Matet posee un variado y rico patrimonio cultural.
Junto a los elementos más singulares como La Iglesia y la defensiva Torre del Pilón, o el mismo casco urbano con sus calles estrechas y sinuosas que muestran el pasado musulmán de la población cabe destacar la amplia muestra de construcciones, más modestas pero no menos importantes, necesarias para realizar las tareas cotidianas de sus habitantes en los campos y montes de su entorno.
Casas y casetas para la agricultura, construcciones relacionadas con el uso del agua (pequeñas presas, acequias, navajos, balsas, fuentes), corrales y pajares para el mantenimiento de la ganadería extensiva, molinos y almazaras para la elaboración de aceites y harinas e, incluso, pozos de nieve para hacer hielo son ejemplos de esa variedad de elementos del patrimonio cultural que todavía se mantienen presentes por el municipio.
Con una longitud de aproximadamente 11 kilómetros y de poca dificultad pues gran parte de su recorrido es llano.

















































