenda tormenta se preparaba

Corral de ganado abandonado - observen arco

Magnífico ribazo y compacto




















Un ribazo es un muro de piedra seca elevado, utilizado normalmente para contener la tierra de una montaña y así formar marjadas o bancales, otros usos son para dividir o marcar fincas agrícolas, o dirigir el riego a modo de canal.

Los ribazos son comunes en el territorio mediterráneo, aunque sobre todo son muy distinguidos en Mallorca.

En zonas de la Ribera del Ebro de Aragón y Navarra el ribazo es un caballón de tierra que separa dos fincas, o parcelas de una misma finca, bien como separación de propiedad, o bien para facilitar la nivelación y el riego a manta (inundación). Sobre el ribazo se deja crecer la hierba, aunque en invierno se rasuraban y quemaban. A menudo sobre los ribazos se plantan árboles frutales. En otras ocasiones el ribazo sirve a la vez de camino para caminar entre las parcelas regadas o plantadas sin tener que pisarlas. El ribazo, especialmente si contaba con árbol, era el espacio en el que los trabajadores se sentaban a descansar y comer el almuerzo.

Ribazos

Cromatismo de colores en plena Sierra