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sábado, 7 de agosto de 2010

Los Casales - Antiguo poblado morisco abandonado - Dedicado especialmente a Agustí Hernàndez

                                 Arcos resistentes al paso de los siglos

                                  Construcciones en ruinas

                                  Invadidas por la vegetación

                                  Desolación y abandono

En el término municipal de Fanzara, perteneciente a la comarca del Alto Mijares en Castellón, encontraremos las ruinas de un antiguo poblado morisco abandonado y del que poco se conoce, tanto es así que incluso por estas tierras mucha gente ni ha oido hablar de él.

Nos estamos refiriendo a Los Casales (Ruinas de la Lleuxa) y que tuve la fortuna de conocer al realizar, esta ruta libre del blog, Onda - Camino Viejo a Fanzara - Onda.

Debió de ser un poblado de tamaño importante por su disposición espacial y los restos de sus construcciones (ruinas hoy en día) cubiertas y casi cegadas por la vegetación y arbustos.

Lamentamos desde este foro, una vez más, el trato de abandono y olvido al que están sometidos estos antiguos asentamientos rurales moriscos ya que constituyen una parte importante de nuestra Historia y de nuestra Cultura pues conforman un extraordinario Patrimonio que deberíamos recuperar.

Dedicado especialmente a mi estimado compañero blogger Agustí Hernàndez, gran conocedor de estas tierras y a las que tanto ama, en agradecimiento por mencionarme en su entrada: Pobles abandonats, raconades d'especial bellesa de la comarca de l'Alt Millars (I) (dedicat a J.J.Carrasco i Luis Gispert).

Les invito a visitar y conocer su trabajo de divulgación en su extraordinario blog: "Els pobles valençians abandonats", no les dejará indiferentes.



sábado, 8 de mayo de 2010

Por tierras del Magreb

View trail
El desierto
Oasis de montaña de Chebika
Oasis de montaña de Mides
Oasis de montaña de Tamerza
Sidi Bou Saïd

Restos de las Termas de Antonino en Cartago (siglo II)
Muralla de la Medina de Hammamet (siglo XIII)
Mezquita Ez-Zitouna (del Olivo)

Este extraordinario viaje que he tenido la fortuna de realizar, ha tenido para mí, varias e importantes connotaciones, desde el aspecto más lúdico propio de todo viaje hasta su recorrido más apasionante y aventurero del desierto. Entre uno y otro, una de nuestras grandes pasiones - La Historia - y no precisamente la más reciente de este país, desde que se independizara de Francia en 1957, con Bourguiba como Presidente.

La historia de Túnez es tan vasta como sus contrastes.

Hablamos de La Medina, escondida en el mismo corazón de la moderna ciudad de Túnez, en la llamada ´ciudad de los indígenas´ con su estructura urbanística y comercial del siglo XVIII, mejor representada por el bullicio comercial del Zoco. Los sentidos se despiertan al pasear y regatear por entre sus callejuelas con puertas tachonadas y la excitación aumenta al subir hasta la azotea de una de sus tiendas de artesanía para ver lo mejor del conjunto de la Medina alrededor de esa Gran Mezquita que es Ez-Zitouna (siglo IX) y que sigue siendo el santuario más grande y venerado de Túnez.

Un té, otro té, mas té,... con piñones, con almendras, a la menta... nos permite saborear la esencia misma de este país.

Túnez es fascinante y tiene también, una directa relación, con uno de los episodios trascendentales en la historia de España, nos referimos a la expulsión de los moriscos a principios del siglo XVII (1609) y hasta aquí trajeron su componente cultural español, su sabiduría agrícola y ganadera, su patrimonio artístico-artesano y sus apellidos hispanos, en casas y calles.

Ahora nos referimos, a Hammamet, en árabe ´Las Palomas´, haciendo referencia al antiguo puerto de pescadores que era y a su fantástica muralla construida en el siglo XIII.

¿Qué se puede añadir de Cartago? o mejor lo que queda, de aquella ciudad de incomparable grandeza y cuya sistemática y meticulosa destrucción, llevada a cabo por los romanos, hace que nada quede sobre la tierra de la Cartago Púnica.

La turquesa y blanca, Sidi Bou Saïd, es una de las más bellas ciudades que se pueden visitar a orillas del Mediterráneo y mientras nos alejamos de la costa dirigimos nuestros destinos hacia Tozeur - El Gran Sur de Túnez.

Tozeur (donde se abre la puerta del desierto del Sáhara). El instinto se agudiza por la supervivencia en un medio tan inhóspito y que tan bien conocen los beduinos y bereberes.

La aventura en el desierto se inicia en vehículos 4x4 dirigiéndose la expedición hacia el Norte de Tozeur para descubrir los Oasis de montaña de Tamerza, Mides y Chebika (son unas auténticas joyas del desierto) entre áridas y abruptas montañas cerca de la frontera argelina.

Inolvidable ya la noche mágica en el desierto bajo las estrellas, amenizada con músicos locales y compartiendo platos típicos, conversaciones, mucha alegría y felicidad. Un sueño reparador en la jaima y un desayuno en pleno desierto, cierran el círculo extraordinario de una experiencia sin par.

Y ya de regreso a nuestras casas y como dicen algunos textos y escrituras árabes, hacemos lo mismo que Mahoma, cuando tuvo que salir de la Meca camino de la Medina: limpiarse del calor y arenas desérticos.

!As-Salamu Alaykum!

Nota: El Track de la ruta por el desierto está disponible en la sección, Waypoints y Tracks, del blog. Al mismo tiempo les invito a que visiten la galería fotográfica de este viaje.


domingo, 28 de marzo de 2010

I Recreación Histórica Guerra de Espadán (1526)




Hoy a las 12 hrs. en Vall de Almonacid (Castellón) hemos disfrutado de la primera Recreación de una Batalla del siglo XVI en la Comunitat.

Hay que agradecer y valorar esta impecable Recreación realizada por la Asociación Napoleónica Valenciana de Algemesí (Valencia) con su Tercio Viejo de Lombardía (1525-1560) y a su nuevo grupo de Recreación Histórica: "Mudéjares rebeldes de Selim Al-Manzur (1526)" que se presentaban oficialmente en esta Recreación Histórica.
Todos sus integrantes nos hicieron vivir con rigor y realismo los episodios narrados por las crónicas de la época.

Desde mi punto de vista ha sido un éxito y desde este blog quiero dar la enhorabuena por la magnífica idea, iniciativa y desarrollo de la misma (en un claro ejemplo del buen hacer y del que deberían tomar buena nota otras poblaciones de la provincia).

He acudido con mucha expectación con mi amigo Ricardo Dembilio y allí he tenido la fortuna de coincidir (en la Plaza de la Iglesia) con Luis Gispert y más tarde se ha unido Agustí Hernàndez (a quien hemos conocido personalmente).
Ha sido un efusivo encuentro en la Sierra de Espadán, en un día tan señalado como lejano de aquel 28 de marzo de 1526.

Hoy ha sido un buen día, sin duda.

Les invito a visitar la galería fotográfica de esta magnífica Recreación y recuerden anotar la fecha en sus agendas para próximas ediciones.

Nota: Quiero agradecer a Jose de trotasendas, que me avisara de este acontecimiento, que nos ha permitido no faltar a esta cita tan importante para nosotros. Jose, me hubiera gustado conocerte y saludarte.

Y saludar a Rafael Ramirez, pues hemos compartido unos buenos momentos fotográficos, en esta mañana tan espléndida.

sábado, 18 de abril de 2009

Molino de Arriba

Flecha direccional

De Torrechiva a Fuentes de Ayódar por La Cava



Desde Onda y por la CV-20 a unos 21 km de distancia, pasando Espadilla y Toga, llegaremos a la población de Torrechiva.

Emplazada sobre la margen izquierda del río Mijares y terreno montañoso pertenece a la comarca del Alto Mijares y sus localidades limítrofes son: Cirat, Ludiente, Toga, Espadilla y Fuentes de Ayódar, todas ellas de la provincia de Castellón.

Un magnífico espectáculo nos espera (antes de iniciar la caminata de esta semana) pues al salir de Toga y alcanzar el Barranco Payro ya se observa que el río Mijares entra en la hoya de Toga después de atravesar una espectacular hoz, que serenamente nos guiará por una carretera que serpentea hacia el núcleo de Torrechiva, donde aparcaremos nuestro vehículo.
Efectivamente, el horizonte parece estar cerrado por la sierra, pero el Mijares se abre paso por el desfiladero de Los Tajos hasta llegar a Torrechiva.

Aún no han tocado las ocho de la mañana en la torre campanario de Torrechiva y ya estamos caminando por la Calle San Antonio y Ronda Mijares por las que  accedemos a un camino rural, otrora pedregoso y hoy cementado, que cruzando el río Mijares nos llevará hasta Fuentes de Ayódar. 
A ambos lados, huertas de nutrientes hortalizas trabajadas con esmero, junto a frutales y naranjos mientras llegamos a las ruinas de un pequeño corral a la derecha de nuestra marcha junto a unos bancales con algarrobos.

La Luna nos saluda en esta mañana de primavera y nos muestra el sinuoso trazado del camino artificial que llevamos, al reflejar su luz en las biondas. En progresiva ascensión vamos tomando altura a medida que dejamos atrás la imagen de Torrechiva.

Una serie de cajones de madera alineados y aparentemente abandonados en unos bancales llaman nuestra atención. En realidad estos cajones rústicos son colmenas de abejas que con su producto almacenado en panales - miel -  endulzarán mas de una mesa (uno de los alimentos preferidos del autor y su familia). 

El Penyagolosa en el horizonte y una panorámica mas cercana de un relieve erosionado nos devuelven la mirada cuando alcanzamos un depósito de agua para la extinción de incendios forestales (se trata de los llamados puntos de agua, autobomba y de uso específico para incendios).

Ahora atravesamos bancales y ribazos, que como mapas abiertos, leemos en ellos..., olivos jóvenes, pocos algarrobos y menos almendros y algún melancólico viñedo que junto a los enebros, aliagas y brezo..., animan nuestra caminata hasta que cruzamos el collado que divide aguas entre el Barranco de la Higuera y el río Pequeño. 

La pista desciende con  rapidez y con ansias de llegar a Fuentes de Ayódar para contemplar este bello pueblo anclado en los contrafuertes septentrionales del Parque Natural de la Sierra Espadán (todo su términio municipal se encuentra dentro de los límites del Parque) y su privilegiado entorno.
El río Chico, tributario del río Mijares, discurre por su término.

El núcleo urbano se asienta de manera escalonada junto a la rambla de Ayódar, a 505 msnm y con 105 habitantes censados. Es un pueblo con encanto y simpatía.

Por la carretera nos dirigimos hacia la Fuente del Cañar, donde nos refrescaremos y tomaremos fruta y chocolatinas (de nuestras mochilas)  en un cuidado merendero. 

Para completar el día nos dirigimos en dirección al río Chico y tomamos un desvío hacia la derecha en un desnivel muy bajo para descubrir el Molino de Arriba, en la Balsa del Molino. Este molino de trigo es de época morisca, llamado también del tío Alfredo y que desde 1960 es propiedad municipal. Lamentablemente su estado es de ruinas y debería restaurarse para devolverle su merecida dignidad.

Con un pequeño paseo mas adelante llegaremos a la famosa fuente de "Los Chorricos" que se decía poseía propiedades medicinales (situada a la cabecera de una balsa de riego y acequia del mismo nombre). 
Esta fuente tiene una preciosa leyenda en azulejos pero hay que lamentar el estado de abandono de la misma. Su dignidad debe recuperarse con un pequeño pero cariñoso mantenimiento.

Si continuáramos por una intuitiva senda entre almendros nos conduciría hasta la Masadica donde encontraremos el Lentisco (200 años estimados) de extraordinarias dimensiones a pesar de ser un arbusto. Ya estuvimos en esa partida la semana pasada en nuestra caminata desde Cirat a Fuentes de Ayódar, por lo que en esta ruta decidimos no visitarlo para no prolongar mas la misma (tenemos que regresar a Torrechiva).

De regreso sobre nuestros propios pasos aún nos espera un buen trecho.

Accediendo a Torrechiva por el SO nos sorprenderá el desfiladero de los Tajos. Se trata de una espectacular hoz, por la que el río Mijares entra en la hoya de Toga. Un paseo por las calles de Torrechiva nos relaja dando por finalizada la ruta de esta semana, que hemos tardado en completar en unas seis horas.

Senderistas: Vicente Gimeno, Roberto Salisa y el autor.

sábado, 11 de abril de 2009

Balsa del Molino

Molino de trigo de época morisca. Molino del tío Alfredo que funcionó hasta 1940. Actualmente se le denomina Molino de Arriba.

jueves, 6 de diciembre de 2007

Aín a la vista

Vista general del caserío con el castillo árabe al fondo.
Población de Aín.

Tramo GR-36 - Alcudia de Veo - Veo - Aín, Castillo de Aín - Alcudia de Veo

Una semana más salimos desde Alcudia de Veo.

Sus límites por el N., términos de Matet y Villamalur (desde las Orenzas hasta los Cuatro Caminos), Sueras (por la Loma, Alto de Pedralba, Fuente del Puerco, los Órganos de Benitandús y Collado de Marco hasta las Águilas) y Tales, hasta Montí; por el E., término de Artana (desde Montí hasta la Umbría del Fraile), y por el S., términos de Eslida (desde la Umbría). Aín (hasta el Pico de Espadán) y Algimia de Almonacid (desde el Pico hasta las Orenzas) por el O.

Cruzan su término el río de Veo y los arroyos de Xinquer y de la Chelva, más los barrancos Aín, Chautena, Báguena, Villastre, Alconorque, Lucas, Zurrón y el de los Muertos.

Mañana fría pero despejada, iniciamos la ruta, entre el río de Veo y el restaurante a la entrada del pueblo, ahí vemos el poste con flechas direccionales, por lo que obedecemos y empezamos la ruta. Nos vemos obligados a caminar sobre una acequia adosada a un ribazo que será nuestro hilo conductor sin alternativa de otro paso. Extremamos nuestras precauciones pues el ribazo es estrecho, está bastante deteriorado y al lado del río hay un desnivel considerable. Además está rodeado y lleno de zarzas y arbustos, por la acequia baja agua y a veces nos tenemos que agachar para pasar, pues las zarzas y la vegetación nos impiden su paso franco.

Nos lleva esta acequia hasta Veo y hasta la fuente de La Pistola - que se encuentra seca -, cruzamos el río Veo e iniciamos la subida a la montaña por la otra parte del río por un camino empedrado, y que se hicieron así para que en su día la caballería pudiera moverse con cierta seguridad y la de su carga.

Nos giramos y podemos ver al otro lado, ya del río, a Veo y el Calvario de Veo, también se puede ver a lo lejos San Juan de Peñagolosa en esta mañana tan despejada como fría, continuamos nuestro ascenso, y ya ha dejado de existir el camino empedrado que había, para dejar paso a una senda húmeda, por lo tanto bastante resbaladiza y rocosa. Al llegar arriba encontramos el cruce de caminos de la GR-36 que nos llevará a Aín - Eslida con la ruta SLV-29 que nos llevaría a Aín por la Fuente de la Basseta.

Continuamos por nuestra ruta GR-36, ya convertida en pista forestal, pasando por unos almendros lo que nos permitió recoger algunas almendras del suelo y reponer energías.

Pronto avistamos la población de Aín - recibe su nombre por su inequívoco origen árabe y quiere decir "fuente" - y su Castillo, por entre unos corrales abandonados y nos aprestamos a entrar en la población.

Resulta que hoy día 9 de Diciembre, es la fiesta dedicada a San Ambrosio, y el pueblo se reune en la típica "torrá de la chulla"/carne asada con leña. Es toda una tradición la celebración de estas fiestas y ya se cita desde antiguo la costumbre de blanquear por parte de las mujeres las fachadas de sus casas, costumbre que se mantiene hasta hoy día por lo que el pueblo se conserva muy bien cuidado, además los dinteles de las puertas y ventanas pintados de vistosos colores verdes y azulados.

Nos dirigimos al lavadero público donde en un banco descansamos y aprovechamos para reponer fuerzas, pues éste es nuestro primer descanso desde que salimos de Alcudia de Veo. Aprovecho la cercanía y me dirijo a la fuente de San Ambrosio que posee zona recreativa y desde aquí hacia el Castillo de Aín, pasando primero junto al Calvario.

En el mismo barranco por el que se inicia el camino hacia el Castillo y en dirección a los picos de la sierra, se encuentra otra fuente, debajo del Castillo morisco, que hoy se ha convertido en una piscina.
Esta zona la encontramos muy concurrida, con familias y grupos de jóvenes, aprovechando sin duda el largo puente y la mencionada festividad.

Nos detenemos ante un antiguo molino harinero y que se encuentra restaurado - el Molí de L´Arc - y que lo movía la fuente anteriormente señalada pues era tan potente que según cuentan llegó a mover a los cuatro molinos harineros de la época.

Un buen bosque alcornocal nos indica el camino hasta el Castillo de Aín en sus 626 metros de altura. Comprobamos la situación estratégica del mismo por su altitud y enclave y después de estar visitándolo y disfrutar de su panorámica, procedemos al descenso de los picos de la sierra, molino harinero ya de regreso, un arco-acueducto que canaliza el agua, población de Aín, Veo y regreso a Alcudia de Veo, en donde damos por finalizada esta ruta, que ha transcurrido sin incidentes y en el que como anécdota citaré que en la plaza del pueblo de Aín estaban con los preparativos de la "torrá de la chulla", con las mesas, sillas y demás logística, habiéndosenos invitado a compartir mesa y mantel - en lo que hubiera sido una auténtica gozada - declinamos la invitación tan hospitalaria agradeciendo el detalle.

Tramo bien señalizado, extremando la precaución en la acequia de la salida de Alcudia de Veo hasta Veo, por lo resbaladiza, estrecha y desnivel.

Senderistas: Francisco Sánchez, Vicente Gimeno y el autor.

Nota: El track de una parte de esta ruta está disponible en la sección, Waypoints y Tracks, del blog.


sábado, 24 de noviembre de 2007

Alcudia de Veo - Caserío de Xinquer

Hay que dirigirse por carretera hasta Alcudia de Veo por la CV-223, pasamos Artesa, Tales, nos desviamos hacia la izquierda en el cruce - Sueras hacia la derecha - dejamos Benitandús a la izquierda y abajo y continuamos carretera arriba, pasamos Veo y un poco más tarde entramos en la población de Alcudia de Veo.
Es en esta población donde aparcamos nuestro vehículo y se inicia esta ruta enclavada en el Parque Natural de la Sierra de Espadán.
Mañana muy fría. Nos dirigimos hacia el puente en dirección a la población de Algimia de Almonacid, nos encontramos con unos abandonados corrales a la derecha de la carretera y un tesoro escondido, pues a un lado están apilados el corcho que se ha recolectado de los alcornoques de la zona, preparados ya para su transporte a las fábricas manufactureras del corcho.
Continuamos por la carretera , y se puede ver la escarcha de la mañana en los campos, así como a unos vecinos de Alcudia de Veo que están recogiendo las aceitunas de sus olivos - tarea propia de esta época del año - nos encontramos un panel de señalización de la Generalitat Valenciana y el próximo camino a la derecha es el nuestro - ya abandonamos la carretera. Después de un buen rato caminando y siempre por el mismo camino, en realidad se trata de una pista forestal, aparece ante nosotros el Caserío de Jinquer (fue lugar habitado por moriscos a quienes sucedieron familias de colonos cristianos tras la expulsión y caserío abandonado durante la guerra civil) - nostálgico pero cercano, abandonado pero cálido y siempre hospitalario - ... esperaba nuestra visita.
Se encuentra en ruinas e invadido casi en su totalidad por la vegetación que a duras penas nos permite ir avanzando hasta que conseguimos localizar la Iglesia y ascender hasta ella, de planta rectangular y sin ningún tipo ya de decoración y vacía de imagen su hornacina, abandonada a su suerte. Recorremos las que en su día fueron sus calles y casas y corrales, dando por finalizada nuestra visita por lo menos en esta ocasión.
Intentamos acceder al Castillo de Jinquer, por detrás de la Iglesia pero no es posible, los arbustos nos impiden su paso por lo que decidimos volver sobre nuestros propios pasos y regresar a la pista forestal que habíamos dejado para desviarnos al Caserío de Jinquer, retomamos el camino y el próximo, después de una curva a la derecha, es el nuestro - cortado el paso a vehículos por una cadena - dejamos puesta una baliza de piedras para señalizar esta dirección.
Nos dirigimos emocionados hacia la muela rocosa que corona un cerro encima del despoblado acompañados en todo momento de numerosos almendros que son sus guardianes intemporales, se encuentra muy deteriorado, vamos, en ruinas. Únicamente se observan restos de algunos muros y de dos torres y por su ubicación, sin duda tuvo un papel muy importante en la defensa y protección del territorio en el que se ubica. No es posible acceder al interior al mismo si no es con cuerdas y escalando, hecho éste que no recomiendo por la verticalidad de la roca sobre la que está construido.
Nos alejamos por lo que en su día fue su patio de armas, dejando atrás, de nuevo, a los guardianes de este enclave histórico.
Bajamos del cerro y tomamos la pista forestal que ya , sin pausa, nos llevará hasta Alcudia de Veo donde damos por finalizada la ruta elegida para esta semana.
He tenido el placer de compartir esta ruta, mano a mano, con mi cuñado Paco.