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sábado, 23 de enero de 2010

El Balcón del Mijares - Arañuel

Arañuel y el Campero

Desde Onda por la CV-20 y travesía de Torrechiva llegaremos a Arañuel, después de 34 km aproximadamente, donde aparcamos sin dificultad nuestro coche. Nos encontramos en la Comarca del Alto Mijares.

Lo primero que se echa en falta es un poste de señalización y/o marcas del sendero desde el núcleo urbano que nos llevarían sin pérdida al punto de partida de esta magnífica ruta por el Alto Mijares pero en su ausencia tenemos que preguntar donde se encuentra la Fuente de la Pechina para orientarnos.

Efectivamente, cruzando Arañuel por la misma carretera hacia Montanejos y a la derecha junto a un paso de cebra, nace una pista cementada que en descenso nos llevará hasta el cauce del río Mijares. Allí mismo y junto a un panel informativo encontramos la Fuente de la Pechina, que es el inicio de esta ruta, que se corresponde con el SL-CV 95.

Cruzamos el Mijares por una pasarela y muy pronto vemos las marcas del SL que nos conducen por un camino agrícola hasta el Barranco del Horcajo. Aquí junto a un cañaveral se abre una senda por la izquierda que nos invita a adentrarnos sirviendo de guía el murmullo del agua que discurre por el mismo.

El ascenso es continuo y en progreso, mostrándonos una preciosa senda, con abundantes fitas de piedras (que tanto nos gustan).
La senda se funde con un camino junto a una pequeña balsa, para remontar hacia la izquierda, en importante desnivel que además de ponernos a prueba nos permite disfrutar del paisaje y de la belleza del entorno propios de esta comarca. Al Este se pueden ver las antenas de la Mojeta.

Vamos ganando altura cuando alcanzamos el Balcón del Mijares. Se trata de un mirador que así se llama en Arañuel por la abierta panorámica que nos ofrece.
Nos giramos para ver el valle del río Mijares y la huerta, así como la población de Arañuel tutelada por su cima más alta, llamada el Campero (900 msnm).

Más adelante, accederemos brevemente a la Vereda Real de Aragón (ruta trashumante de ganado por la que, desde la Sierra de Gúdar hasta el litoral valenciano, los pastores con sus rebaños buscaban pastos huyendo de la dura invernada de las tierras de Aragón) para incorporarnos, enseguida, a través de un pequeño bosque a unos grandes campos de almendros que nos sorprenden a pesar de no estar en flor en esta época del año. Nos encontramos en la zona de secano de Los Planos donde se cultivaba el cereal.

Concretamente nos hallamos en las Masías del Plano de Arriba (870 msnm). El silencio del olvido una vez más está presente en estos lares. Abandonadas a su suerte resisten al paso del tiempo.

A través del caserío y junto a una balsa, continúa la senda que llevamos en descenso, para llegar a una vereda que hacia la derecha nos conducirá hasta el importante conjunto de Masías del Plano de Abajo (840 msnm). La misma suerte de abandono y olvido les acompaña junto al Barranco de Matamoros.

Conectamos, de nuevo con la senda, que por un camino de herradura nos dejará en la Fuente del Manzano (820 msnm) que junto al abrevadero, lavadero, balsa y huerta nos informan de la economía de autoconsumo propia de estas masías en un tiempo no muy lejano.

Otras masías próximas serían la Masía de la Parreta Pequeña y Masía de la Parreta Grande que tienen su encuentro con la Vereda Real de Aragón (hacia el Norte) con la que hemos conectado y seguido hasta aquí dando por finalizada esta magnífica ruta por la comarca del Alto Mijares iniciando el regreso sobre nuestros propios pasos, disfrutando de los extraordinarios paisajes que se nos brindan, hasta llegar a Arañuel (hacia el Sur) donde paseamos por entre sus calles.

Senderistas: Vicente Gimeno, Florina y el autor.

Pueden visitar la galería fotográfica de esta ruta.

Nota: El track de esta ruta está disponible en la sección, Waypoints y Tracks, del blog.

sábado, 30 de mayo de 2009

Masía de Bagán

En el término municipal de Montán

Una Masía es un tipo de construcción rural, llamada también Masada o simplemente Mas, existente en el este de España y sur de Francia, concretamente en la antigua Corona de Aragón y la Provenza,​ que tiene sus orígenes en las antiguas villas romanas. Se trata de construcciones aisladas, ligadas siempre a una explotación agraria y ganadera de tipo familiar llamada Mas.

sábado, 18 de abril de 2009

De Torrechiva a Fuentes de Ayódar por La Cava



Desde Onda y por la CV-20 a unos 21 km de distancia, pasando Espadilla y Toga, llegaremos a la población de Torrechiva.

Emplazada sobre la margen izquierda del río Mijares y terreno montañoso pertenece a la comarca del Alto Mijares y sus localidades limítrofes son: Cirat, Ludiente, Toga, Espadilla y Fuentes de Ayódar, todas ellas de la provincia de Castellón.

Un magnífico espectáculo nos espera (antes de iniciar la caminata de esta semana) pues al salir de Toga y alcanzar el Barranco Payro ya se observa que el río Mijares entra en la hoya de Toga después de atravesar una espectacular hoz, que serenamente nos guiará por una carretera que serpentea hacia el núcleo de Torrechiva, donde aparcaremos nuestro vehículo.
Efectivamente, el horizonte parece estar cerrado por la sierra, pero el Mijares se abre paso por el desfiladero de Los Tajos hasta llegar a Torrechiva.

Aún no han tocado las ocho de la mañana en la torre campanario de Torrechiva y ya estamos caminando por la Calle San Antonio y Ronda Mijares por las que  accedemos a un camino rural, otrora pedregoso y hoy cementado, que cruzando el río Mijares nos llevará hasta Fuentes de Ayódar. 
A ambos lados, huertas de nutrientes hortalizas trabajadas con esmero, junto a frutales y naranjos mientras llegamos a las ruinas de un pequeño corral a la derecha de nuestra marcha junto a unos bancales con algarrobos.

La Luna nos saluda en esta mañana de primavera y nos muestra el sinuoso trazado del camino artificial que llevamos, al reflejar su luz en las biondas. En progresiva ascensión vamos tomando altura a medida que dejamos atrás la imagen de Torrechiva.

Una serie de cajones de madera alineados y aparentemente abandonados en unos bancales llaman nuestra atención. En realidad estos cajones rústicos son colmenas de abejas que con su producto almacenado en panales - miel -  endulzarán mas de una mesa (uno de los alimentos preferidos del autor y su familia). 

El Penyagolosa en el horizonte y una panorámica mas cercana de un relieve erosionado nos devuelven la mirada cuando alcanzamos un depósito de agua para la extinción de incendios forestales (se trata de los llamados puntos de agua, autobomba y de uso específico para incendios).

Ahora atravesamos bancales y ribazos, que como mapas abiertos, leemos en ellos..., olivos jóvenes, pocos algarrobos y menos almendros y algún melancólico viñedo que junto a los enebros, aliagas y brezo..., animan nuestra caminata hasta que cruzamos el collado que divide aguas entre el Barranco de la Higuera y el río Pequeño. 

La pista desciende con  rapidez y con ansias de llegar a Fuentes de Ayódar para contemplar este bello pueblo anclado en los contrafuertes septentrionales del Parque Natural de la Sierra Espadán (todo su términio municipal se encuentra dentro de los límites del Parque) y su privilegiado entorno.
El río Chico, tributario del río Mijares, discurre por su término.

El núcleo urbano se asienta de manera escalonada junto a la rambla de Ayódar, a 505 msnm y con 105 habitantes censados. Es un pueblo con encanto y simpatía.

Por la carretera nos dirigimos hacia la Fuente del Cañar, donde nos refrescaremos y tomaremos fruta y chocolatinas (de nuestras mochilas)  en un cuidado merendero. 

Para completar el día nos dirigimos en dirección al río Chico y tomamos un desvío hacia la derecha en un desnivel muy bajo para descubrir el Molino de Arriba, en la Balsa del Molino. Este molino de trigo es de época morisca, llamado también del tío Alfredo y que desde 1960 es propiedad municipal. Lamentablemente su estado es de ruinas y debería restaurarse para devolverle su merecida dignidad.

Con un pequeño paseo mas adelante llegaremos a la famosa fuente de "Los Chorricos" que se decía poseía propiedades medicinales (situada a la cabecera de una balsa de riego y acequia del mismo nombre). 
Esta fuente tiene una preciosa leyenda en azulejos pero hay que lamentar el estado de abandono de la misma. Su dignidad debe recuperarse con un pequeño pero cariñoso mantenimiento.

Si continuáramos por una intuitiva senda entre almendros nos conduciría hasta la Masadica donde encontraremos el Lentisco (200 años estimados) de extraordinarias dimensiones a pesar de ser un arbusto. Ya estuvimos en esa partida la semana pasada en nuestra caminata desde Cirat a Fuentes de Ayódar, por lo que en esta ruta decidimos no visitarlo para no prolongar mas la misma (tenemos que regresar a Torrechiva).

De regreso sobre nuestros propios pasos aún nos espera un buen trecho.

Accediendo a Torrechiva por el SO nos sorprenderá el desfiladero de los Tajos. Se trata de una espectacular hoz, por la que el río Mijares entra en la hoya de Toga. Un paseo por las calles de Torrechiva nos relaja dando por finalizada la ruta de esta semana, que hemos tardado en completar en unas seis horas.

Senderistas: Vicente Gimeno, Roberto Salisa y el autor.

sábado, 11 de abril de 2009

Fuente la Masada


Montán y Masada

Masia Macasta

Un tupido bosque de carrascas cuida con esmero la Masía de Macasta.

Flechas direccionales

Masía del Conde

De Cirat a Fuentes de Ayódar por la Masada



Desde Onda y por la CV-20 encontraremos la población de Cirat a unos 31 km de distancia por una agradable carretera y ya cuando divisemos Cirat se observa su localización en las proximidades del fondo aluvial del río Mijares. Estamos en el tramo central del valle.

Encima del pueblo se extiende el antiguo cauce del Barranco de la Losa, que fue capturado por el de las Salinas (desde el Castillo de Cirat se observa tan cercano como extraordinario y altivo). En el fondo de su cuenca, entre el bloque de la Noguerica y el Campero, se encuentra Cirat.

Sirva esta bella postal a modo de introducción de lo que mas tarde nos reservaba el día, en una inestable primavera con lluvia y al atardecer con niebla, mucha niebla..., que terminó envolviéndonos a nuestro regreso a Cirat.

La Villa de Cirat es la capital de la comarca del Alto Mijares a la que pertenece. Está situada en un pequeño rellano y junto a la margen derecha (meridional) del río Mijares, sobre terreno Triásico (margas yesosas).
El río Mijares que cruza su término de Oeste a Este en un recorrido sinuoso, unido a su geografía abrupta surcada por barrancos y montes de casi 1.000 m de altitud, le confieren un carácter tan especial como amable y hospitalario.

Aparcamos nuestro vehículo y nos dirigimos al bar de la plaza para tomar un café (aún no son las ocho de la mañana...) cuando nos llama agradablemente la atención una azada, puesta con mimo, junto a la puerta del bar. Sin duda una bella estampa de la laboriosidad de Cirat. Tuvimos ocasión de compartir un momento de charla con su dueño para comentar nuestra ruta y sobre Pandiel (primer asentamiento de lo que mas tarde sería el actual Cirat) y que se encuentra en ruinas.

Nuestro itinerario nos llevará desde la comarca del Alto Mijares (Cirat) al Parque Natural de la Sierra de Espadán (Fuentes de Ayódar).

Cruzamos el pueblo para pasar junto al Palacio fortificado de los Condes de Cirat (siglo XIV) y actualmente transformado. Junto a él se encuentra la Torre del Conde, antaño comunicada con el Palacio, mediante un paso elevado y que alimenta toda clase de leyendas populares. Nuestros pasos van dirigidos hacia la Avenida de la Jara Macil, y por una pista asfaltada, vamos dejando atrás unos corrales y una era hasta que llegamos a un camino que sigue por la margen izquierda del Barranco de Las Salinas, donde el discurrir de las aguas forman unas piscinas naturales (en realidad son pozos naturales) que hacen de zona de baños, nos encontramos con el Pozo de la Caldereta, la Bañera y el Pozo Negro, entre otros.

Cruzamos el barranco no sin antes admirar sus matices y colores iluminados por la lluvia que empezaba a llegar. Nuestro camino ha virado y remonta convertido en pista forestal por la margen derecha del barranco. Vemos unas flechas direccionales de madera y pintadas, en parte, de vivos colores que tanto nos gustan y que confirman nuestra correcta dirección (color rojo) con algunas rutas más.

Cirat se va quedando atrás, abajo y hacia nuestra izquierda a medida que avanzamos por esta amable pista forestal que nos permite divisar (desde arriba)  la zona de acampada habilitada junto al río Mijares.

Alcanzamos la Casa de Cueva Honda que se encuentra en ruinas y delante de nosotros, en nuestro flanco izquierdo, se nos muestra la Cueva Honda - lugar de refugio de ganado ovino y sus pastores que junto a los rebaños de Aragón solían arrendar el cuarto de Las Sabinas.  Nos encontramos ya en la Partida de Planes donde hay una balsa y muy próximo a la misma en un cruce en el camino existe un desvío hacia la izquierda con una flecha direccional de madera que nos informa de El Tormo (ya estamos pensando en hacer esta ruta...) y otra flecha que nos informa del Mirador de Cirat (2 Km) continuando en la misma dirección.

Nos maravillamos del entorno que nos rodea pues divisamos desde nuestra perspectiva como nuestro camino forestal serpentea adornado por aliagas que salpican el paisaje con sus flores amarillas junto al romero florecido y abundantes ejemplares de pino rodeno. Desde el Norte Penyagolosa nos observa y nos complace su recortada silueta en un paisaje lluvioso que no nos abandona.

El itinerario continúa en ascenso por este camino forestal, con marcas alternas de pintura roja sobre algunas rocas, a modo de hilo conductor hasta que en otro cruce de caminos observamos una señalización hacia la derecha - Mirador de Cirat (1 Km) - que es un balcón natural hacia la cuenca de Cirat; también se encuentran otras flechas direccionales de madera que nos informan y tranquilizan pues constatan nuestra correcta dirección.

Ya acertamos a divisar la Masía del Conde, delante de nosotros, que una vez rebasada nos llevará a una bifurcación de caminos - hacia la izquierda nos iríamos al Corral de los Muertos - y continuando por nuestro camino (una boca contraincendios de color rojo contrasta con los arbustos que la rodean) llegaremos al Barranco de Macasta. 

En este punto coincidimos con el masovero de las Masías del Conde y Macasta y después de saludarlo disfrutamos de unos momentos de conversación. Estamos en los Zailes.

De nuevo, flechas de madera, en un cruce de caminos y que nos indican: 
Macasta, hacia la derecha, perteneciente al término municipal de Torralba del Pinar, con la Fuente Macasta mas próxima y su Masía, precedida de una masa forestal plena de carrascas y Fuentes de Ayódar hacia la izquierda. 

Dirigimos nuestros pasos en dirección a Fuentes de Ayódar cuando nuestro itinerario atraviesa una amplia depresión por donde circula el arroyo de Macasta. La hondonada del Barranco de Macasta es abierta y de suave pendiente, continuando por camino forestal nuestra caminata. El intenso amarillo de las flores de las aliagas predomina por donde se pose nuestra mirada pues es muy denso el matorral y escasa la ocupación agrícola en los bancales.

Encontramos una flecha direccional que nos informa - Montán - cuando el camino de tierra se termina y se transforma, a veces, en un parcheado camino de hormigón que sinuosamente desciende buscando con ansia la Masada. Una breve pero preciosa senda, corta la primera curva del camino, para continuar por el mismo hasta una bifurcación con flechas direccionales: Montán y Masada. 

Se distinguen entre los pinos las ruinas del corral de ganado, denominado "El Corralico", en el fondo del Armajal (hondonada mas baja y casi cerrada, como una cubeta) a medida que descendemos por la pista y nos desviamos hacia la derecha obedeciendo la flecha direccional - Fuente la Masada - para refrescarnos y descansar bajo su lentisco.
Efectivamente en la Masadica y a 740 msnm, hallaremos un lentisco monumental cuya edad estimada es de 200 años. Posee una altura de 3,50 m y el diámetro de su copa es, en orientación N-S de 10 m y de E-O, de 5 m, a pesar de ser un arbusto. Enraizado en un muro este arbusto está catalogado como notable y singular. Es un auténtico monumento natural que hay que cuidar y proteger.
Se trata del lentisco de mayores dimensiones de la Comunidad Valenciana.

Después de refrescarnos en la fuente y disfrutado del hallazgo regresamos sobre nuestros propios pasos para alcanzar "El Corralico", a nuestra derecha ya detectamos la llegada del río Chico que deja una huerta y el molino de trigo del tío Alfredo que funcionó hasta 1940 y que actualmente se encuentra en ruinas. Salimos del Armajal y por la ladera Sur de la Solana (743 msnm y orientación nordeste) nos acercamos a la población de Fuentes de Ayódar.
   
Un paseo por sus calles nos llevará hasta la Fuente El Cañar donde descansamos y recuperamos fuerzas con fruta y chocolatinas, de nuestras mochilas, además de refrescarnos. 

Iniciamos nuestro regreso hacia Cirat sobre nuestros propios pasos. La niebla y la llovizna serán nuestros molestos compañeros y tan fieles que no nos dejarán hasta que completemos esta larga y lineal ruta que nos ha llevado mas de ocho horas para culminarla. Magnífica experiencia en un extraordinario marco y que tan felices nos ha hecho.

Senderistas: Vicente Gimeno y el autor.

sábado, 14 de febrero de 2009

Terrazgo

Masía de los Mores.

Parcela de tierra para sembrar.
"además de los cultivos en el terrazgo, los campesinos contaban con hortalizas, árboles frutales, sobre todo manzanos, lino, etc..."

Recuerdos

Masía de los Mores

Contrastes en la masía

Masía de los Mores

Desolado

Masía de los Mores

Bella estampa

Masía de los Mores

Soledad

Masía de los Mores

Caserío

Masía de los Mores

Explanada

Masía de los Mores

Era

Masía de los Mores

Vista general

Masía del Hostal

Calle y ruinas

Masía del Hostal